La Silenciosa disputa del Territorio
Después de Humire encadenado, ¿quién es propietario de las tierras de Ticnámar?, en un país donde se enfrentan la legislación nacional con los derechos ancestrales no reconocidos.
Decir escandaloso, al parecer no sería una exageración. Al más puro estilo de protestas antiglobalizadoras, la autoridad comunal de Putre decidió encadenarse a las rejas de la Secretaria Regional de Planificación, oficina Arica. La mediática protesta fue por el rechazo al proyecto municipal de remodelación de la Escuela Internado de Ticnámar E-43, siendo suspendida la inversión por parte de la Serplac, puesto que existen litigios pendientes sobre el territorio.
En medio de la confusa situación, Francisco Humire, alcalde aymara, como él mismo se define, es acompañado por un grupo de ticnameño/as, quienes apoyando a la autoridad putreña, aseguraron que las diferencias sobre el futuro del pueblo tienen directa relación la propiedad del territorio.
Entonces el edil mostró fotocopias de títulos de los terrenos donde se ubica la escuela, demostrando a la opinión pública que la ejecución es viable, ya que es una propiedad privada, en este caso municipal, y no comunitaria y que por tanto, no estaría bajo la administración de la comunidad sucesorial territorial de Ticnámar. No obstante, el administrador pro indiviso, aclaró que ese supuesto título es posterior al de la comunidad sucesorial, por lo tanto, sería una superposición de título, aclarando que no se oponen a proyectos para el pueblo, sino que a esos documentos de dudosa procedencia.
¿Quién es quién?
En medio de la batahola de papeles legales e históricos, y detrás de “la noticia del día”, aparece la comunidad indígena aymara de Ticnámar, que reclama sus derechos sobre los territorios comunitarios, es decir, que se les reconozca legalmente su calidad de comuneros tal como los tribunales chilenos se la han concedido a los integrantes de la comunidad sucesorial.
Esta disputa no es reciente, ya el cronista local, Renato Aguirre relató que “aunque sus tierras habían sido arrebatadas quién sabe con qué artilugios por los caucásicos, en 1758, el "común de indios del Pueblo Tignamar" le compra a un par de godos, "para todo el tiempo y por siempre jamás", tres "guaicos de tierras" (cursos de ríos): Amachuma, Tumaya y Putawa. Como en 1903 seis comuneros protocolizan la compraventa y la inscriben como Escritura Pública en la Notaría de don Jovino Troncoso a nombre del delegado "y el común de indios del Pueblo de Ticnamar" (fojas 187 y Nº173), se configura una forma de posesión territorial que el capitalismo chileno no conoce: el ayllu. Para mayor abundamiento, en 1909 se inscribe la propiedad en el Conservador de Bienes Raíces y hasta se reinscribe la propiedad en 1944”.
Es así, entre tanta inscripción y reinscripción el Estado chileno en una evidente política de ‘desaymarización’, fue desarticulando las entidades territoriales originarias. Y figuras como “común de indios” no son descritos en legislación alguna.
Según la administración pro indivisa, al momento de regularizar la sucesión territorial, de acuerdo a antecedentes históricos –acreditación de parentesco, archivos parroquiales, etcétera- y legales –títulos de propiedad-, lograron comprobar que de los seis troncales que se decía existir en registros históricos, sólo cuatro eran originarios de la comunidad. Por tanto, de acuerdo al Código Civil chileno en relación a hacer efectiva la posesión de bienes de más de un propietario, los herederos de los territorios comunitarios son los descendientes de los cuatro comuneros. Siendo esta determinación últimamente zanjada en los tribunales chilenos.
No obstante, la Comunidad Indígena de Ticnámar, autoproclamados como descendientes del común de indios, dicen que ello/as también tiene derechos sobre los territorios comunitarios, ya que el documento colonial junto con mencionar a Diego Apaza -que habría sido alguna autoridad indígena en su momento-, están el “común de indios”, siendo válido su título también. Sumado a ello que la normativa ancestral reconocida por organismos internacionales atribuye la propiedad a los originarios, previos a la existencia de la república.
Cabe mencionar, que en demostrar quiénes son los “verdaderos” dueños del territorio, se han pasado décadas y décadas los ticnameño/as en distintas salas de la Corte de Apelaciones de Arica, significando inversiones millonarias en abogados para los litigantes, que en ocasiones ha marcado la diferencia entre uno y otro sector; como el acceso y manejo de la información, es decir, conocimiento y aplicación legal; cómo, cuándo y dónde recurrir para ejercer derechos.
Y aunque la administración de la sucesión territorial señaló que en su momento se les aviso a todos que regularicen sus títulos antes de hacer efectiva la herencia; la comunidad indígena negó que se les avisara directamente, es más aseguran que todas las acciones han sido entre cuatro paredes y ellos se han encontrado con las sorpresas en tribunales.
Ante tal escenario, el Estado pareciera “lavarse las manos”, cuando estos conflictos fueron generados justamente en el intento de chilenizar la propiedad indígena, quedando en evidencia la inexistente legislación nacional para este tipo de casos, que no son aislados, ya son conocidos los “enredos” por el SNASPE en Chungara y las carreteras en General Lagos.
Sólo consideremos los datos del Ministerio de Bienes Nacionales, que dicen que en la provincia de Parinacota, comuna de General Lagos, las tierras aymaras representan el 95% de la superficie comunal y en Putre, son el 45%. Mientras que en la provincia de Arica, comuna de Camarones, representan el 10%.
Por consiguiente, aunque para un sector, es posible reconstituir el territorio ancestral sabiendo usar la legalidad chilena actual y enfrentar al Estado con sus propias leyes; para otros es necesaria la ratificación de instrumentos internacionales, como el Convenio 169 OIT –que reconoce propiedad de territorios y recursos naturales a los pueblos indígenas, entre otros aspectos- y así reivindicar derechos ancestrales existentes previos a los estados y no supeditar a los indígenas a leyes de una nación impuesta.
En medio de la confusa situación, Francisco Humire, alcalde aymara, como él mismo se define, es acompañado por un grupo de ticnameño/as, quienes apoyando a la autoridad putreña, aseguraron que las diferencias sobre el futuro del pueblo tienen directa relación la propiedad del territorio.
Entonces el edil mostró fotocopias de títulos de los terrenos donde se ubica la escuela, demostrando a la opinión pública que la ejecución es viable, ya que es una propiedad privada, en este caso municipal, y no comunitaria y que por tanto, no estaría bajo la administración de la comunidad sucesorial territorial de Ticnámar. No obstante, el administrador pro indiviso, aclaró que ese supuesto título es posterior al de la comunidad sucesorial, por lo tanto, sería una superposición de título, aclarando que no se oponen a proyectos para el pueblo, sino que a esos documentos de dudosa procedencia.
¿Quién es quién?
En medio de la batahola de papeles legales e históricos, y detrás de “la noticia del día”, aparece la comunidad indígena aymara de Ticnámar, que reclama sus derechos sobre los territorios comunitarios, es decir, que se les reconozca legalmente su calidad de comuneros tal como los tribunales chilenos se la han concedido a los integrantes de la comunidad sucesorial.Esta disputa no es reciente, ya el cronista local, Renato Aguirre relató que “aunque sus tierras habían sido arrebatadas quién sabe con qué artilugios por los caucásicos, en 1758, el "común de indios del Pueblo Tignamar" le compra a un par de godos, "para todo el tiempo y por siempre jamás", tres "guaicos de tierras" (cursos de ríos): Amachuma, Tumaya y Putawa. Como en 1903 seis comuneros protocolizan la compraventa y la inscriben como Escritura Pública en la Notaría de don Jovino Troncoso a nombre del delegado "y el común de indios del Pueblo de Ticnamar" (fojas 187 y Nº173), se configura una forma de posesión territorial que el capitalismo chileno no conoce: el ayllu. Para mayor abundamiento, en 1909 se inscribe la propiedad en el Conservador de Bienes Raíces y hasta se reinscribe la propiedad en 1944”.
Es así, entre tanta inscripción y reinscripción el Estado chileno en una evidente política de ‘desaymarización’, fue desarticulando las entidades territoriales originarias. Y figuras como “común de indios” no son descritos en legislación alguna.
Según la administración pro indivisa, al momento de regularizar la sucesión territorial, de acuerdo a antecedentes históricos –acreditación de parentesco, archivos parroquiales, etcétera- y legales –títulos de propiedad-, lograron comprobar que de los seis troncales que se decía existir en registros históricos, sólo cuatro eran originarios de la comunidad. Por tanto, de acuerdo al Código Civil chileno en relación a hacer efectiva la posesión de bienes de más de un propietario, los herederos de los territorios comunitarios son los descendientes de los cuatro comuneros. Siendo esta determinación últimamente zanjada en los tribunales chilenos.
No obstante, la Comunidad Indígena de Ticnámar, autoproclamados como descendientes del común de indios, dicen que ello/as también tiene derechos sobre los territorios comunitarios, ya que el documento colonial junto con mencionar a Diego Apaza -que habría sido alguna autoridad indígena en su momento-, están el “común de indios”, siendo válido su título también. Sumado a ello que la normativa ancestral reconocida por organismos internacionales atribuye la propiedad a los originarios, previos a la existencia de la república.Cabe mencionar, que en demostrar quiénes son los “verdaderos” dueños del territorio, se han pasado décadas y décadas los ticnameño/as en distintas salas de la Corte de Apelaciones de Arica, significando inversiones millonarias en abogados para los litigantes, que en ocasiones ha marcado la diferencia entre uno y otro sector; como el acceso y manejo de la información, es decir, conocimiento y aplicación legal; cómo, cuándo y dónde recurrir para ejercer derechos.
Y aunque la administración de la sucesión territorial señaló que en su momento se les aviso a todos que regularicen sus títulos antes de hacer efectiva la herencia; la comunidad indígena negó que se les avisara directamente, es más aseguran que todas las acciones han sido entre cuatro paredes y ellos se han encontrado con las sorpresas en tribunales.
Ante tal escenario, el Estado pareciera “lavarse las manos”, cuando estos conflictos fueron generados justamente en el intento de chilenizar la propiedad indígena, quedando en evidencia la inexistente legislación nacional para este tipo de casos, que no son aislados, ya son conocidos los “enredos” por el SNASPE en Chungara y las carreteras en General Lagos.
Sólo consideremos los datos del Ministerio de Bienes Nacionales, que dicen que en la provincia de Parinacota, comuna de General Lagos, las tierras aymaras representan el 95% de la superficie comunal y en Putre, son el 45%. Mientras que en la provincia de Arica, comuna de Camarones, representan el 10%. Por consiguiente, aunque para un sector, es posible reconstituir el territorio ancestral sabiendo usar la legalidad chilena actual y enfrentar al Estado con sus propias leyes; para otros es necesaria la ratificación de instrumentos internacionales, como el Convenio 169 OIT –que reconoce propiedad de territorios y recursos naturales a los pueblos indígenas, entre otros aspectos- y así reivindicar derechos ancestrales existentes previos a los estados y no supeditar a los indígenas a leyes de una nación impuesta.
Martes 17 de Julio de 2007
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canales un sólo aporte y
canales un sólo aporte y aclaración. Estas tierras de Parinacota, non son sujeto de expropiaciones por el tratado del 29.
Esto es distinto al resto del pais.
AMIGO ODLANIER EL PUEBLO
AMIGO ODLANIER EL PUEBLO MAPUCHE TAMBIEN ERA DUEÑOS DE SUS TIERRAS Y QUE LES PASO SE LO CONTARE:
EL GOBIERNO CHILENO BUSCABA DESDE 1857 CUANDO ERA INTENDENTE EL CORONEL CORNELIO SAAVEDRA ESTE CABALLERO ELABORO UN PLAN PARA PACIFICAR LA ARUCANIA PERO EN FORMA PACIFICA PERO EL PRESIDENTE DON DOMINGO SANTA MARIA EN EL AÑO 1882 MANDA CON UNA ORDEN DE EL A EXTERMINAR EL PUEBLO MAPUCHE QUE NO QUEDE NADIE VIVO DE ESTE PUEBLO Y ASI SE HIZO DOMINANDO LOS SECTORES DE CURACAUTIN VILLARICA Y ALTO BIOBIO.
LOS POCOS MAPUCHES QUE QUEDARON FUERON CONCENTRADOS EN REDUCIONES EN DONDE EL SUELO ERA MALO Y NO SE PODIA SEMBRAR Y LA TIERRA DE ELLOS FUERON VENDIDAS A PRECIO DE HUEVOS A LOS COLONOS EXTRANJEROS .
EN 1901 LLEGAN AL PAIS 36 MIL COLONOS DE EUROPA Y SE ADUEÑAN DE LAS TIERRAS MAPUCHES .
EN 1934 LOS POCOS MAPUCHES QUE QUEDARON SE REVELAN CONTRA EL GOBIERNO DE ARTURO ALESANDRI PALMAS Y SUCEDE LA MATANZA DE RANQUIDONDE SON ASESINADOS 447 MAPUCHES Y SON TOMADOS PRISIONEROS 500 MAS PERO A LAS CARCELES SOLAMENTE LLEGAN 23 MAPUCHES DE LOS QUINIENTOS.
UD. SABE DEL EXTERMINIO DEL PUEBLO INDIGENA DE TIERRA DEL FUEGO LOS SELKNAM ESTE GENOCIDIO ORDENADO POR EL PRESIDENTE JOSE MANUEL BALMACEDA .
SE LLEGO A PAGAR POR CADA INDIGENA MUERTO UNA LIBRA ESTERLINA Y PARA SU COMPROBACION SE TENIA QUE MOSTRAR LAS MANOS Y LAS OREJAS DE LOS INDIGENAS MUERTO.
POR ESO DIGO EN MIS COMENTARIOS QUE ESTUDIEN LA HISTORIA DEL PAIS Y SE VAN A ENCONTRAR QUE LOS GOBIERNOS DE PRESIDENTES CIVILES HAN SIDO MAS ASESINOS QUE LOS MILITARES .
LO MALO ES QUE LA PRENSA SIEMPRE HA CAMBIADO LAS COSAS Y HOY GRACIA AL INTERNE PODEMOS SABER LA VERDAD DE TANTAS MENTIRAS QUE NOS ENSEÑARON CUANDO ERAMOS JOVEN.
LE DIRE UNA COSA SEÑOR ODLAMIER EL TITULO DE DOMINIO QUE NOS DA EL GOBIERNO POR NUESTRA PROPIEDAD NO VALE NADA Y LE VOY A EXPLICAR PORQUE:
CUANDO EL GOBIERNO LE QUIERE A UD. EXPROPIAR SU CASA PORQUE VA A PASAR UNA CARRETERA EL GOBIERNO LE PONE PRECIO A SU CASA Y SI UD. NO ESTA DE ACUERDO IGUAL TIENE QUE SALIR. ASI QUE EL TITULO DE DOMINIO EN EL PAIS NO VALE DE NADA Y SI NO ME CREE AVERIGUELO CON UN ABOGADO.
Sr. Luis. Me gustaria que se
Sr. Luis.
Me gustaria que se informara mucho mas sobre la posesion de las tierras.
Los Ticnameños SOMOS DUEÑOS de las tierras gracias a una gran lucha con titUlo vigente mas de 250 años y nosotros decidiremos como buscar nuestros desarrollo.
UNA PREGUNTA A EL SEÑOR
UNA PREGUNTA A EL SEÑOR ODLANIER VELIZ MENA Y SU NEFASTA DIRECTIVA, ¿LLAMA UD. PROGRESO DEL PUEBLO, LA AUTORIZACION ENTREGADA POR UDS., A UNA MINERA PARA REALIZAR PERFORACIONES EN TERRITORIO INDIGENA?, LOS RECURSOS NATURALES EN TERRITORIO INDIGENA ANCESTRALMENTE PERTENECEN A LOS INDIGENAS, Y CLARO LO MAS FACIL ES ENTREGAR LOS RECURSOS NATURALES A LAS TRANSNACIONALES, PORQUE PAGAN DINERO, CONTANTE Y SONANTE, DINERO FACIL, PARA EL SR. ODLANIER VELIZ M. Y SU NEFASTA DIRECTIVA. VERGUENZA DE LA CAUSA INDIGENA Y ASESINOS DE LA PACHAMAMA.
Me refiero a su articulo
Me refiero a su articulo publicado. Yo soy hijo de ticnameños de padre y madre, y conozco muy de cerca el problema de quienes son los dueñso de ticnamar.
En mi opinion, creo que se debe limitar y especificarse el denominado termino "comun de Indios", identificando quienes eran este grupo de pobladores pues, al momento de la inscripcion original del territorio, solo existian un cierto grupo de indios, habitantes de Ticnamar (1903).
La descendencia de de este grupo de personas, hoy en día deberá acreditar su proveniencia de dichos troncos naturales y originarios de ticnamar, mediante documentos oficiales, ya que desde 1903 a la fecha, han llegado gente de otros lados que hoy en dia se dicen "SER PARTE DEL COMUN DE INDIOS", y creo que los descendientes directos de ticnamar, como es mi caso, no lo podemos permitior....No es Ambicion querer obtener mas tierras, solo es defender un DERECHO PATRIMONIAL DE MIS ANCESTROS, LEGADO HACIA SU DESCENDENCIA DIRECTA..
me parese de mal gusto lo
me parese de mal gusto lo que pasa con la tierra de mis abuelo y hermanos tignameños deja decirte que por muchos años esta tierra a sido y sera de nuestros ancestros indigenas que con esfuerzo le han dado vida al pueblo de tignamar asi como su cultura propia y su valentia en las tomas de deciciones de nuestros propios habitantes yo no naci en tignamar pero mis abuelos si su nombre es don manuel gomez ovando y siempre me dijo que uno nunca debe olvidarse de sus raices y de su puebloy familia tignameña y sentirse orgulloso por lo que somos y dar gracias por la oprtunidad de ser hijos de este pueblo hasi como de disfrutar de las distintas bellezas que le dioen su niñes y madures el amaba su pueblo tanto como a su familia hasi me gustaria que su propia gente la amara y no peleara entre ellas o entre familias buscando su beneficio propio si un solo beneficio que es tirar para arriba nuestro pueblo de tignamar gracias por darme un espacio en esta pagina para poder expresar mi sentimiento por este pueblo se que no naci ahi pero dentro de mi corre sangre degente que vivio en ese pueblo como mi bisabuelo atiliano gomez del cual mi padre se sentia orgulloso de el y su pueblo mi nombre es cristian mauricio gomez oros hijo de hernan gomez cerda un antiguo alfere del pueblo gracias padre por darme a conocer y jugar en sus calles ver sus iglesias y entender a mi pueblo hasi como uno entinde a una familia.
Concuerdo totalmente con
Concuerdo totalmente con Odlanier, los verdaderos dueños de Ticnamar son el comun de Indios del mismo pueblo.
Me parece que la ambición de algunas personas, y más aún de nuestros propios hermanos, se anteponga al desarrollo de nuestras comunidades, lo digo también porque esto sucede no sólo en Ticnamar, sino en otros pueblitos de la Comuna de Putre. (Saxamar, Parinacota, Putre, Guallatire,etc.)
Gente que aprovechandose de la ingnorancia y quizás de los pocos recursos de nuestros antepasados, inscribieron los terrenos a sus nombres, lucrandose hoy en día de cualquier fondo que invierta en estas tierras, o por el solo hecho de ser los administradores piden un porcentaje por dejar invertir en estas tierras, que ellos llaman propias.
Con respecto, al Sr. Humire, simplemnete el está acostumbrado a hacer show, quizá su interés sea electoral, ya que cuando habla de la inmigración de nuestra gente, no concuerda con lo que verdaderamente hace, siendo testigos, de cómo se preocupa de los bolivianos más que de los chilenos de nuestra comuna, se ha preocupado que en los colegios los bolivianos tengan más atribuciones que nuestros niños, (Ej. uniforme, colaciones, utiles escolares), y eso sí que es grave pensando en la humildad de nuestras familias, como autoridad debiera ser solidario con los extranjeros, sólo cuando su propia gente esté bien, sino solo es un discuso falso!! ....Sr. ALcalde "La solidaridad comienza por casa"...
Al Gobierno: Decirles que hay que sanear esta situación, que a la larga no permitirá el desarrollo de nuestra gente, hoy es ticnamar, mañana saxamar, luego putre, y así no podrán mover una piedra sin pedirles autorización a los que audazmente, por decirlo así, se inscribieron las tierras de punta a punta.
no es posible que el estado haya permitido que unos cuantos se inscriban hasta las piedras, sucede cuando el MOP quiere hacer camino, luego de comenzada la obra aparecen dueños, sólo porque ven que hay $$ de por medio, y ¿Cómo digo yo?, si esas tierras siempre fueron roquerío y peor aún fiscales, creo que debieran averiguar en terreno si son utilizadas las tierras antes de concederlas a algun particualr, sino ellos mismos los demandarán a ustedes si no respetan la propiedad privada.
Para terminar, quisiera hacer un llamado al Sr. Juan Pablo León, para decirle que vea cómo su gente, sus hermanos necesitan también de inversión para mejorar la calidad de vida de su pueblo, no solo para el colegio, sino para todo tipo de inversión, no es posible que en pleno siglo 21 este pueblito esté estancado por unos cuantos y si veradderamente sienten compromiso con su pueblo, agarren sus maletas y vayan a vivir a este gran pueblo, sino no tienen ningun derecho moral para oponerse, sino solamente ambición económica.
Me gustaria poder señalar y
Me gustaria poder señalar y ratificar que el unico dueño de las tierras de Ticnamar es el "Comun de Indios de Ticnamar" inscrito a Foja 56 Nº 55 en el Registro de Propiedad del conservador de Bienes Raices de Arica de 1944.
La comunidad Sucesorial Territorial de Ticnamar no tiene ninguna vinculacion con el comun de indios y con la propiedad, como ellos se arrogan la propiedad. Solo existen un grupo de personas que son poseedoras de "Acciones y Derechos" otorgado por sentencia Judicial de las herencias de sus padres, pero ellos jamas pudieron haber transferido ningun tipo de derecho, debido a que nunca ellos fueron dueños de nada.
Lo unico que han logardo es paralizar el progreso del pueblo de Ticnamar.