También los colegios particulares de la zona presentan diferencias importantes en relación a los colegios de la región metropolitana. Por Verónica Grunewald
Es difícil vivir en zonas alejadas de la ciudad capital de Chile. Ya sea en los aspectos de salud, trabajo y en especial, en educación. Esto último, lo podemos observar a través de los resultados de la PSU proceso de admisión 2010, publicados por el DEMRE, que revelan las grandes diferencias entre los colegios de la Región Metropolitana con el resto de las regiones del país.
Sin ahondar en las diferencias entre los resultados de colegios municipalizados con los particulares pagados, tenemos que, a excepción del Colegio Alemán de Puerto Montt (703,57 puntos PSULM), todos los resultados sobre 700 puntos proceden de colegios de la capital, siendo el mejor el Colegio Los Andes (particular pagado), con 711, 69 puntos de promedio. Si bien, el Consejo de Rectores, en la presentación de los resultados el pasado 21 de diciembre, hizo especial énfasis en la categoría nivel educacional de los padres a fin de “mejorar la interpretación” de algo que, me parece, no tiene explicación más que en la falta de interés real en mejorar la calidad de la educación.
En la reciente campaña presidencial, los candidatos llamaron a la gran cantidad de jóvenes mayores de 18 años no inscritos en los registros electorales, a integrarse y participar del proceso eleccionario, con el “power” juvenil. Sin embargo, en el período inmediatamente anterior, el mensaje a esos miles de jóvenes fue el de desinterés por lo que estaban viviendo en el ámbito educacional, por semanas interminables sin recibir atención, educación, conocimientos producto del reclamo de los profesores por la llamada deuda histórica. El gobierno llamó a los profesores a deponer el paro, a actuar con “sensatez” por el riesgo de perjudicar a los jóvenes de los colegios municipales frente a los de los privados “que han tenido un año sin paros”. Las conversaciones entre el gobierno y los profesores se extendieron por gran parte del segundo semestre escolar, mientras que a los jóvenes nadie les daba una explicación.
La Constitución Política de Chile reconoce el Derecho a la Educación y así se establecieron doce años de educación obligatoria, lo cual implica que todos los niños y jóvenes en Chile, deben tener acceso a escolaridad hasta terminar la enseñanza media. Pero en concreto, el período en que los profesores se movilizaron, los alumnos de las escuelas y liceos municipales fueron actores invisibles, nadie recordó el derecho al “pleno desarrollo en las diferentes etapas de su vida” que señala la Ley. Esta falta de preocupación por los jóvenes puede explicar el aumento de quienes se inscriben (con beca estatal, ya que la inscripción para rendir la PSU no es gratuita) y quienes efectivamente rinden la PSU (de un 4% en 2006 a un 12% 2009). Los alumnos que egresan de enseñanza media municipal saben que no tienen la preparación suficiente para alcanzar puntajes que les permitan ingresar a la enseñanza superior y si proceden de regiones la desesperanza es mayor.
Un buen número de Liceos municipales de la región metropolitana presentan resultados en la reciente PSU, que superan los resultados de colegios particulares pagados de regiones. Si bien, estamos hablando de promedios, y seguramente hay alumnos con puntajes sobresalientes en regiones, estas brechas que se producen entre municipales de Santiago y particulares de regiones es importante atender. Estamos ante una diferencia ya no solo de oportunidad o de nivel de ingreso socioeconómico, estamos frente a la dispersión del respeto por el futuro del país, concentrando calidad en el centro y, con la responsabilidad de los actores, abandonando la misión esencial que significa el Derecho a la Educación.
¿Qué esperan los padres de los alumnos de colegios particulares pagados de Arica que obtuvieron en promedio 570 puntos? Las diferencias con particulares de la región metropolitana es mejor no mencionarla. En cuanto a los resultados de los municipales, tres de cinco liceos no superan los 450 puntos.
Gran desafío tanto para las autoridades de la educación municipal, como para los padres ya sea del sistema privado, subvencionado o público. No podemos dejar que los jóvenes vayan a ninguna parte, con la preparación que les estamos entregando.
Fotografía:
Eduardo Gómez
1 Comentario
edoherrera:
Publicado en: Lunes 28 de Diciembre 2009 02:09:48 PM
Pero se debe considerar también, cuanto invierte en educación una familia, cuanto se involucran los padres y la familia en la educación.¿ Existe una real competitividad entre los colegios de Arica?
Es posible replicar el ejemplo del colegio Sirio de Ñuñoa en Arica.
Ojalá podamos conversar y tomar acción en la educación de la región.
Saludos
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