Semana de Arica: Celinda Castro, Tejiendo Nuestra Identidad
Ejemplo de entusiasmo y con la fuerza de una sólida crianza en telares, Celinda nos muestra las maravillas que producen la gente del altiplano y comparte sus habilidades en talleres para la comunidad. Por Jennifer Fuentes
Cuando hablamos de patrimonio, los monumentos aparecen en nuestra memoria, por arte de magia. Sin embargo, existen "personas monumentales" que frente a mucha adversidad, logran soportar esa temida prueba del tiempo. Cultivan ritos ancestrales, continúan hablando su lengua materna o simplemente, no olvidan.
Celinda Castro nació en Salar de Surire. Aprendió a los 7 años de su mamá y de su abuela, el arte de los telares, partiendo con el "telar de cintura", pero nos explica que :"también está el de "4 estacas" y el de pedales".
En esos tiempos, a un costado de la cordillera, todo estaba al alcance de la mano. El agua, la leña para el fuego y la libertad del altiplano, hacían que bajar a Arica solo se tratase de comprar ciertos víveres, en el terminal agropecuario.
Años más tarde, en 1987, Celinda ya había formado una familia, con 6 hijos, 4 varones y 2 mujeres (todos quienes, obviamente, saben tejer en telar). La educación formal de ellos, entonces, fue la que impulsó a esta familia a vivir en Arica. Con la necesidad de solventar los gastos a los cuales no estaban acostumbrados, Celinda comenzó a buscar oportunidades, lo cual no fue tan fácil en un principio, ya que ella solo cursó primero básico en la educación formal. En ese momento, antropóloga amiga, perteneciente a una ONG preocupada del rescate de los valores de las mujeres indígenas le dijo: "Tú eres inteligente, haz lo que sabes hacer: crea prendas en telares".
Lo primero que hicieron fue tratar con llaveros, pero esto no tuvo éxito, luego segunda entrega de muestras a Santiago (en esta ocasión de chales), por fin, hubo aceptación y comenzó, junto a otras 14 tejedoras, comenzaron a fabricar chales gracias al apoyo de un proyecto avalado por la ONG.
Actualmente, solo quedan 5 tejedoras, ya que al ver que el movimiento era lento y que "no se paga realmente lo que vale una artesanía", las otras de a poco se fueron retirando. Celinda, sigue ahí, con su sonrisa bonachona y un tremendo ánimo. Nos cuenta que tienen 8 clientes, uno de los cuales es alemán, y que producen alrededor de 100 prendas mensualmente, las que se venden en tiendas exclusivas en Santiago.
Esta nota podría quedarse aquí, con el ejemplo de una emprendedora nortina, que utilizó las costumbres aprendidas en la infancia junto a la cordillera, para crear una actividad sustentable. Sin embargo, hay más.
Celinda imparte talleres, en los cuales enseña telares con pedal. Se siente orgullosa de seguir infundiendo vida a la cultura y nos cuenta que muchas personas se emocionan al lograr realizar una actividad tan propia de nuestra tierra. Personas de la tercera edad, por ejemplo, se maravillan al ver cumplido el sueño de hacer su propia manta y darse cuenta que los años, no son un impedimento, sino una ventaja que les permite valorar aún más lo que sus manos son capaces de hacer.
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"Las opiniones vertidas en los comentarios son de exclusiva responsabilidad de los ciudadanos que las emiten y no representan necesariamente a El Morrocotudo, medio que sólo actúa como plataforma de expresión democrática. Más detalles en Normas de Uso para Comentarios"
Celinda Castro nació en Salar de Surire. Aprendió a los 7 años de su mamá y de su abuela, el arte de los telares, partiendo con el "telar de cintura", pero nos explica que :"también está el de "4 estacas" y el de pedales".
En esos tiempos, a un costado de la cordillera, todo estaba al alcance de la mano. El agua, la leña para el fuego y la libertad del altiplano, hacían que bajar a Arica solo se tratase de comprar ciertos víveres, en el terminal agropecuario.
Años más tarde, en 1987, Celinda ya había formado una familia, con 6 hijos, 4 varones y 2 mujeres (todos quienes, obviamente, saben tejer en telar). La educación formal de ellos, entonces, fue la que impulsó a esta familia a vivir en Arica. Con la necesidad de solventar los gastos a los cuales no estaban acostumbrados, Celinda comenzó a buscar oportunidades, lo cual no fue tan fácil en un principio, ya que ella solo cursó primero básico en la educación formal. En ese momento, antropóloga amiga, perteneciente a una ONG preocupada del rescate de los valores de las mujeres indígenas le dijo: "Tú eres inteligente, haz lo que sabes hacer: crea prendas en telares".
Lo primero que hicieron fue tratar con llaveros, pero esto no tuvo éxito, luego segunda entrega de muestras a Santiago (en esta ocasión de chales), por fin, hubo aceptación y comenzó, junto a otras 14 tejedoras, comenzaron a fabricar chales gracias al apoyo de un proyecto avalado por la ONG.
Actualmente, solo quedan 5 tejedoras, ya que al ver que el movimiento era lento y que "no se paga realmente lo que vale una artesanía", las otras de a poco se fueron retirando. Celinda, sigue ahí, con su sonrisa bonachona y un tremendo ánimo. Nos cuenta que tienen 8 clientes, uno de los cuales es alemán, y que producen alrededor de 100 prendas mensualmente, las que se venden en tiendas exclusivas en Santiago.
Esta nota podría quedarse aquí, con el ejemplo de una emprendedora nortina, que utilizó las costumbres aprendidas en la infancia junto a la cordillera, para crear una actividad sustentable. Sin embargo, hay más.
Celinda imparte talleres, en los cuales enseña telares con pedal. Se siente orgullosa de seguir infundiendo vida a la cultura y nos cuenta que muchas personas se emocionan al lograr realizar una actividad tan propia de nuestra tierra. Personas de la tercera edad, por ejemplo, se maravillan al ver cumplido el sueño de hacer su propia manta y darse cuenta que los años, no son un impedimento, sino una ventaja que les permite valorar aún más lo que sus manos son capaces de hacer.
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Que bueno el reportaje de la
Que bueno el reportaje de la señora Celinda,yo recuerdo haberla visto en el programa tierra adentro,que bueno que siga en el rescate de nuestra cultura ,me gustaría me ayudaran a conseguir su dirección o el lugar de donde imparte clases, ya que he buscado y buscado y en Arica lamentablemente esa tradición ya casi está desaparecida,desde ya un millón de gracias.
Me parece maravilloso que la
Me parece maravilloso que la Sra. Celinda continue con esta tradición, y más aún que haga tracender este arte de tejer a telar a generaciones actuales.
Me encantaría saber en que lugar se puede ubicar para conocer su trabajo.
Eduardo
Eduardo
jennifer dijo lo justo y necesario tu marketing no es necesario!, tal vez en otra instacia
Ha llegado post a nuestro
Ha llegado post a nuestro Fotolog sobre esta nota.
negra_crazylove dijo en 6/06/08 13:13 ?
me alegra k al fin
alguien muestra nuestra
cultura la cultura nortina
muy bonito gesto
bye
Ha llegado post a nuestro
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heaven_fall dijo en 6/06/08 12:02 ?
q weena bien me parece eso q se haga y aprender de esas personas q son tan especiales como identidad para cada un@ de nosotr@s..... lo q hacen es muuy bkn
ojal q se sigan haciendo kosas asi..para aprender de gente como ell@s , x q no solo nos tienen q entregar sus actividades como personas si noq tbn nos empapana con sus vivencias, y compartir eso ...uuff...no tiene nombre
Jennifer, gracias por la
Jennifer, gracias por la nota, es importante destacar a artesanas y artesanos que trabajan por perpetuar y fortalecer nuestra identidad.
ademas ella fua reconocida como la artesana del año 2007, por su trayectoria y entrega.
Celinda es una de las socias fundadoras de la primera asociacion gremial de la nueva region, "Artesanos Productores Arica Parinacota", que agrupa a artesanos y artesanas productores de la region en distintos rubros como textileria, ceramica, talabarteria, orfebreria entre otros, y cuentan con la primera tienda de artesania local en el aeropuerto de Chacalluta.
si desean contactarse les ofrecemos el correo de la asociacion, saludos
Jennifer
Jennifer
Te comento que Celinca no es la unica en este tema, en Arica hay muchas mas que se dedican a esto y en cada una de ellas hay una historia de esfuerzo por salir adelante, algunas estan bien consolidadas y otras luchan con uñas y dientes. ya que por naturaleza propia es complejo que se mantengan unidas. Tu aporte puede no tener barreras y es un gran aporte si algunas mas, se pueda a dar conocer como lo hace "tierra adentro".
Ya que como todos saben este mundo se ha vuelto cada vez mas complejo.
Espero ver y leer otras historias similares y no solo en este ambito de la artesania!
Felicitaciones
Loable el preservar y
Loable el preservar y difundir las artesanías de culturas autóctonas. Interesante la labor que realizó la ONG de organizar el trabajo en forma colectiva.
Ojalá que en otras egiones se haga lo mismo: preservar el patroimonio cultural de las etnias locales. La cultura nacional no es solamente la "cultura huasa" del Valle Central. No sólo se descentraliza en lo aministrativo, sino también en lo cultural.
Me parece extraordinario lo
Me parece extraordinario lo que hace Celinda y más me agrada lo oportuno de la aparición de este artículo para mi, ya que viajo muy proximamente a Arica y me encantaría aprovechar la oportunidad para conocerla, apreciar en situ sus trabajos y, de ser posible, aprender de ella parte de sus conocimientos.
Entonces.....¿Cómo debo hacerlo?........¿Dónde debo
ir?......¿En cuántas clases se puede aprender?.......
Hay tantas cosas que quisiera saber.
De tanto leer el Morrocotudo, tengo un calendarlo de "morrocotudeces" para llevar a cabo durante el poco tiempo que estaré en ésa; partiendo tengo que ir a comer una sopita famosa de por allá algo de zorrita sé que es, pero la encontraré; tengo que detenerme en el Kiosko que está de turno las 24 horas
del día y los 365 días del año y por supuesto que tengo que ir a conocer el negocio del Gran Pirula...¿O no?.
Ya pues, ojalá queden algunos mangos por ahí, y la gente siga siendo la misma gente gentil que he conocido las veces que he ido........¡Y por favor que no me toque veda de erizos como la última vez que
estuve!
Nos vemos prontito, Arica,
Ruth