Nuevos Datos sobre el riesgo de desarrollar Cáncer en Personas con VIH
Resultados de tres estudios presentados ayer son contundentes respecto al mayor riesgo de que las personas con VIH acaben desarrollando, a lo largo de su vida, algunos cánceres no relacionados de forma directa, con el SIDA. Por Rosa Trigo
Los resultados de tres estudios presentados ayer son contundentes respecto al mayor riesgo de que las personas con VIH -que viven más tiempo gracias al tratamiento antirretroviral- acaben desarrollando, a lo largo de su vida, algunos cánceres no relacionados de forma directa, hasta ahora, con SIDA; es decir, que no figuran en la lista de enfermedades definitorias de SIDA.
Además del sarcoma de Kaposi -incluido en esta lista desde el principio de la epidemia-, el cáncer de ano, de boca y garganta, de pulmón o el linfoma de Hodgkin se suman a la lista de enfermedades posiblemente relacionadas con la inmunosupresión asociada a la infección por VIH.
Estos estudios han sido presentados en una sesión oral dedicada, en parte, a las malignidades vinculadas al VIH y proceden del análisis de datos de miles de pacientes de EE.UU.
El primer estudio analizó la incidencia de cánceres asociados y no asociados con SIDA entre personas que habían superado un diagnóstico de este síndrome, así como el impacto que la terapia antirretroviral de gran actividad (TARGA) tenía en su incidencia en el tiempo.
El equipo de investigadores de Rockville (Maryland, EE UU) que realizó el estudio usó datos de más de 300.000 personas y los relacionó con 15 registros de cáncer de dicho país. El resultado de su investigación reveló que, mientras el riesgo de desarrollar cánceres asociados a SIDA (sarcoma de Kaposi, linfoma no de Hodgkin, cáncer de cuello de útero) empezaba a descender tres años después del diagnóstico de SIDA, el de padecer malignidades no relacionadas con SIDA, por el contrario, aumentaba en la primera mitad de la década de 1990, para luego permanecer estable -con una incidencia acumulativa del 1%- hasta 2006, diez años después de la introducción de la TARGA.
El segundo estudio al que nos referimos, llevado a cabo por un equipo de investigadores de la fundación Kaiser Permanente (un sistema de salud que incluye a más de 6 millones de californianos), comparó los datos de más de 20.000 personas con VIH de California [EE UU] con los de más de 200.000 controles sin VIH, desde 1996 hasta 2007.
Como en el caso del estudio anterior, los resultados de sus análisis muestran que el riesgo de padecer cáncer de ano, de boca y garganta, de pulmón o linfoma de Hodgkin era superior entre las personas con VIH, sobre todo en aquellas con recuentos más bajos de linfocitos CD4 (menos de 200 células/mm3).
En el caso del cáncer anal y del linfoma de Hodgkin, el riesgo se mantenía alto incluso con recuentos de CD4 por encima de 500 células/mm3. En cambio, tener una carga viral alta solo se asoció con un aumento del riesgo de sufrir cáncer de boca y garganta y no con el resto de malignidades.
El cáncer de próstata, el colorrectal o los melanomas no se asociaron ni con los recuentos de CD4 ni con la carga viral.
Una tercera investigación que solo estudió la relación entre VIH y cáncer de pulmón también llegó a conclusiones similares, incluso después de ajustar los resultados según el hábito de fumar.
En este caso, fueron comparados datos de más de 3.000 personas con VIH de EE UU con casi 10.000 personas sin el virus. En general, la incidencia de cáncer entre las personas con VIH fue de 0,26 por 100 persona-años, mientras que entre los casos sin VIH fue de 0,16 por 100 persona-años. El riesgo se mantenía significativamente más elevado tras ajustar por el consumo de tabaco, la edad, el origen étnico y padecer enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).
La acumulación de datos en el mismo sentido debería ya trasladarse a los centros hospitalarios con programas de prevención y detección precoz de estos cánceres en personas con VIH. El inicio avanzado del tratamiento podría también desempeñar un papel importante en la reducción de la incidencia.
Fuente: gTt-VIH
Referencias: Simard E, Pfeiffe R, Engels E.Cancer Incidence and Cancer-attributable Mortality among Persons with AIDS in the US. 17thConference on Retroviruses and Opportunistic Infections. February 16-19, 2010. San Francisco. Abstract 27.
Silverberg M, Xu L, Chao C, et al. US Imm3unodeficiency, HIV RNA Levels, and Risk of Non-AIDS-defining Cancers. 17thConference on Retroviruses and Opportunistic Infections. February 16-19, 2010. San Francisco. Abstract 28.
Sigel K, Wisnivesky J, Justice A, Brown S, et al. HIV Infection Is an Independent Risk Factor for Lung Cancer. 17th Conference on Retroviruses and Opportunistic Infections. February 16-19, 2010. San Francisco. Abstract 30.
Además del sarcoma de Kaposi -incluido en esta lista desde el principio de la epidemia-, el cáncer de ano, de boca y garganta, de pulmón o el linfoma de Hodgkin se suman a la lista de enfermedades posiblemente relacionadas con la inmunosupresión asociada a la infección por VIH.
Estos estudios han sido presentados en una sesión oral dedicada, en parte, a las malignidades vinculadas al VIH y proceden del análisis de datos de miles de pacientes de EE.UU.
El primer estudio analizó la incidencia de cánceres asociados y no asociados con SIDA entre personas que habían superado un diagnóstico de este síndrome, así como el impacto que la terapia antirretroviral de gran actividad (TARGA) tenía en su incidencia en el tiempo.
El equipo de investigadores de Rockville (Maryland, EE UU) que realizó el estudio usó datos de más de 300.000 personas y los relacionó con 15 registros de cáncer de dicho país. El resultado de su investigación reveló que, mientras el riesgo de desarrollar cánceres asociados a SIDA (sarcoma de Kaposi, linfoma no de Hodgkin, cáncer de cuello de útero) empezaba a descender tres años después del diagnóstico de SIDA, el de padecer malignidades no relacionadas con SIDA, por el contrario, aumentaba en la primera mitad de la década de 1990, para luego permanecer estable -con una incidencia acumulativa del 1%- hasta 2006, diez años después de la introducción de la TARGA.
El segundo estudio al que nos referimos, llevado a cabo por un equipo de investigadores de la fundación Kaiser Permanente (un sistema de salud que incluye a más de 6 millones de californianos), comparó los datos de más de 20.000 personas con VIH de California [EE UU] con los de más de 200.000 controles sin VIH, desde 1996 hasta 2007.
Como en el caso del estudio anterior, los resultados de sus análisis muestran que el riesgo de padecer cáncer de ano, de boca y garganta, de pulmón o linfoma de Hodgkin era superior entre las personas con VIH, sobre todo en aquellas con recuentos más bajos de linfocitos CD4 (menos de 200 células/mm3).
En el caso del cáncer anal y del linfoma de Hodgkin, el riesgo se mantenía alto incluso con recuentos de CD4 por encima de 500 células/mm3. En cambio, tener una carga viral alta solo se asoció con un aumento del riesgo de sufrir cáncer de boca y garganta y no con el resto de malignidades.
El cáncer de próstata, el colorrectal o los melanomas no se asociaron ni con los recuentos de CD4 ni con la carga viral.
Una tercera investigación que solo estudió la relación entre VIH y cáncer de pulmón también llegó a conclusiones similares, incluso después de ajustar los resultados según el hábito de fumar.
En este caso, fueron comparados datos de más de 3.000 personas con VIH de EE UU con casi 10.000 personas sin el virus. En general, la incidencia de cáncer entre las personas con VIH fue de 0,26 por 100 persona-años, mientras que entre los casos sin VIH fue de 0,16 por 100 persona-años. El riesgo se mantenía significativamente más elevado tras ajustar por el consumo de tabaco, la edad, el origen étnico y padecer enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).
La acumulación de datos en el mismo sentido debería ya trasladarse a los centros hospitalarios con programas de prevención y detección precoz de estos cánceres en personas con VIH. El inicio avanzado del tratamiento podría también desempeñar un papel importante en la reducción de la incidencia.
Fuente: gTt-VIH
Referencias: Simard E, Pfeiffe R, Engels E.Cancer Incidence and Cancer-attributable Mortality among Persons with AIDS in the US. 17thConference on Retroviruses and Opportunistic Infections. February 16-19, 2010. San Francisco. Abstract 27.
Silverberg M, Xu L, Chao C, et al. US Imm3unodeficiency, HIV RNA Levels, and Risk of Non-AIDS-defining Cancers. 17thConference on Retroviruses and Opportunistic Infections. February 16-19, 2010. San Francisco. Abstract 28.
Sigel K, Wisnivesky J, Justice A, Brown S, et al. HIV Infection Is an Independent Risk Factor for Lung Cancer. 17th Conference on Retroviruses and Opportunistic Infections. February 16-19, 2010. San Francisco. Abstract 30.
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