Ésta es una experiencia de esas que te hacen pensar, “cómo llegar a tener el tiempo y las cosas claras como para embarcarme en un proyecto de vida tan potente”. Por Carlos Añes
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Ésta es una experiencia de esas que te hacen pensar, “cómo llegar a tener el tiempo y las cosas claras como para embarcarme en un proyecto de vida tan potente”. Eso es precisamente lo que pensé cuando en una de mis visitas diarias a la caleta de pescadores de Arica me encontré con tres muy bien aperados ciclistas de montaña disfrutando y conversando de lo maravillosos que son los lobos de mar que hay en sus roqueríos.
Se notaba en sus rostros el cansancio de los últimos 13.600 kilómetros pedaleados y sus bicicletas, aunque mostraban ser de muy buen nivel, no escondían el deterioro normal de este tipo de travesías monumentales. Pero nada me prepararía para lo que vendría después.
Iniciamos la conversación en forma natural y las preguntas de rigor no se hicieron esperar: ¿De dónde vienen? ¿Hasta dónde quieren viajar? ¿Cuándo llegaron? las respuestas fueron las corrientes. Pero en un momento algo captó mi atención,
“estamos llevando a cabo un proyecto de concientización de cuidado al medio ambiente” porque
“creemos que debe ser llevado a todo nivel en nuestra Sudamérica” y
“de la mano del deporte extremo como es el ciclismo de montaña sabemos, porque lo hemos visto, que la naturaleza necesita más de nuestros cuidados”. Así me fui envolviendo en una charla desayuno con estos tres guerreros defensores de nuestro ecosistema y difusores de mejoras para nuestro entorno solo aplicando lo que todos ya sabemos pero que por nuestra dinámica de vida no recordamos hacer.
Los gestores de esta iniciativa demuestran ser conocedores de sus respectivas aéreas, así mientras el venezolano Juan Carlos Coa (28) se maneja como profesor de arte y cultura, rescatista y deportista extremo, su amigo de la infancia Wilhem Canelón (27) se desempeña como diseñador gráfico, periodista, realizador audiovisual y multimedia. El tercer mosquetero es un experimentado viajero del mundo con su particular visión de las cosas, Germán Sánchez (59) luego de dedicarse a escultor, escritor, comentarista de prensa y radio, fiscalizador y embajador cultural de su país Colombia coincide con estos jóvenes en llevar a todo rincón posible su proyecto personal de concientización del cuidado al entorno a través del reciclaje, de la optimización de los recursos energéticos para llegar a fundar la ciudad del futuro en todas las personas. De hecho su empuje lo tiene motivado a llegar hasta la misma Moneda para conseguir una entrevista con nuestra Presidenta Michelle Bachelet con miras a buscar apoyo en esta cruzada que quiere aplicar tratados ya existentes en beneficio de una mejor calidad de vida para los habitantes de América, y como sale de sus palabras
“lograr pagar la deuda externa de nuestros pueblos optimizando nuestra potente riqueza natural”.
Así se lo han propuesto y al oírlos hablar no me cabe dudas que lo conseguirán. Su energía y entrega está a otro nivel, su proyecto es colosal. Lo iniciaron el 18 de enero pasado partiendo desde Venezuela, quieren dar la vuelta hasta el sur de Chile y retornar por el Atlántico hasta Río de Janeiro. Pero no solo eso, si el apoyo a su causa es suficiente cruzarán el “charco” para cumplir itinerario desde Sudáfrica por todo el continente hasta llegar a Medio Oriente, Rusia, Países Bajos para pasar luego a Canadá y bajar de vuelta a casa. Sin duda un empresa titánica.
son tareas que todos podemos llevar a cabo en nuestra proporción. No dejemos pasar este ejemplo ni mucho menos el mensaje que estos ciclistas embajadores del medio ambiente llevan en dos ruedas por el mundo.
. Y si quieren apoyarlos de cualquier manera que puedan, escríbanles a americaextrema@hotmail.com