En la Cruz
Este año, en esta Semana Santa, te invito a pasarla donde debes pasarla, no entre pitos y flautas, sino EN LA CRUZ. Por Carlos Morales
Mateo 18: 11 “Porque el Hijo del Hombre ha venido para salvar lo que se había perdido”.
Si consultamos nuestra Biblia en este texto narrado por Mateo, notaremos que el Señor Jesús nos informa de algo muy sorprendente. Dice que ha venido a “salvar LO que se había perdido” y no dice “Al que se había perdido”. Por tanto El señor nos habla de salvar ALGO y no ALGUIEN.
Sin embargo, se trata de ambos. Sin ese ALGO, ese Alguien irremediablemente también se perderá. Ese alguien somos todos. La Raza humana. Y el Algo es la Comunión (Común Unión) con Nuestro Padre. Aquello implica nuestra Paz para con Dios.
Romanos 5: 1 Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo;
Creer en Dios, no es solo el admitir su existencia, sino que confiar (FE) en que todos sus preceptos, sus mandamientos, solamente tienen la posibilidad de bendecirnos, de hacernos bien, pues Dios es Benigno. Aunque muchas veces no lo comprendamos de ese modo. Y no lo comprendemos de ese modo porque perdimos el “Neshamá”.
Todo ocurrió en el Génesis:
Génesis 2: 7 Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el hombre un ser viviente.
“Aliento de Vida” en Hebreo es “Neshamá, que se entiende como “inspiración divina mas intelecto”. Aliento, Alma, Espíritu.
Es por ello que Adán, al abrir sus ojos a la vida, no preguntó ¿Quién soy? ¿De donde Vengo? ¿Para dónde voy?, sino que venía con esas respuestas, porque el Espíritu de Dios estaba con eél.
Cuando se produjo la caída en desobediencia, el Espíritu de Dios, la Inspiración Divina, salió del hombre y este quedó a merced solo de su propio intelecto.
Es por ello que no comprendemos porque hay tantas guerras, o tanto niño desnudo y sin comer, y tanta injusticia y corrupción, pues con nuestro solo intelecto no podemos entenderlo y menos aun remediarlo, por ello culpamos a Dios porque permite que eso ocurra y también culpamos a cualquiera fuera de nosotros mismos.
Nos sentimos desamparados, apocados, sin esperanzas. Sin embargo recordemos esto:
Génesis 1:27 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.
28 Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.
Nos bendijo y nos mandó a fructificarnos y multiplicarnos y a llenar la tierra y sojuzgarla y enseñorearnos de todo. Nos dio la responsabilidad y no solo eso, también nos enseñó a hacerlo.
¿Por qué entonces lo hacemos tan mal?
Porque nuestro puro intelecto rechaza al Espíritu de Dios. ¿Qué hacer? Nosotros nada podemos hacer para remediarlo, salvo creer, pues el mismo Dios lo remedió en la Cruz. Y Dios, a diferencia de nosotros, cumple sus promesas.
Esto escribió el profeta Isaías, setecientos cincuenta años antes de Cristo, o sea unos dos mil setecientos cincuenta años antes de hoy:
Isaías 35:4 Decid a los de corazón apocado: Esforzaos, no temáis; he aquí que vuestro Dios viene con retribución, con pago; Dios mismo vendrá, y os salvará.
Y Dios vino y nos salvó, en la persona de Jesús, con pago y retribución.
Con pago:
1 Corintios 6: 20 Porque habeis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.
Y también:
1 Corintios 7: 23 Por precio fuisteis comprados; no os hagais esclavos de los hombres.
¿Qué compró Dios? Nuestra deuda con Él mismo:
Colosenses 2:13 Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados, 14 anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz, clavándola en la cruz. En el Cuerpo de Cristo Jesús están clavados el “Acta de los Decretos” que Había (En tiempo pasado) CONTRA NOSOTROS QUE NOS ERA CONTRARIA. Y su Sangre nos limpia, nos lava, nos renueva, nos renace.
Eso recordamos esta semana cada año.
En la Cruz: El triunfo de la vida por sobre la muerte eterna
Y es personal, para cada uno en forma individual. Cada uno, por su propia voluntad, por su propia decisión y convicción vaya a la cruz y tome el pago y la retribución. ¡GRATIS! Sin sacrificios ni penitencias pues nuestra deuda ya a sido pagada ante El Padre ¡POR JESUS!
Solo una cosa: ¡Arrepentíos! Porque el Reino de los Cielos se ha acercado. Arrepentirnos... ¿De qué?
De haber llevado una vida sin considerar a Dios en todas las áreas de nuestra vida. De habernos dejado llevar por nuestro propio intelecto y razonamientos los cuales indudablemente han dañado a mas de alguna persona aun sin tener nosotros la intención de hacerlo.
De haber tenido una Biblia en casa olvidada y de incentivar a nuestros hijos a leer “Harry Potter”. y que “Economia y Negocios” consideremos que tiene más utilidad para nuestra vida que la Palabra del Dios Vivo.
Por ello no miremos la Cruz de Cristo con una profunda lástima hacia su persona, sino que con el mas profundo agradecimiento, hasta las lágrimas. Con el mas profundo reconocimiento de su amor hacia nosotros.
Todo aquello desemboca en el mas grande de los gozos ¡PORQUE RESUCITÓ DE LOS MUERTOS Y ESTÁ VIVO!
Vivo como UNICO intercesor entre Dios y los hombres. Al único que le sido dada TODA POTESTAD SOBRE EL CIELO Y LA TIERRA (Mt 28:18).
En semana Santa recordamos el evento histórico mas sorprendente ocurrido en el Planeta a lo largo de toda la historia. La resurrección de Jesucristo.
Jesús en la Cruz salvó LO que se había perdido.
La Comunión con Dios Padre: La vida Eterna, la Paz, el amor divino y verdadero, el gozo, la paciencia, la benignidad, la fe, la misericordia, la templenza, la bondad, la honestidad, la fidelidad, la verdad. El Neshamá.
Este año, en esta Semana Santa, te invito a pasarla donde debes pasarla, no entre pitos y flautas, sino EN LA CRUZ.
“Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré.
Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio“.
Jesús de Nazaret
Que Dios Les Bendiga y les Guarde
Carlos N. Morales Belmar
Pastor
Congregación Jesús de Nazaret
Foto de Jaime Sepúlveda
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Muy buen texto. Muy
Muy buen texto. Muy claro.
Por mi parte lo difundire con mis amigos, para que les ayude, como me ha ayudado a mi a ver lo importante que es tomar este consejo que es tan "antiguo" pero esta tan vigente.
Ademas lo enviare a otros amigos de diferentes religiones, para tambien, dicho sea de paso, nos entiendan un poco mas como cristianos.
Muchs cariños
Vero
Que palabras más
Que palabras más contundentes, pura vida, grátis para los pecadores del mundo. Como me gustaría que leyeran este atículo en un Diario de la Capital y que los chilenos se deleitaran con tantos textos de esta Historia del Amor de Dios, que evitaría los Femicidios, la drogadicción, fornicaciones, robos, adulterios y todo mal fruto de la carne cuando no tiene a Cristo en su vida. Perdonalos señor, que el mundo no sabe lo que hace.