En la medida que abramos al Señor, nuestro corazón herido, frustrado, lleno de dolor y desengaños, partido por las perdidas y duelos y nos dejamos consolar por Él, podremos ir al encuentro de quienes necesitan ser consolados. Por Orlando C. sj.
“Consuelen, consuelen a mi pueblo” dice la Palabra de Dios en el libro de Isaías. ¡Y cuanta necesidad tenemos de ser consolados! Consolados en medio de nuestras soledades, en nuestras pérdidas y duelos, en nuestros fracasos y frustraciones, cuando nos llegan esos golpes de muerte en forma inesperada y de quien menos lo esperamos. Desde estas experiencias nos nace decirle al Señor: “¡Consuélame! ¡Consuélanos!”
En la medida en que abramos al Señor, nuestro corazón herido, frustrado, lleno de dolor y desengaños, partido por las perdidas y duelos y nos dejamos consolar por Él, podremos ir al encuentro de quienes necesitan ser consolados por nosotros.
Consolar a los padres, madres y familias que tienen a uno de sus hijos atrapados en la droga. La muerte de Yolanda Vásquez a manos de su hija Ximena, drogadicta, es un llamado de ser hombres y mujeres de consolación para miles de familias de nuestra patria que viven este drama.
Consolar a los niños golpeados brutalmente y sin misericordia por sus padres. Consolar a lo que como el pequeño Daniel terminan por morir por efectos de los golpes de su papá.
Consolar a las familias y víctimas de abuso sexual realizadas por el sacerdote Ricardo Muñoz Quintero. Consolar a la comunidad parroquial de Santa Teresa por la doble vida de su párroco. Consolar, en esta situación, es trabajar porque se haga justicia.
“Consuelen, consuelen a mi pueblo”, dice el Señor
Fotografía:
Danilo Urbina
3 Comentarios
Ricardo Andree:
Publicado en: Martes 02 de Febrero 2010 08:38:55 AM
La teología del dolor que tanto aprecia el catolicismo, al punto de resaltar la muerte de Jesús en la crurz cuan liberación, olvidando y omitiendo la Victoria de la Resurrección y los Hechos en los Tres Días en que el Cristo Dios alzó el Nuevo Templo, nos lleva a un 'consuelo' hipocrita muy poco digno de Personas con Espíritu y Conciencia, y siempre similar a las ovejas que no piensan, no sienten ni entienden. Pero ¿cómo vamos a llamar al 'consuelo' a las victimas de un cura pedófilo y pervertido sin aceptar la Causa del mal y fuera de toda crítica de fondo a un hecho que se repite con demasiada majadería? En el ''consuelo' que deja fuera la Aceptación del mal, sus causas y efectos, y el Arrepentimiento y la profunda revisión que conlleve a detener la maldad, no hay más que aceptación victimista de los males, y eso no es Digno de un Hijo de la Fe. En estos tiempos de Tribulación y Cambios no podemos seguir con la perorata del 'consuelo' y la 'esperanza' sino que debemos atrevernos a la Critica, la Corrección, el Arrepentimiento y definitivamente a la Certeza en la Fe. No podemos seguir siendo becerros, sino Consagrados activos y Concientes en Relación Espiritual con el Cristo Vivo, y de una vez debemos desechar al cristo de yeso que sufre, porque el Cristo Dios Vive y está por Venir...y es un Dios Victorioso, y nos quiere Concientes y Consagrados.Ricardo Andree -Sacerdote bajo la Ley de JesúsCristo- www.leydejesuscristo.com
Valentina Carrozzi:
Publicado en: Martes 23 de Febrero 2010 11:24:59 AM
"...en esta situación, es trabajar porque se haga justicia"... Gracias por la columna, P. Nano. Como profe, mamá y terapeuta me pregunto cada día "¿Qué significa aquí y ahora, en este contexto, consolar?"... en medio de la miseria, del autoengaño, de la frustración, del fracaso, ¿cuál es la carga más pesada, la verdadera carga, de éste que tengo adelante y de ésta que soy yo misma? Consolar es aliviar la carga de otro, proveer los medios para que nadie se nos quede en el camino sin VIDA porque ya no da más... Pero andamos perdidos, como dando palos de ciego, cuando nuestro principio de discernimiento es meramente formal. Sólo puede llevar la carga de otro, y reconocerla como tal, quien ya ha tenido la experiencia de ser liberado de la suya propia. Tal vez por ello no se entiende la resurrección sin la muerte. Tal vez por ello Él quiso transitarla con nosotros.Valentina Carrozzi:
Publicado en: Martes 23 de Febrero 2010 11:41:53 AM
"...en esta situación, es trabajar porque se haga justicia"... Gracias por la columna, P. Nano. Como profe, mamá y terapeuta me pregunto cada día "¿Qué significa aquí y ahora, en este contexto, consolar?"... en medio de la miseria, del autoengaño, de la frustración, del fracaso, ¿cuál es la carga más pesada, la verdadera carga, de éste que tengo adelante y de ésta que soy yo misma? Consolar es aliviar la carga de otro, proveer los medios para que nadie se nos quede en el camino sin VIDA porque ya no da más... Pero andamos perdidos, como dando palos de ciego, cuando nuestro principio de discernimiento es meramente formal. Sólo puede llevar la carga de otro, y reconocerla como tal, quien ya ha tenido la experiencia de ser liberado de la suya propia. Tal vez por ello no se entiende la resurrección sin la muerte. Tal vez por ello Él quiso transitarla con nosotros.Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de los ciudadanos que los emiten (con nombre, sin pseudónimos). Considerar que cualquier opinión que contenga injurias y/o calumnias no pasará la moderación.
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