Leyendo a Ray Bradbury en Quilpué
Mientras el metrotren, sinónimo de reciclados españoles y requiebros simulados con pintura y ambiental desodorante, me lleva al Pacífico “mare nostrum” entre candidatos de sonrisas pep, y el centralismo de Viña. Por Eduardo Osorio
Leo una entrevista a Ray Bradbury, que va por los 90 años de edad, y quien se la hace, habla en el prólogo no se si para demostrar elocuencia o hacerla más pedestre, de cosmonautas y astronautas.
¿Quo vadis?
Lo del “sciens fiction” , es una defensa del libro de parte de Ray, y lo lleva a una apología, casi defensa corporativa del "book".
“El libro” dice Ray, en su defensa del de papel, “tiene olor : a viejo o a nuevo, pero es algo que se siente, lo del ordenador o pc son patrañas virtuales.
Creo que en algo nos parecemos a como pensamos, respecto al más caro elemento de la cultura ("caro" como querido, aunque caro también, jajajaja)…
De repente, levanto la vista de la revista,vuelvo a la tierra, y me veo en el metrotren de vuelta a mi casa en Viña, después de haber visitado a mi madre, en la tibieza de "su ciudad del sol eterno".
Rebobino, mientras me rasco la espalda, y me acuerdo de Rocco, (una candorosis por Rocky y no por lo de italiano que pudiera suponerse) el perro de mi madre, de quien recibí afecto rato atrás, a sacudidas y revolcones, y quien me debe haber convidado unas pulgas inodoras, insaboras, incoloras, porque no las huelo ni veo por ninguna parte, pero picadoras uffff…
Sigo leyendo a Ray, entornado por el verde de una hijuela en litigio a la altura del zoológico quilpueíno, quien se diluye ahora, en una descripción de su Fahrenheit, por lo que deduzco que la frase ésa de los libros, es la sabia del report, y el resto ramaje.
Sin duda es ésta mala costumbre, la de "rellenar por rellenar" un reportaje, pienso, la causal que exista una sobredosis de periodistas, y yo como otros colegas, siga cesante por estos días, y por querer hacerme pagar, y no trabajar gratis.
Por otra parte pienso, que las tardes son casi secas esta primavera en la tierra del sol, pero mojadísimas por dentro parece, ya que me ha tocado ver cerca del centro, y cuando caminaba rumbo a mi "madre patria", hasta cinco cantinas por cuadra, que abarcan a parroquianos consumidores, desde la cañita hasta el rhon matapenquero.
Con tanta tentación pienso, los violadores de botellas terminan por reincidir …acá en Quilpué, y en el resto del planeta claro.
Aún más pasan colados, y hacen que los alcohólicos anónimos se diluyan, pero levanto bandera por ellos, ya que mueren en la suya.
De hecho, las ofertas de drogas variadas en calidad y efectos no tienen otra clientela que los jóvenes, snobs, y buscadores tragicómicos de experiencias nuevas, empatizándose con ellas,aunque a los dipsómanos profesionales, ésos que militan en la Primera “A”, los que abarrotan luego los teletracks, verdaderos zoos humanos, y al que los siquiatras no auscultan ni se la podrían tampoco, pues ahí no pega esa cadencia propia de los vendedores de pomada, no les haría mella el bazuco raspado de muralla, ni el ala de mosca, siquiera.
Vuelvo al ambiente del metrotren,con casi inaudibles pasos por sobre los durmientes de concreto del nuevo trazado, y le asigno a la mediterraneidad de Quilpué cuna de antípodas como el eminente cronista de todos los tiempos, Daniel De la Vega, y dubitativa de Elías Figueroa y el “Pato Yáñez” (se que escribirán que son porteño y quillotano, pero…por acá dicen otra cosa…), y que ahora se "plaga" con inmensos supermercados para una más inmensa pobreza, que se respira en forma de caminatas largas evitando el bus, cañitas de 100 pesos, que aunque te acartonen el hígado, hacen “olvidar el olvido”, porque puchas que he visto curados en vez de amnésicos, remembrando al lado de viejos burlitzers con Julio Jaramillo, el cuasi canonizado ecuatoriano de los boleros, amores perdidos.
El vagón , sinónimo de reciclados españoles y requiebros simulados con pintura y ambiental desodorante,toma la recta ahora, y me lleva al Pacífico “mare nostrum”, entre gigantografías y palomas de candidatos de sonrisas pep, y al centralismo de Viña, en una región de dos cordilleras e islas langostinas y toromiras.
Voy el resto de la tarde, y ya con mi revista doblada bajo el brazo, en pos de una oficina, luego a otra, cumpliendo con obligaciones mientras la mayoría hace la vista gorda, y una pareja de gringos montados en victoria, y disfrazados de lolos, me inmortaliza en el ángulo superior derecho de su foto, mientras la tarde viñamarina agoniza.
Cuando la examinen, observadores, agudos, metódicos,como buenos gringos que son, en su invierno boreal, y en la comodidad aséptica de sus livings americanos, con muebles de buena madera y en cuyas cubiertas hay fotos familiares, notarán si son sensibles, que mi rostro lleva un grito implícito : “Chile país de encuestas cientoporcientizado, y palmeras en extinción”.
“Gracias amigo morrocotudo, por darme la oportunidad de contarte como te veo y te pienso”.
Fotografía: Rodrigo Vera
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Pienso igual que usted
Pienso igual que usted Christian, y cuando lo veo ataviado a Ud. mismo con un paño palestino en su cabeza, le hallo la razón a Eduardo.
De los locos es el reino de la literatura, si no sería una lata, acuérdese que nada hay tan sorprendente como la literatura, pero no nos enredaremos en minucias.
Le echamos de menos Eduardo, sobre todo los porteños, ya que rescata a nuestra región, caso específico de este artículo, y lo que deben agradecer quienes son de acá y están en Arica, Cachiyuyo o el resto del mundo.
He estado en la Isla Juan Fernández hace unos días, y he leído allá su obra "Tan Cerca tan Lejos",sobre las vivencias en esta posesión océanica, y la aplico a su vida, ¿Cómo es posible que viviendo por acá le veamos tan poco, y sepamos de usted a través del Morrocotudo?.
Eduardo, bienvenido al Diario, se le extrañaba.
Ah, y respecto de Bradbury amigo Fonseca, es un epígrafe.
Averigue que es eso, y comprenderá el artículo, y si no puede ver a Eduardo, será ¿por qué usted no es periodista, y desea serlo furibundamente?. Saludos. Alberto Altamirano Reutz, Escritor.
Lo estoy, Cristián, ¿quien
Lo estoy, Cristián, ¿quien no?.
Pucha, casi empiezo a leer
Pucha, casi empiezo a leer el artículo, porque Ray Bradbury la "lle'a" (o llevaba), pero cuando vi el autor me arrepentí. :(
(está muy loco)
No sé de qué reciclados
No sé de qué reciclados españoles habla, si los trenes de Merval son Franceses y nuevos...
Mucho repetir sin pensar parece...