Semblanzas Profundas: Revistas Tebaida y Extramuros

Extendiendo el atiborrado canon, más allá del feudo Santiaguino, estas revistas de Arica son un referente de culto, tanto por su calidad textual y estética como por permitir el diálogo y dar aire nuevo a la poesía de Chile. Por Daniel Rojas
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30 de Marzo, 2008 08:03
En esta oportunidad, semblanzas profundas busca hacer un recorrido pretérito por la producción poética y literaria del norte grande, con especial atención, a la gestada en nuestra región (Arica y Parinacota) a través de revistas y publicaciones comprendidas entre las décadas del sesenta y ochenta, con un marcado quiebre, producto del golpe militar. Las más emblemáticas, Tebaida y Extramuros; que con el tiempo se han convertido en un referente de culto, no sólo por su calidad textual y estética, sino también por lo complejo que es para los lectores e investigadores, conseguir información de ellas, sus protagonistas y las publicaciones físicamente.
Un arduo trabajo de recolección de los retazos históricos de nuestra poética nortina, me llevó a recorrer bibliotecas, tanto edificios de concreto como espacios virtuales, realizar entrevistas a gente vinculada académicamente a los gestores, y realizar fértiles diálogos con escritores locales que participaron y desfilaron por las páginas de estas cruzadas, que buscaron ante todo, soslayar el centralismo y la disgregación literaria del país, promoviendo lazos interculturales de amistad y talento, capaces de romper barreras locales e internacionales en pos de un sueño, el amor por las letras.
Pese al marcado sino trágico de toda publicación cultural, el financiamiento y la difusión, gracias a su presencia somos conocedores preferenciales del contexto y esplendor creativo, marcado en el caso de Tebaida, por el altruismo filosófico y la férrea amistad cual motor, para dar paso a un legado que hizo frente al llamado “apagón cultural” con vísceras y coraje. Extramuros fue capaz de crucificarse y sin miedo gritar que la sensibilidad lírica no puede taparse con un dedo. De forma tal que destallan en sus versos y párrafos, los primeros pasos de poetas y narradores, que más adelante brillarían independientes, por su oficio y obra.
En la década de los sesenta, se formula un movimiento nacional poético que confabula a favor de la creación, el crítico literario Iván Carrasco en su publicación Tendencias de la poesía chilena del siglo XX, señala “que los poetas al incorporarse en dispares condiciones a una escena literaria reconocida y admirada por su calidad, se enfrentan a figuras vigentes incluso vivas, a una crítica variada y a una investigación académica rigurosa” por ende surge un proceso heterogéneo, de gran riqueza poética que se tradujo en la organización de grupos literarios que tomaron contacto con sectores poblacionales y estudiantiles, con quienes compartieron su arte y conciencia de la situación contingente del país mediante recitales y diálogos con difusión primordial, a través de revistas literarias apoyadas por las universidades.
En puntos estratégicos, ciudades universitarias, surgen revistas especializadas que podríamos llamar hermanas, por la cercanía en sus génesis y la comunicación postrera que sostuvieron. Entre ellas se destacan TRILCE de Valdivia, que al alero de la Universidad Austral, tiene por fundadores en el año 63 a los poetas Omar Lara y Carlos Cortínez, ARÚSPICE de Concepción que permitió a escritores según el mismo Lara, desarrollar sus carreras literarias sin abandonar el hogar. En Santiago estuvo ORFEO, a cargo del poeta lárico Jorge Teillier y su amigo Jorge Vélez. Fundada en 1963, ORFEO tuvo un espíritu pluralista que buscaba estar al alcance de todo el mundo y desde luego, no hay que olvidar a nuestra atalaya del desierto “TEBAIDA de Arica”.
Con el apoyo de la Universidad de Chile con sede en la ciudad, se dio inicio a esta empresa fundada por un grupo de amigos encabezados por la calidad humana y profesional de Alicia Galaz Vivar , su legado incluye no sólo poesía sino estudios a nivel internacional. En la Universidad de Tarapacá hay excelentes tesis que fueron supervisadas por ella y una antología de Góngora, bibliografía indispensable incluso en España. Esta académica universitaria, abocada al área de literatura y autora de “Jaula Gruesa para el Animal Hembra" junto a su pareja Oliver Welden, poeta radicado hoy en Europa y ganador del premio nacional "Luís Tello" con su obra "Perro del amor", encargado en esa entonces del área de extensión de la casa de estudios fronteriza, dieron en la capital, las primeras pinceladas al proyecto, los acompañaba el “tipógrafo huraño” Miguel Morales Fuentes"" poeta que reside actualmente en Antofagasta. El nombre propuesto a la revista, hacia referencia a la antigua Tebas y buscaba ser una fortaleza de amistad, cuyo principal vehiculo era la poesía.
La idea no pudo concretarse en Santiago pero avanzo hacia el norte haciendo una escala en Antofagasta donde su sumaron grandes figuras del arte nacional, Don Andrés Sabella (autor de la novela Norte Grande), Luís Moreno Pozo, Guillermo Ross-Murray, Mario Bahamonde (autor de la Antología de la Poesía nortina) y el poeta visual Guillermo Deisler , completísimo artista y xilógrafo que estaría a cargo de ilustrar todas los números y completar el panorama creativo con sus publicaciones independientes, tituladas Ediciones Mimbre, las cuales fueron un trampolín de intercambio para muchos escritores de ese tiempo, difundidos a lo largo y ancho del continente. No hay que olvidar al Relacionador Público del grupo Victor Bianchi Gundián, trágicamente desaparecido en un accidente automovilístico y al cual dedicarían el primer número.
Editada por primera vez en 1968, Tebaida llega a Arica de la mano de esta legión de talentos. La profesora Alicia Galaz y su equipo son una red nortina con proyecciones australes y encuentran en este primaveral paraje al destacado escritor José Martínez Fernández cuya trayectoria habla por si misma, publica actualmente “Palabra escrita” y oficia como corresponsal del Morrocotudo. También se les une en la ciudad un joven creador, que en palabras de Arturo Volantines solía vestir de negro, escuchar más que hablar y poseer una fuerza interior y una poética aún por descubrir, Ariel Santibáñez . El trágico destino de este talento recuerda lo ocurrido con otros poetas latinoamericanos, el peruano Javier Heraud y el Salvadoreño Roque Dalton. Reunido el núcleo central, sus reuniones se llevan a cabo en lo que es hoy el campus Velásquez y desde el primer ejemplar, se conceptualiza y manifiesta la intención y espíritu que regirá a Tebaida en los nueve números que alcanzaron a publicar, los últimos, por la importante casa editora Nascimiento . Quedaron sin embargo en el tintero, casi listos, el décimo y onceavo, abortados por la ruptura constitucional y posterior dictadura.
Dentro de los logros de la publicación antes de su desintegración y diáspora, se cuentan giras por América, encuentros en Arica, con poetas Peruanos como Carlos Germán Belli, Alejandro Romualdo, Washington Delgado y Winston Orrillo, intercambios y diálogos con otras revistas de Chile y el mundo, lo cual conlleva la traducción de poetas norteamericanos como Hugh Fox y el francés Robert Guyon y la presencia de muchos autores destacados de nuestras letras nortinas, como Luís Araya Novoa, Alberto Carrizo, Héctor Cordero y a los que integran la llamada generación del sesenta, Gonzalo Millán, Waldo Rojas, Omar Lara, Oscar Hahn autor de esta Rosa Negra, también académico de la universidad de Chile, sede Arica hoy radicado en Norteamérica. Además, se presentan en sus páginas hitos de la poética nacional como la respuesta polémica de Gonzalo Rojas, a Nicanor Parra “Gracias y desgracias del antipoeta”,
Extramuros, Revista internacional de poesía.
Durante la dictadura, estos grupos que surgieron y llevaron a cabo su actividad en ciudades universitarias, amparados por dichas instituciones, permitieron a los poetas nuevos, espacios públicos extendiendo el atiborrado canon de la poesía chilena más allá de los límites del feudo Santiaguino. Cumplieron una labor fundacional y dieron aires nuevos a la poesía Chilena. La pregunta que corresponde es ¿Qué pasó con esos grupos tras el 11 de septiembre de 1973?
El golpe de estado provocó dos cambios sustantivos en el panorama creativo, primeramente, se habló de «apagón cultural» producto de la represión, la censura y el control de la actividad de artistas y pensadores lo cual se maxificó, debido a la bifurcación de nuestras letras. Se señala una «poesía del exilio exterior» escrita por autores y militantes políticos expulsados de Chile y acogidos o apoyados en el extranjero, frente a una poesía de contingencia orientada a la resistencia dentro del país, llamada también «poesía del exilio interior» por la particular condición de vida de sus autores, contexto de producción y ámbito cultural e ideológico reducido.
En este panorama de disgregación, surge diez años después del fin de Tebaida, estamos hablando de los primeros años de la década de los ochenta, una nueva revista literaria en nuestra ciudad. La publicación, Extramuros revista internacional de poesía , es una voz que contradice y se opone con fuerza a esa idea de silencio cultural. En ella se presentan autores del norte que integraron la desaparecida atalaya del desierto, los más jóvenes de Tebaida, serán los primeros de la generación siguiente: José Martínez Fernández y Héctor Cordero. Junto a ellos, nuevos valores comienzan a destacarse siendo hoy prominentes figuras nacionales. Componen esta promoción la de los ochenta, Mayo Muñoz (autor de poetas en dictadura) Arturo Volantines (gran impulsor de la labor creativa del norte, autor de "Lo que la tierra echa a volar en pájaros" y ganador de numerosos premios literarios), Guillermo Ross Murray (Iquique) Florencio Faundez, Toño Cadima, Walter Rojas, Ivan Villalobos, Priscilla Marikovic y los escritores Jorge Paniagua y Ramón Seguel Vorpahl encargados de la parte narrativa y la crítica literaria.
Además de la poesía de estos escritores emergentes, hoy consagrados, hay reseñas a la carrera de indispensables poetas nacionales como Pablo de Rokha y la novelista Isabel Allende, que daba sus primeros pasos con la casa de los siete espejos (1975) y La casa de los espíritus (1982) Se presentan revisiones a clásicos como Oscar Wilde y las ilustraciones de portadas estuvieron a cargo de Doris Seura y Mayo Muñoz. Extramuros alcanzó un periodo de publicación de tres años aproximadamente, logrando diez números.
El poeta Carlos Amador Marchant nacido en Iquique y autor de los libros poéticos “Pisando Tierra” 1977; y “Galpón de Redes Marinas 1979 (Premio Nacional de poesía Universidad del Norte de Antofagasta) fue  quien presidio a este grupo y oficiaba como coordinador de la obra de difusión poética. CAM Publica también por esos años, gracias a la editorial de la Universidad de Tarapacá "Después de mi Casa” La misma institución será la dirección postal de la revista. Extramuros sostendrá en su periodo de vida, conversaciones epistolares, de apoyo y colaboración, con más de trescientas revistas y autores de todo Chile y el mundo (España, Argentina, Venezuela, México y Francia). Marchant y sus amigos poetas llevaron esta labor de forma desinteresada con el afán primordial de no dejar morir el arte y las letras en la puerta norte de nuestro país, muchas veces a costo de su propia seguridad y sin miedo a dar la cara.
Considero luego de esta ardua revisión, en mi calidad de profesor de Literatura, escritor e investigador literario afincado en Arica, que es indispensable apoyar y fomentar estudios y proyectos que pongan especial atención a nuestro contexto de producción presente y pasado. Estudios y publicaciones, abocadas a la forja de una identidad cultural y social sin escamoteos y perspectivas centralizadas que ignoran la labor pretérita y actual pues tal como demuestran los hechos, la presencia de revistas y grupos como Tebaida y Extramuros, continua vigente a través de los autores de este periodo (Marchant, Morales Fuentes, Martínez Fernández, Volantines) hoy consagrados alrededor de Chile y el mundo y muchos con fuerte presencia cultural en Arica, tal es el caso de colectivos fecundos como Rapsodas Fundacionales , SECh Arica , M.A.L y los que operan de forma independiente y en proceso de maduración, tal es el interés de quien les habla y su grupo Clepsidra. Como autor joven y a cargo de talleres y publicaciones literarias, me sumo con humildad a muchos más que siguen escribiendo la historia literaria de esta parte de Chile y el mundo.
Autor: Daniel Rojas Pachas
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"Semblanzas Profundas" es un producto noticioso de El Morrocotudo para que los Corresponsales Ciudadanos presenten la vida, pasión y obra literaria de escritores de nuestra zona de manera estelar. Envía tus biografías a: corresponsal@elmorrocotudo.cl
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Imagen de chipichi

chi pi chi

chi pi chi

Imagen de José Martínez Fernández

Un gran artículo es el de

Un gran artículo es el de Daniel Rojas y no un pequeño

rescate.

Es imposible hablar de todos los poetas y todas las

revistas.

Yo podría decir porque no se nombró a "Palabra Escrita", pero comprendo que siempre hay omisiones.

Haberse olvidado de la gente que encabeza Rodolfo

Khan es apenas un pecadillo y nada más.

Yo soy íntimo amigo de Rodolfo y sé que él lo entiende

así.

En un artículo sobre la poética de Arica, publicado en

este mismo medio, yo hablé de Khan, de Quisbert, de

Reinaldo Hugo y de prácticamente todos los miembros

de ese grupo, con los que mantengo una amistad y

fraternidad de hermanos en la palabra.

Khan y Hugo ya fueron publicados en mi "Palabra

Escrita", como antes publiqué a Marchant, Faúndez,

Opazo, Galaz, Rojas, Seura, Welden, Hahn, y tantos

otros poetas que son o han vivido en Arica.

Siempre falta algo.

Es natural.

Podemos tener una excelente cultura, una magnífica

memoria, pero humanun es que algo falte.

Por ello, porque el artículo de Daniel Rojas es un exce-

lente aporte a la cultura literaria de Arica yo me pongo

de pie...

Y aplaudo, aplaudo la soltura conque Daniel maneja

el idioma y la cultura que en sus textos manifiesta.

Otra vez, Daniel Rojas, tu aporte, es grandioso.

Felicitaciones.

José Gonzalo Martínez Fernández.

Director Revista de Poesía "PALABRA ESCRITA".

Imagen de Daniel Rojas

Ciertamente Carlos, tu

Ciertamente Carlos, tu comentario bien informado, encierra una gran verdad y acierto. En esta tarea por reconstruir la continuidad cronológica y los caminos, no sólo de nuestra poética Ariqueña, sino de la literatura en extenso, frente al panorama Santiaguino y Nacional, sería un crimen escamotear a la gente de Vertizonte, abocados para aquellos que no lo sepan, primordialmente a la poesía y como tú dijiste, con logros importantes como agrupación y de sus miembros en forma individual.

Intuyo por tus palabras finales y desde luego toda la información que manejas sobre ellos, que eres muy cercano al grupo, así que aprovecho este espacio público y la oportunidad que me da tu post, para aclarar desagradables mensajes recibidos en mi blog, de manera cobarde y anónima. Insultos hacia mi persona y la del jovén escritor que fue reseñado el domingo pasado.

Las notas aclaro, no son una palestra dirigida a unos pocos y menos un juego de egos, esas infantiles muestras de pobreza mental, que son las amenazas e insultos encubiertos, no van a apañar un trabajo serio y metódico que busca de forma imparcial y con primordial criterio selectivo, la calidad de los autores y su trayectoria, promover la cultura, no ensalzar a amigos o allegados.

No es mi intención, nunca la será, la de hacer omisiones molestas y envidiosas. Volviendo al tema, luego de esa digresión, personalmente, por ser parte de la generación actual, no sólo como investigador y profesor de literatura, sino como escritor, yo creo el próximo paso sería un acercamiento a los noventa y el periodo actual en que se conjugan figuras ya consagradas como Los Rapsodas con Luís Araya, José Morales y Ana Labbe, la gente de la SECh Arica, Nelsón Goméz, Iris Fernández y otros como Florencio Faúndez y muchos más, junto a quienes estamos en proceso de maduración o de reciente despunte y vigencia, como es el caso de quienes tu nombraste, encabezados por la interesante figura literaria de larga trayectoria pero sólo abierta para los conocedores,

que es Rodolfo Kahn. No hay que olvidar además al grupo M.A.L que se gestó en la universidad y otros que de manera independiente completan la nueva senda.

Lo planteo así, pues a la fecha he ido contruyendo un mapa que cubra en mis notas de la forma más metódica y de acuerdo a los contactos y el apoyo de los entrevistados, diversas áreas. Gente de narrativa como Roberto Flores actualmente produciendo textos de calidad de forma fecunda en Santiago y Carlos Morales un cuentista de calidad que se proyecta, poetas emergentes e inéditos como Rodrigo Rojas Terán, Nana Gutiérrez como uno de nuestros bastiones, Guillermo Deisler poeta visual del norte y de Chile y grupos que han sido parte formativa y fundacional del arte local y siguen aportando con su sapiencia, como Rapsodas. Están además las CEA y su visión poética desde el género femenino y la Rueca, que también incursionó en las letras con su publicación universitaria Literartes, todas esas notas están en esta web y en otras, como testimonio de un trabajo que humildemente, consideró grande para lo poco (seamos sinceros) que se hace en materia de difusión literaria del norte, en los medios masivos locales y de la capital.

Reitero, el paso que sigue, será el de las agrupaciones actuales y los novísimos. Pues la literatura esta primero.

Saludos y agradecimientos a todos los lectores

Daniel Rojas Pachas.

Imagen de Carlos

Sin duda, las felicitaciones

Sin duda, las felicitaciones quedan más que claras por el pequeño rescate que estás haciendo Daniel con la literatura ariqueña, que increíblemente aun nadie se ha detenido a reconstruirla como corresponde...y he aquí algunos pasos que vas dando y va recorfortando a la ciudadanía.

Por otra parte, debo hacer hincapié que después de los poetas en Dictadura hay un lapsus bien grande donde no está escrito nada sobre ellos. Por ejemplo, el aparecimiento del grupo Vertizonte en el año 2002 con su antología Heptadárica, que sí marca un después de esos poetas en tiempos duros. En este grupo puedes encontrar poetas como: Rodolfo Kahn, Gabriel Moyano Cárdenas, Jaime Moya, Reinaldo Vásquez, Alejandro Jordán, Markos Quisbert, Jorge Cannobio, Davis Fernández. Ellos aun siguen vigentes...es más...a través de esa antología han participado en dos encuentros de poetas jóvenes del Norte, constantes lecturas en la ciudad de Iquique y otras ciudades, el año pasado algunos de ellos fueron al Primer Encuentro de Escritores "Guido Fernández de Córdova" Nueva Literatura Latinoamericana en la Universidad Jorge Basadre - Tacna / Perú. Puedes hallar registros de ellos, Jaime Moya publicó su libro "Acto de Presencia", Reinaldo Vásquez lo hizo con su "Aprendiz de Animal" y Alejandro Jordán con su "Psicoglifos". Markos Quisbert se ha ganado un par de becas escriturales y su primer libro irá a aparecer prontamente. Hoy en día, algunos están fuera de la ciudad y siguen activos en la Poesía. Por ejemplo, Markos Quisbert y Alejandro Jordán tomaron un taller personal con el excelente poeta chileno Germán Carrasco. El primero anduvo leyendo en el Encuentro Poquita Fe del año pasado, etc. Pienso que hay hartas cosas que podrías averiguar y desmantelar un poco lo que se ve por encima de la ciudad de Arica. El "oscurantismo poético" de los noventa hasta estos días fue enriquecedor sobre todo en el aspecto estético de estos poetas. Hay mucho mito negativo de este grupo. Tildes como "herméticos" o de "elite", los cuales no son más que malas interpretaciones. Es cosa de leerlos e informarse.

Imagen de Daniel Rojas

Desde luego Ximena, la idea

Desde luego Ximena, la idea es lograr una mayor difusión del arte nacional, no sólo el que se produce en los grandes centros urbanos en específico la capital, sino la proyección del norte y de nuestra ciudad, con sus hitos y figuras, tomando en consideración que la labor continua y estamos llamados a ser protagonistas en la forja de nuestra identidad cultural y patrimonio.

Saludos.

Imagen de Ximena Troncoso

Daniel:Deseo felicitarte

Daniel:

Deseo felicitarte por este artículo, es muy interesante y valioso tu aporte.

Me gustaría darle mayor difusión.

Saludo fraterno

Imagen de Ernesto Guajardo

Excelente artículo! De esos

Excelente artículo! De esos que se copian y se guardan porque, indudablemente, serán consultados más adelante.

Imagen de Daniel Avello

Primero, debo felicitarte

Primero, debo felicitarte por tu trabajo,ya que es muy importante para el desarrollo de la literatura en Arica.

Segundo, debo de decirte que la nota es muy interezante, por el hecho de dar conocer las obras que se encuentran olvidadas en el polvo del olvido y que es necesario recordar para dar cuenta de las artes de las letras.

Sin mas que decir, se despide

Daniel Avello Briceño

Imagen de Daniel Rojas

Gracias a ustedes amigos

Gracias a ustedes amigos escritores, Roberto, Don Florencio, por sus palabras de aliento y por la labor que realizaron y siguen realizando tanto en la ciudad como en la capital, demostrando que en el norte hay un impulso creativo fuerte, de consistencia, compromiso y alto valor estético.

Imagen de Florencio Faúndez

Daniel Rojas:Muy agradecido

Daniel Rojas:

Muy agradecido de que escribas sobre aquellas páginas de la "poesía de contingencia", siempre pendiente que nos estuvieran apuntando con el dedo de lo que no debía decirse, y que finalmente lo decíamos igual. Un tiempo "pecaminoso", que no dudábamos integrarnos a "Palabra Escrita" o "Extramuros", en el que muchos amigos encontraban la esperanza de que una palabra libre fuese dicha; un anhelo de libertad, quedara como una pequeña esperanza. Muchos de estos versos no fueron entendidos por la dictadura, pero si los comprendieron aquellos que eran constantemente requeridos por la Fiscalía Militar y los que guardaban un profundo malestar de total rechazo a las prácticas totalitarias. Varios amigos emigraron, jamás volvimos a saber de ellos en otras latitudes, otros se quedaron en el silencio para siempre. El último intento universitario lo rescataron los grandes poetas Alicia Galaz y Oliver Welden, con "8 Poetas de la Universidad" (de Chile, sede Arica, 1975, Galaz, Faúndez, Kavanagh, Mesquida, Opazo, Seguel, Ubeda y Welden) donde registramos nuestro paso que la poesía estaba viva y no quería morir en manos de los dictadores. El adiós requerido quizás, a aquella poesía de resistencia que se cobijaba en las aulas universitarias. En fin, gracias por levantar estas hojas al viento actual de Arica.

Imagen de Roberto Flores Salgado

Muy buen texto, estimado

Muy buen texto, estimado Daniel. Creo que a través de tus textos que rescatan la historia de la literatura ariqueña, se abre un nuevo polo para que los estudiosos de la literatura nacional sepan que no sólo en Santiago existen literatura.

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