El Editorial: Entre Teletón y vuelta a clases
La semana que recién terminó ha sido una semana intensa por la carga emocional que se ha manifestado, frente a la catástrofe que sufrió nuestro país y el regreso a clases de los estudiantes. Por Christian Díaz Ramírez
La semana que recién terminó ha sido una semana intensa, más que especial y con toda la carga emocional que se ha manifestado, frente a la catástrofe que sufrió nuestro país el pasado 27 de febrero.
La solidaridad expresada no solo por el pueblo de Chile, sino que de muchos países amigos que se sensibilizan ante el sufrimiento de millones de chilenos, es sin duda la noticia de la semana, y que se corona con las 24 horas de amor que vivimos con la Teletón ¡Chile ayuda a Chile!, en donde no solo alcanzamos la meta propuesta sino que la doblamos. Pero la vida sigue y hay mucho por hacer todavía, en términos de llegar con la ayuda y lo más importante, de reconstruir gran parte de nuestro país que está literalmente en el suelo.
La solidaridad de los ariqueños se palpo y aun se siente en las distintas iniciativas que surgieron ante semejante desastre, el Gobierno regional, la Municipalidad y los privados nos hicimos cargo también del sufrimiento de nuestros hermanos del centro sur de Chile y aportamos nuestro grano de arena en estos tiempos en que nos sentimos más unidos que nunca.
Por otro lado el inicio de clases en nuestra ciudad fue a medias, dado que 15 establecimientos contaminados por polimetales deben, por instrucciones de salud, hacer una limpieza que permita minimizar los riesgos a los alumnos y profesores que laboran en dichos colegios.
El tema del plomo, como normalmente lo llamamos, se ha diluido mediáticamente, dado lo impactante del terremoto y tsunami que afecto a gran parte de nuestro país, pero que sin lugar a dudas se ha convertido en la piedra en el zapato de nuestra comunidad, pues cada cierto tiempo nos viene a aguar la fiesta.
En términos reales no enfrentamos de una manera eficaz y eficiente un tema tan grave como es la contaminación que afecta a nuestra ciudad y por lo mismo cada cierto tiempo reaparece como una fuga de agua mal reparada. La tarea para los ariqueños, entonces, debe ser tan grande como la reconstrucción de Chile y requiere no solo de la voluntad política de las actuales y nuevas autoridades, sino que también de muchos recursos económicos y participación toda la ciudadanía, al igual como lo hacemos frente a una Teletón.
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Los padres de los niños que
Los padres de los niños que no tienen clases debieran, me imagino, ser capaces de asignarle tareas similares a las entregadas en clases...ya todos salimos del cole (hace rato), por lo tanto me imagino que si se quiere hijos bien educados, debiéramos ser capaces de sacarlos adelante pese a la adversidad.
eh estado muy conforme con
eh estado muy conforme con los echos de la teleton pero lo que no me conforma el ¿que pasa con los niños que no tienen clases?