Corea del Norte quiere apaciguar a China pero manteniendo su rumbo nuclear
Corea del Norte busca visiblemente apaciguar a su aliado chino con el anuncio de su retorno condicional a las negociaciones sobre desarme nuclear, pero los expertos dudaban el martes de su voluntad de privarse de su único medio de presión.
Pyongyang se declaró dispuesta a reanudar las negociaciones a seis bandas sobre su programa nuclear, si avanzan las conversaciones bilaterales previstas con Washington.
Reaccionando al anuncio de Corea del Norte, el portavoz del Departamento de Estado, Ian Kelly, expresó que “EE.UU. mantiene su buena voluntad para discutir con Corea del Norte” y agregó que tanto su país como los países asociados quieren que “Corea del Norte se comprometa a un diálogo que conduzca a la desnuclearización completa y verificable de la península coreana, siguiendo etapas irreversibles”.
Lejos de ser espectacular, este anuncio todavía por concretar llega después de la visita a Corea del Norte dl primer ministro chino, Wen Jibao, quien fue recibido con toda pompa.
Para algunos expertos, el compromiso con condiciones tiene por objetivo contentar a Pekín, socio económico vital de los norcoreanos, y al mismo tiempo anfitrión de las conversaciones entre seis países (Corea del Norte, Corea del Sur, EE.UU., China Japón y Rusia).
El objetivo de estas conversaciones es que Pyongyang renuncie a sus ambiciones atómicas a cambio de una ayuda energética, pero tras seis años de negociaciones no se ha producido ningún avance significativo.
Y la pretendida influencia que la diplomacia china ejercía sobre su incontrolable aliado se vio dañada por las escaladas de Pyongyang.
Las negociaciones están estancadas desde que el régimen norcoreano abandonó las negociaciones en abril, tras un controvertido ensayo de misil de largo alcance condenado por el Consejo de Seguridad de la ONU.
“La oferta con condiciones de Pyongyang de una vuelta a las negociaciones a seis, era un gesto diplomático para permitirle a China salvar las apariencias”, expresó Yu Ho – Yeol, experto norcoreano de la Universidad de Corea.
“Corea del Norte persigue su objetivo, que es el de ser reconocido como potencia nuclear, de recibir ayuda económica de China y de esquivar la presión internacional, cuya punta de lanza es EE.UU.”, explica.
Y aunque las negociaciones multilaterales se retomen, se puede dudar de su buen resultado, ya que desde hace 15 años Pyongyang hace caso omiso de los acuerdos que supuestamente debían conducir a su desnuclearización.
La incertidumbre parece hoy total, ya que Pyongyang exige como condición previa las negociaciones bilaterales con EE.UU., pero Washington de momento sólo consiente en un diálogo en el marco de las discusiones a seis bandas.
Por su lado, Japón mostró cierto optimismo.
“Corea del Norte se había mostrado hasta ahora desdeñosa a las negociaciones a seis. Es un progreso bienvenido que se refiera a partir de ahora en particular a las discusiones a seis”, declaró el ministro de Asuntos Exteriores japonés, Katsuya Okada, en una conferencia de prensa.
Las conversaciones con el líder norcoreano Kim Jong Il, cerraron el programa de contactos con las autoridades anfitrionas, incluidos al presidente del Presidium de la Asamblea Suprema Popular, Kim Yong Nam.
Por su parte, Corea del Sur manifestó su cautela declarando que es “demasiado pronto” para evaluar las intenciones reales de Pyongyang.
Fuentes:-
AFP
El País
Prensa Latina
Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de los ciudadanos que los emiten (con nombre, sin pseudónimos). Cualquier opinión que contenga insultos, injurias y/o calumnias no pasará el filtro de moderación.


