Ensayo sobre la ceguera
La ceguera de la desunión es una enfermedad crónica regional. Por Hermann Mondaca R.
Este es el título de una de las bellas novelas del portugués José Saramago, premio Nobel de literatura, La trama comenzará tan de repente como cuando un chofer se detiene frente a un semáforo y entonces cuando se enciende la luz roja, éste quedará ciego, lo último que verá será el rojo del semáforo para quedar completamente ciego, pero su ceguera será particular pues verá todo blanco, su ceguera será como un “mar de leche”. Así el Nobel escritor comenzará su trama que se extenderá rápidamente por todo el pueblo, con tal rapidez que no se detendrá en puntos seguidos y usará solo las comas para continuar al trote del ritmo literario su lectura que develará que la ceguera del automovilista ¡es contagiosa!, se trasmite tal cual la pandemia de la fiebre porcina, por contagio directo entre una y otra persona, no respetando niños, sexos, ni edades.
Confinado inicialmente el primer contagiado en un edificio a poco andar la pandemia de la ceguera se irá extiendo rápidamente por toda la ciudad, las autoridades reaccionaran con terror al terror del avance del contagio masivo de la ceguera a toda la población e impondrán medidas iniciales de encierro a todos aquellos que en aquel edificio van quedando ciegos uno a uno. Sin embargo, la preocupación se extiende cuando aquellos que sacan la basura del edificio comienzan a quedar ciegos también y entre ellos, todo el gremio de la basura no verá sino también un “mar de leche”, la ciudad comienza a colapsar, la basura no es retirada de las casas, los basureros están todos ciegos, la gente no colabora a sacar su propia basura por temor al contagio, todos se encierran y discriminan a los contagiados o a los potenciales contagiados, por lo cual se decide mandar al ejército a sitiar los sectores infectados por el miedo al contagio para aislarlo del resto.
La solidaridad es devorada por el individualismo, a la buena fe se la traga la mala, los enfermos sitiados en condiciones infrahumanas por otros humanos, comienzan su propia desesperanza y su degradación, el resto de la ciudad ya está degradada, parece todo aquello una ficción surrealista, por su crueldad, por su egoísmo despiadado y por relegar la condición humana al último sitial. La unidad desaparece, cada cual se preocupa de lo suyo, el sentido común se transforma y el bien común consiste en discriminar a aquellos que han quedado ciegos, en medio del caos, la desunión y la carencia valórica se rebela la humanidad de una mujer que dice estar ciega entre los ciegos, pero ve y los conducirá a un desenlace inesperado.
Saramago me actualiza la ceguera de la desunión extendida como reguero por nuestra tierra.
Al final ¿Quiénes son los ciegos?. Al final.
Foto: Mariposa.Arenas
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de los ciudadanos que los emiten (con nombre, sin pseudónimos). Cualquier opinión que contenga insultos, injurias y/o calumnias no pasará el filtro de moderación.



Quizàs nosotros somos los
Quizàs nosotros somos los ciegos.