Diaguitas: ¿Nueva Etnia o Nuevos Recursos Para un Grupo Históricamente Desposeído?
Aunque ya han sido registrados por decreto, este proceso de elaboración de una identidad cultural trae importantes alertas sobre los fines y alcances de la Ley Indígena en el Norte de Chile.
En este medio hemos leído el recorrido de la última parte del proceso de conocimiento (no re-conocimiento) de la flamante etnia Diaguita, desde su retraso en el Congreso, su aprobación, hasta su incorporación plena de este grupo a los beneficios de la Ley Indígena, el día 28 de Agosto del 2006, por decreto firmado por la Presidenta.
Todo este proceso tiene obviamente un grupo importante de protagonistas, un conjunto de organizaciones, mayoritariamente de agricultores, que se verán favorecidos por los amplios beneficios que el Estado pone a disposición de los indígenas, mediante la Ley Indígena. Nadie debería estar triste, nadie se ha muerto, todo lo contrario, ha revivido un grupo de personas de las que sólo conocíamos a través de los clásicos textos de historia.
Aclaro que no tengo nada en contra de los campesinos de la Región de Atacama. En el fondo los admiro, son unos verdaderos emprendedores que vieron que las oportunidades pasaban por un largo camino que exigía elaborar un discurso que les sustentara una identidad cultural indígena. Me imagino que no fue fácil desentrañar de los libros de historia y de los desperdigados artículos de arqueología los datos que les permitieran crear imaginativamente una etnia, que no sólo existió hace más de 500 años en dichos territorios, sino que darle continuidad cultural hasta el presente. Asesorados por historiadores, abogados, antropólogos, algunos arqueólogos y sobretodo políticos, estas agrupaciones mostraron que su discurso de identidad era políticamente válido.
Los problemas son otros. Como nación multiétnica, aun no completamente reconocida (ahora sí uso ese término) por el Estado, nos debemos sustentar por la diversidad cultural que nos aportan múltiples visiones acerca del mundo que vivimos. Existe una lógica cultural (cosmovisión, dicen algunos) mapuche, otra andina, otra lógica campesina, todas ellas que ponen en entredicho a la lógica moderna occidental capitalista que por mucho tiempo fue la única que rigió al mundo. Esto no ocurre por la sabiduría de nuestra clase política sino más bien por tendencias mundiales que permiten la globalización de las diferentes visiones de mundo, y especialmente las visiones indígenas que reclaman justamente un marco social y económico para poder sustentar sus formas tradicionales de vida.
El caso de los campesinos de territorios ocupados antiguamente por poblaciones originarias (¡todo el actual territorio de Chile fue ocupado alguna vez por poblaciones aborígenes!), ¿corresponden un aporte real a nuestra diversidad cultural?, ¿ellos dentro de sus prácticas cotidianas conservan resabios de las prácticas de los antiguos habitantes que los arqueólogos identifican como “Diaguitas”?. Si bien poseen prácticas tradicionales, me temo que estas no provienen desde épocas prehispánicas.
Se ha dicho que no seamos esencialistas, que la concepción que hoy en día se tiene de “etnia”, difiere al del viejo concepto estático de “raza” o incluso al todavía bienvenido término antropológico de “cultura”. Estamos de acuerdo en eso: las etnias, las culturas y las identidades son dinámicas. Por decreto no podemos impedir que un grupo de personas se sientan descendientes de etnias, que lamentablemente, han desaparecido. Pero tampoco por decreto debemos hacerlas revivir.
Se nos dirá que estos campesinos (y políticos) tienen un bagaje cultural propio, tradiciones, mitos, leyendas, toponimia, apellidos (y ahí pasamos a otro tema delicado). Pero, ¿que tan distinto será ese bagaje del de todos los campesinos del resto del país?, todos ellos herederos de mitos indígenas, coloniales, religiosos, que ocupan espacios con toponimia aborigen (ejemplo es el hoy actualmente industrializado valle de Aconcagua, o la cosmopolita Vitacura). Estamos de acuerdo que ese crisol de culturas y cosmovisiones dieron forma a un rico patrimonio cultural, que es principalmente campesino producto de la explotación y desigualdad, pero no indígena. En ese caso sería el primero en apoyar una ley de reparación a los millones de campesinos explotados históricamente de Chile, ¿Qué dirán nuestros hacendados?
Sigamos con la cuestión de la sangre y los apellidos, otro soporte para la declaración indígena. Estamos claros que la ascendencia biológica no basta para asignar continuidad cultural (como alguien ya señalo correctamente: ¡la amplia mayoría de los chilenos heredamos material genético indígena!). Por tanto, tener un apellido o rasgos fenotípicamente indioamericano no nos convierte en indígenas (muchos me lo quieren hacer creer, pero yo estoy firme en mis argumentos: soy indio, más no indígena). Lo que realmente nos convierte en miembros de una etnia, es compartir una cosmovisión particular, una forma diferente y diferenciable de enfrentar el presente. No es la sola autoadscripicón en el marco de una pregunta mal formulado del Censo Nacional.
¿Es tan grave todo esto? Sostengo que si, pues lo que hay detrás de esto es que la Ley Indígena, como muchas leyes, fue originalmente mal elaborada, y en vez de ser enmendada, sigue mal utilizándose. Sigue dando pie al surgimiento artificial de identidades que convertirían a Chile a algo más parecido a una postal de reserva norteamericana, que a un lugar de expresión cotidiana de diferentes identidades culturales (comparen las fotos de niños asistentes a la ceremonia, con la recreación artística hecha por un artistas a partir de datos arqueológicos). Yo espero vivir en un lugar donde la valoración indígena resida más en esa coherencia cultural que pueden entregar a las sociedades presentes, que en la ventaja que puedan conseguir ante sus contemporáneos.
Sin duda, más que reparaciones culturales de comunidades que no pueden y desean expresarse en el paisaje cultural regional o nacional, esto servirá, en el mejor de los casos, para el desarrollo económico (no se, si podemos hablar de desarrollo social) de un grupo de campesinos que ocupan tradicionalmente espacios cultivables disminuidos.
¿Cual es el panorama acá en el norte? Tenemos un caso cercano de elaboración de identidad étnica que posiblemente no tendrá futuro, y no por una decisión técnicamente apropiada, sino por factores esencialmente políticos. Hoy en día, un conjunto de comunidades y organizaciones de la zona de quebradas de la Provincia de Iquique, tienen la pretensión de definirse como quechuas.
Hagamos historia, las organizaciones indígenas de Arica e Iquique tempranamente en los años 80 reclamaron una identidad aimara, cuando ser indio era demasiado peyorativo. Estas organizaciones, junto con las mapuches lograron poner en la mesa las demandas indígenas. Luego, en la elaboración de los borradores de la Ley Indígena, participaron un grupo de organizaciones que reclamaron su participación en ese conjunto de reparaciones culturales, territoriales y económicas. Estas organizaciones lograron que las etnias aimaras, quechuas, atacameños (hoy solicitando denominarse likan-antai), collas, kawashkar, yámana y rapanui hayan sido incluidas en el artículo primero de la Ley Indígena.
En esta actual pretensión de las comunidades autoadscritas como quechuas no hay ningún problema, todos podemos identificarnos con lo que queramos (aunque ya no podemos ser de Plutón), pero ellos además quieren un reconocimiento legal. A diferencia de las comunidades hablantes quechuas de Ollagüe (Región de Antofagasta), estas comunidades tardíamente se autoadscribieron como indígenas, ya que antes participaron activamente del proceso de chilenización y blanqueamiento. Incluso, algunas organizaciones hoy quechuas, se escindieron de antiguas organizaciones aimaras.
Desde el año 2000 estas organizaciones pretenden lograr su identidad, que busca esencialmente separarse de las organizaciones aimaras de mayor data y lograr aportes económicos. Para eso recurren a aspectos lingüísticos, historia oral y cierta documentación arqueológica (sitios Inka), pero por lo que se aún ningún arqueólogo avala dicha etno-génesis. Al parecer, ya que han pasado tantos años y aún no logran nada, creo que esto se debe esencialmente a que las organizaciones aimaras han evitado por todos sus medios compartir su tajada de beneficios estatales. En verdad la última palabra de estas decisiones la tiene CONADI.
En conclusión, el asunto de identidades culturales normadas por decreto es un asunto muy delicado como para dejárselo sólo a los políticos. Aunque no es menos cierto que son buenos todos los esfuerzos para hacer sustentables estas formas tradicionales indígenas de entender la vida y el mundo, lo que pasa muchas veces no sólo por reivindicaciones de territorio, sino también en aportes técnicos y monetarios para lograr un desarrollo sustentable en este presente demasiado complejo para las comunidades indígenas. Pero, después de todo, ¿será tan malo inventar identidades?, quizás en un futuro pueda sentarme a conversar con algún Chinchorro, recién salido del horno senatorial. El debate queda abierto.
Todo este proceso tiene obviamente un grupo importante de protagonistas, un conjunto de organizaciones, mayoritariamente de agricultores, que se verán favorecidos por los amplios beneficios que el Estado pone a disposición de los indígenas, mediante la Ley Indígena. Nadie debería estar triste, nadie se ha muerto, todo lo contrario, ha revivido un grupo de personas de las que sólo conocíamos a través de los clásicos textos de historia.Aclaro que no tengo nada en contra de los campesinos de la Región de Atacama. En el fondo los admiro, son unos verdaderos emprendedores que vieron que las oportunidades pasaban por un largo camino que exigía elaborar un discurso que les sustentara una identidad cultural indígena. Me imagino que no fue fácil desentrañar de los libros de historia y de los desperdigados artículos de arqueología los datos que les permitieran crear imaginativamente una etnia, que no sólo existió hace más de 500 años en dichos territorios, sino que darle continuidad cultural hasta el presente. Asesorados por historiadores, abogados, antropólogos, algunos arqueólogos y sobretodo políticos, estas agrupaciones mostraron que su discurso de identidad era políticamente válido.
Los problemas son otros. Como nación multiétnica, aun no completamente reconocida (ahora sí uso ese término) por el Estado, nos debemos sustentar por la diversidad cultural que nos aportan múltiples visiones acerca del mundo que vivimos. Existe una lógica cultural (cosmovisión, dicen algunos) mapuche, otra andina, otra lógica campesina, todas ellas que ponen en entredicho a la lógica moderna occidental capitalista que por mucho tiempo fue la única que rigió al mundo. Esto no ocurre por la sabiduría de nuestra clase política sino más bien por tendencias mundiales que permiten la globalización de las diferentes visiones de mundo, y especialmente las visiones indígenas que reclaman justamente un marco social y económico para poder sustentar sus formas tradicionales de vida.
El caso de los campesinos de territorios ocupados antiguamente por poblaciones originarias (¡todo el actual territorio de Chile fue ocupado alguna vez por poblaciones aborígenes!), ¿corresponden un aporte real a nuestra diversidad cultural?, ¿ellos dentro de sus prácticas cotidianas conservan resabios de las prácticas de los antiguos habitantes que los arqueólogos identifican como “Diaguitas”?. Si bien poseen prácticas tradicionales, me temo que estas no provienen desde épocas prehispánicas.
Se ha dicho que no seamos esencialistas, que la concepción que hoy en día se tiene de “etnia”, difiere al del viejo concepto estático de “raza” o incluso al todavía bienvenido término antropológico de “cultura”. Estamos de acuerdo en eso: las etnias, las culturas y las identidades son dinámicas. Por decreto no podemos impedir que un grupo de personas se sientan descendientes de etnias, que lamentablemente, han desaparecido. Pero tampoco por decreto debemos hacerlas revivir.
Se nos dirá que estos campesinos (y políticos) tienen un bagaje cultural propio, tradiciones, mitos, leyendas, toponimia, apellidos (y ahí pasamos a otro tema delicado). Pero, ¿que tan distinto será ese bagaje del de todos los campesinos del resto del país?, todos ellos herederos de mitos indígenas, coloniales, religiosos, que ocupan espacios con toponimia aborigen (ejemplo es el hoy actualmente industrializado valle de Aconcagua, o la cosmopolita Vitacura). Estamos de acuerdo que ese crisol de culturas y cosmovisiones dieron forma a un rico patrimonio cultural, que es principalmente campesino producto de la explotación y desigualdad, pero no indígena. En ese caso sería el primero en apoyar una ley de reparación a los millones de campesinos explotados históricamente de Chile, ¿Qué dirán nuestros hacendados?
Sigamos con la cuestión de la sangre y los apellidos, otro soporte para la declaración indígena. Estamos claros que la ascendencia biológica no basta para asignar continuidad cultural (como alguien ya señalo correctamente: ¡la amplia mayoría de los chilenos heredamos material genético indígena!). Por tanto, tener un apellido o rasgos fenotípicamente indioamericano no nos convierte en indígenas (muchos me lo quieren hacer creer, pero yo estoy firme en mis argumentos: soy indio, más no indígena). Lo que realmente nos convierte en miembros de una etnia, es compartir una cosmovisión particular, una forma diferente y diferenciable de enfrentar el presente. No es la sola autoadscripicón en el marco de una pregunta mal formulado del Censo Nacional.
¿Es tan grave todo esto? Sostengo que si, pues lo que hay detrás de esto es que la Ley Indígena, como muchas leyes, fue originalmente mal elaborada, y en vez de ser enmendada, sigue mal utilizándose. Sigue dando pie al surgimiento artificial de identidades que convertirían a Chile a algo más parecido a una postal de reserva norteamericana, que a un lugar de expresión cotidiana de diferentes identidades culturales (comparen las fotos de niños asistentes a la ceremonia, con la recreación artística hecha por un artistas a partir de datos arqueológicos). Yo espero vivir en un lugar donde la valoración indígena resida más en esa coherencia cultural que pueden entregar a las sociedades presentes, que en la ventaja que puedan conseguir ante sus contemporáneos.
Sin duda, más que reparaciones culturales de comunidades que no pueden y desean expresarse en el paisaje cultural regional o nacional, esto servirá, en el mejor de los casos, para el desarrollo económico (no se, si podemos hablar de desarrollo social) de un grupo de campesinos que ocupan tradicionalmente espacios cultivables disminuidos.
¿Cual es el panorama acá en el norte? Tenemos un caso cercano de elaboración de identidad étnica que posiblemente no tendrá futuro, y no por una decisión técnicamente apropiada, sino por factores esencialmente políticos. Hoy en día, un conjunto de comunidades y organizaciones de la zona de quebradas de la Provincia de Iquique, tienen la pretensión de definirse como quechuas.
Hagamos historia, las organizaciones indígenas de Arica e Iquique tempranamente en los años 80 reclamaron una identidad aimara, cuando ser indio era demasiado peyorativo. Estas organizaciones, junto con las mapuches lograron poner en la mesa las demandas indígenas. Luego, en la elaboración de los borradores de la Ley Indígena, participaron un grupo de organizaciones que reclamaron su participación en ese conjunto de reparaciones culturales, territoriales y económicas. Estas organizaciones lograron que las etnias aimaras, quechuas, atacameños (hoy solicitando denominarse likan-antai), collas, kawashkar, yámana y rapanui hayan sido incluidas en el artículo primero de la Ley Indígena.
En esta actual pretensión de las comunidades autoadscritas como quechuas no hay ningún problema, todos podemos identificarnos con lo que queramos (aunque ya no podemos ser de Plutón), pero ellos además quieren un reconocimiento legal. A diferencia de las comunidades hablantes quechuas de Ollagüe (Región de Antofagasta), estas comunidades tardíamente se autoadscribieron como indígenas, ya que antes participaron activamente del proceso de chilenización y blanqueamiento. Incluso, algunas organizaciones hoy quechuas, se escindieron de antiguas organizaciones aimaras.
Desde el año 2000 estas organizaciones pretenden lograr su identidad, que busca esencialmente separarse de las organizaciones aimaras de mayor data y lograr aportes económicos. Para eso recurren a aspectos lingüísticos, historia oral y cierta documentación arqueológica (sitios Inka), pero por lo que se aún ningún arqueólogo avala dicha etno-génesis. Al parecer, ya que han pasado tantos años y aún no logran nada, creo que esto se debe esencialmente a que las organizaciones aimaras han evitado por todos sus medios compartir su tajada de beneficios estatales. En verdad la última palabra de estas decisiones la tiene CONADI.
En conclusión, el asunto de identidades culturales normadas por decreto es un asunto muy delicado como para dejárselo sólo a los políticos. Aunque no es menos cierto que son buenos todos los esfuerzos para hacer sustentables estas formas tradicionales indígenas de entender la vida y el mundo, lo que pasa muchas veces no sólo por reivindicaciones de territorio, sino también en aportes técnicos y monetarios para lograr un desarrollo sustentable en este presente demasiado complejo para las comunidades indígenas. Pero, después de todo, ¿será tan malo inventar identidades?, quizás en un futuro pueda sentarme a conversar con algún Chinchorro, recién salido del horno senatorial. El debate queda abierto.
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es muy buena esta pagina
es muy buena esta pagina aqui se aprende mucho de los diaguitas
me parece que, si bien hay
me parece que, si bien hay un estimulo economico, nunca es tarde para recuperar nuestra historia, en el articulo se alude a los diaguitas de copiapo, yo soy copiapino y la verdad me he dado el tiempo de recorrer mi región y si bien los asentamientos quiza no eran tan poblados o no cumplen con las caracteristicas que historiadores aprecian para estarle valor, existían, se enontrban establecidos y no debemos olvidar que el primer asentamientoo humano con el cual se encontró pedro de valdivia fue en el valle copayapu (copiapo, lugar donde ademas realzo aquel acto solemne de toma de poseion).
Por otra parte, en todo chile existían pequeños grupos de asentamientos, que si bien diseminados tenían caracteristicas que culturalmente los hacían similares y diferenciadoras a la vez. Ojala muchos tengan el placer de recorrer mi región y encontrarse con la belleza de los oasis que albergaban a nuestros antepasados, observar el arte rupestre que han dejado como huella, los multiples cementerios y la planta metalurgica de la puerta (que para mucho era el sector donde se encontraba el verdadero dorado, ya que extraian oror y lo guardaban en los cerros). Lo invito a conocer los nuevos gigantes pintados encontrados al suroeste de inca de oro, pueblo tipico que goza del privilegio de contar con un observatorio astronomico que posee el cielo menos c
soy jorge ;y te felicito
soy jorge ;y te felicito ojala pueda llegar a nuestras aulas..buena iniciativa amigo...
Revisando el contenido de
Revisando el contenido de las reflexiones que me preceden, nombro a Lucho, este tío tiene una diarrea mental incontenible, un lexico callampa que creo no está su altura. Las cantinfladas son exclusivas del gran bufo comediante mexicano, pero leer lo suscrito por don Lucho no puedo hacer otra cosa que sonreir.
Hugo Alegre
Artista Visual
Barranco- Perú
realmente es muy interesante
realmente es muy interesante las palabras del sabio aymara como es don Tomas Huanacu, como abogado politilogo realmente lo admiro, en toda su esencia de su discurso tecnico.
Mira mis hermanos aparte del
Mira mis hermanos aparte del comentario que hare llegar en la próximaedición, para mí es una inmensa oportunidad para tener contacto con todos ustedes, por mi parte soy un aymara de los Carangas colindantes con la república de Chile
Mira, si quieren cambiar las
Mira, si quieren cambiar las cosas o aportar, salgan a HACER cosa que aporten, eso es mas dificil, si un loco te pasa a llevar enfrentalo pero con conciencia, no con con odios mulas y mal entendidos, CON CONCIENCIA, si alguien necesita ayuda ayuda! Si alguien necesita entender estos royos enseñennos. El autor aquí pone un tema que a ninguno de los que contestamos jamas les dio la gana de poner en el tapete, y demas que ninguno tiene los deos crespos, ademas nos delatamos que tenemos acceso a internet, y ahora es re facil ponerle nota, asi es papita po. Es dificil.... pero que onda? de adonde tan racistas (como Anka filú), aqui somos todos personas, es cierto les quitan sus tierras como si nada, luchen! no lo permitan, a otros nos cagan de otra forma, tal vez nunca poseimos tierra, pero ojo hay muchos que ni siquiera tienen casa, que nunca van a poder estudiar, y otros que peor ni siquiera tienen un peso pa comprar pa comer ahora mismo, ni tierra pa trabajar y así poder subsistir, y no digamos que son gente floja, por que pucha que hay exclusión, hasta sin querer queriendo se excluye en nuestra sociedad, entonces piensen, le ponemos color y nos apinchagamos?, algunos que son, pertenecen o se identifican con un grupo etnico que tienen la media herencia cultural pa entender con sabiduria la vidal y ganarselas, la desperdician y se estan poniendo igual que los ganadores que siempre andan a la que salta, negocio o plata (beneficio) que sale lo transan. Despues van a quedar tiraos. Las mineras (no cacho la forestales pero deben andar en lo mismo) se estan comprando a todas las comunidades indigenas y a las no tanto con fondos concursables y con apoyos economicos (trabajo y bienestar momentaneo), y no saben na que los van a dejar sin agua, elemento vital pa sobrevivir en el norte. Eso de aqui a una decada, cuando eso suceda vamos a coperar todos, y que vamos a reclamar? nos vamos a ir a vivir a la luna acaso? HAy harto egoismo en todo esto. Algunos quieren puro ganar.
P.D.: No se molesten, pero piensen bien, estamos aqui y ahora, las cosas estan pasando
Al leer este artículo me
Al leer este artículo me situo en un lugar común y obviamente es América y más presisamente Iberoamérica. pueblos que se han desarrollando de acuerdo a sus proyectos como nación y país. La construcción de nuestras sociedades sin duda se hicieron en base a las culturas primigenias, acá me gustaría detenerme para ampliar el concepto de cultura a partir de los siguientes supuestos: tener una historia común, un sentimiento de pertenencia (territoriedad e identidad), hablar una lengua común y compartir una serie de valores intrínseco a su sociedad su contexto.
Durante la colonia y el virreynato en complicidad de la iglesia católica se trató de destruir , avasallar y envilecer a las sociedades precolombinas. Con la Inquisición y los extirpadores de idolatrías confabularon para desaparecer a las culturas anteriores, sobre todo en su concepción del mundo y de la vida y su codificación mágico religioso (cosmogonía).
Como artista plástico me interesa este punto, el concepto del sincretismo religioso, el cual debe ser analizado dentro de un contexto histórico y etnográfico. El sincretismo dió paso a una parte de esta gran cultura viva, que es un conjunto de valores materiales y espirituales, así como tambien de los procesos para crearlos, explicarlos y transmitirlos. Me refiero a esta gran cultura como un todo que aglutina a los diferentes pueblos o etnias que los conforman y que son parte de las sociedades pluriculturales que tienen y deben hacer sentir su presencia como participantes de nuestros proyectos de nación e integración. En los pueblos andinos peruanos la integración de los grupos indígenas a las sociedades urbanas (sus labores tradicionales estaba ligada a la agricultura) se está incrementando mediante el comercio, la emigración es diaria e incontrolable debido a la política centralista de éstos últimos años. El fenómeno consecuente es la creación de subculturas híbridas que pasarán a institucionalizarse posteriormente; como se ha venido haciendo en más de 500 años. Creo que las personas indicadas para preservar estos elementos culturales son los antropólogos, historiadores, arqueólogos, filósofos y claro está los artistas.
El reconocimiento de los grupos etnicos no debe ser postergado, es un gran paso a la posmodernidad, que implica la participación conjunta en proyectos de integración y tolerancia, que nos permita vivir en armonía y conciliación.
Hugo Alegre
Artista Plástico
Lima - Perú
Al leer este artículo me
Al leer este artículo me situo en un lugar común y obviamente es América y más presisamente Iberoamérica. pueblos que se han desarrollando de acuerdo a sus proyectos como nación y país. La construcción de nuestras sociedades sin duda se hicieron en base a las culturas primigenias, acá me gustaría detenerme para ampliar el concepto de cultura a partir de los siguientes supuestos: tener una historia común, un sentimiento de pertenencia (territoriedad e identidad), hablar una lengua común y compartir una serie de valores intrínseco a su sociedad su contexto.
Durante la colonia y el virreynato en complicidad de la iglesia católica se trató de destruir , avasallar y envilecer a las sociedades precolombinas. Con la Inquisición y los extirpadores de idolatrías confabularon para desaparecer a las culturas anteriores, sobre todo en su concepción del mundo y de la vida y su codificación mágico religioso (cosmogonía).
Como artista plástico me interesa este punto, el concepto del sincretismo religioso, el cual debe ser analizado dentro de un contexto histórico y etnográfico. El sincretismo dió paso a una parte de esta gran cultura viva, que es un conjunto de valores materiales y espirituales, así como tambien de los procesos para crearlos, explicarlos y transmitirlos. Me refiero a esta gran cultura como un todo que aglutina a los diferentes pueblos o etnias que los conforman y que son parte de las sociedades pluriculturales que tienen y deben hacer sentir su presencia como participantes de nuestros proyectos de nación e integración. En los pueblos andinos peruanos la integración de los grupos indígenas a las sociedades urbanas (sus labores tradicionales estaba ligada a la agricultura) se está incrementando mediante el comercio, la emigración es diaria e incontrolable debido a la política centralista de éstos últimos años. El fenómeno consecuente es la creación de subculturas híbridas que pasarán a institucionalizarse posteriormente; como se ha venido haciendo en más de 500 años. Creo que las personas indicadas para preservar estos elementos culturales son los antropólogos, historiadores, arqueólogos, filósofos y claro está los artistas.
El reconocimiento de los grupos etnicos no debe ser postergado, es un gran paso a la posmodernidad, que implica la participación conjunta en proyectos de integración y tolerancia, que nos permita vivir en armonía y conciliación.
Hugo Alegre
Artista Plástico
Lima - Perú
Al leer este artículo me
Al leer este artículo me situo en un lugar común y obviamente es América y más presisamente Iberoamérica. pueblos que se han desarrollando de acuerdo a sus proyectos como nación y país. La construcción de nuestras sociedades sin duda se hicieron en base a las culturas primigenias, acá me gustaría detenerme para ampliar el concepto de cultura a partir de los siguientes supuestos: tener una historia común, un sentimiento de pertenencia (territoriedad e identidad), hablar una lengua común y compartir una serie de valores intrínseco a su sociedad su contexto.
Durante la colonia y el virreynato en complicidad de la iglesia católica se trató de destruir , avasallar y envilecer a las sociedades precolombinas. Con la Inquisición y los extirpadores de idolatrías confabularon para desaparecer a las culturas anteriores, sobre todo en su concepción del mundo y de la vida y su codificación mágico religioso (cosmogonía).
Como artista plástico me interesa este punto, el concepto del sincretismo religioso, el cual debe ser analizado dentro de un contexto histórico y etnográfico. El sincretismo dió paso a una parte de esta gran cultura viva, que es un conjunto de valores materiales y espirituales, así como tambien de los procesos para crearlos, explicarlos y transmitirlos. Me refiero a esta gran cultura como un todo que aglutina a los diferentes pueblos o etnias que los conforman y que son parte de las sociedades pluriculturales que tienen y deben hacer sentir su presencia como participantes de nuestros proyectos de nación e integración. En los pueblos andinos peruanos la integración de los grupos indígenas a las sociedades urbanas (sus labores tradicionales estaba ligada a la agricultura) se está incrementando mediante el comercio, la emigración es diaria e incontrolable debido a la política centralista de éstos últimos años. El fenómeno consecuente es la creación de subculturas híbridas que pasarán a institucionalizarse posteriormente; como se ha venido haciendo en más de 500 años. Creo que las personas indicadas para preservar estos elementos culturales son los antropólogos, historiadores, arqueólogos, filósofos y claro está los artistas.
El reconocimiento de los grupos etnicos no debe ser postergado, es un gran paso a la posmodernidad, que implica la participación conjunta en proyectos de integración y tolerancia, que nos permita vivir en armonía y conciliación.
Hugo Alegre
Artista Plástico
Lima - Perú
Alvaro_ me parece muy bueno
Alvaro_ me parece muy bueno poner en la mesa de discusion estos temas.
En mi opinion, creo q mientras mayores sean los beneficios que lleguen a la gente a traves de la Ley en este caso, mal constituida como muchas, mejor calidad de vida para aquellos ciudadanos que no tienen acceso a las inmensas ganancias que obtiene el govierno a partir de los recursos pertenecientes a todos los chilenos [incluyase aqui por favor tanto aymaras, como mapuches, isleños, y a todos en general)
Pero aun asi, concuerdo en cierta medida con aquella opinion que dice relacion con algun tipo de marginacion para el resto de los chilenos que no son indigenas, por esto, pienso que no esta mal que estas personas vean en la posibilidad de reactivar su identidad ancestral, un beneficio, que si bien puede ser economico, no deja de tener un elemento cultural que lo concreta, y que es la busqueda de la propia identidad.
No debemos olvidar que la cultura es dinamica, y si la posibilidad de acceder a beneficios estatales, como es el caso de la beca indigena por ejemplo, se da a partir de la adscripcion a una etnia tal o cual, ?por que no ser yo la proxima chinchorro con la que podrias hablar sobre esto=?
salu2. Fa.
Me parecen interesante los
Me parecen interesante los planteamientos de Alvaro Romero. Coincido plenamente en que no se puede prohibir por decreto la identificación y darnos el nombre que queramos. Tampoco se puede impedir que se usen elementos culturales del pasado, que tanto historiadores, como antropólogos y arqueologos ponemos a disposición de la ciudadania, para constituir un discurso etnico. La concepción de Etnia que maneja Romero no esta actualizada. La constitución de un discurso etnico no descansa, necesaria y obligatoriamente, en compartir elementos de cosmovisión, entre otros.
Creo además que la mirada que tiene Alvaro Romero de los Collas y Diaguitas de la Tercera Región como campesino es mezquina y simple. No se puede entender a los Collas y Diaguitas como campesinos, porque no lo son. La agricultura, en el caso de los Collas, es una actividad muy menor dentro de su economia. El pastoreo transhumante, las actividades de pequeña mineria, son caracteristicos de Collas y Diaguitas. En ellos subyacen contenidos simbólicos de origen claramente indigena.
Como Antropólogo que trabaja en la Region de Atacama (Museo Regional de Atacama - Copiapó) no participe en el apoyo a la iniciativa legal, como si lo hicieron otros colegas. A mi oficina llegaron las personas (del centro cultural diaguita de Copiapó) de la foto inserta en el articulo, a preguntarme como eran los bailes y vestimentas de los diaguitas prehispánicos. Les constesté que no hay ninguna certeza al respecto. Sin embargo han recurrido a las recreaciones de arqueologos para construir una imagen diferenciadora del resto de la sociedades. ¡No se quejen los arqueologos del uso que se les da a sus trabajos!.
Estas personas necesitan con urgencia no solo un discurso diferenciador que los identifique como indígenas, sino que también necesitan parecer, vestirse como indígenas.
Ineteresante discusión que no se acaba y que pone en el tapete las dinámicas con las que se construyen los discursos y las identidades étnicas.
Cualquier comentario a mis pareceres los recibo en: yjeria@gmail.com
Super, lo leí y te felicito
Super, lo leí y te felicito por la iniciativa ojala esto sea consolidado. Agradecida por el envio Viviana.
P.D: sería importante que se pudiera llegar a las escuelas y liceos también de Iquique es necesario
Siempre me he preguntado por
Siempre me he preguntado por que existe tal ley de indigenas? pensé y creí que en nuestro país todos teníamos los mismos derechos, esta vez no me referiré a las cultura que está en disputa, iré mas allá. Lamentablemente como en todas las cosas, hay mucha gente que se aprovecha de esto, pidiendo recursos que genera el país y que se supone son para todos, ultimamente me he dado cuenta que estos recursos son facilitados de informa impresionante a tal cultura, como algunos proyectos, bien decía por ahi una ariqueña: tengo que ser aymara para que pesquen mis proyectos, ya he mandado como tres y nada!, pues bien, dentro de estas cosas también molesta que en Arica la mayoría de las expresiones culturales que apoya la alcaldía y el gobierno, son aymaras, buen carnaval, bailes típicos de nuestra cultura ciudadana, eso esta bien, pero cuando se deja de lado a los demás que pasá? no todos somos aymaras, no puedo disfrutar de otras cosas también en mi cuidad?, ningun evento de magnitud que no tenga que ver con la cultura aymara. Esto parece que fuera una moda, en Santiago que darían por ver un evento aymara como los de aca, es cierto, pero aca también debemos disfrutar y saber apreciar la cultura de todas las masas de nuestra cuidad, sin distinción. Arte y cultura para todos! Igualdad para todos decía el gobierno pasado, y el de hoy? ya pasamos hace tiempo la famosa chilenizacion como decian unos por ahi. Y usted Sr. Ankafilu debería agradecer a su patria a todos los que son hijos de esta tierra llamada Chile, una patria donde usted puede vivir con todos los derechos de un cuidadano, mas encima obtener "otros extras", recuerde que su tierra no sería la misma sin estos chilenos como ud nos llama a todos nosotros. Esta tierra reconoce a sus antepasados con alegria y gratitud, pero su odio parece una especie de racismo lo que ya no cabe en este mundo.
En una república es de gran importancia no sólo defenderse contra la opresión de sus gobernantes, sino proteger a una parte de la sociedad contra las injusticas de las otra parte. - Hamilton
y Chile pertenece a esas dos partes Sr.Ankafilu.
No se habra equivocado
No se habra equivocado ANKAFILU de correo. La verdad es que no veo su aporte a la discusión de la etnia Diagita. Cual es la relacion entre los escritos y opiniones de Villalobos (antimapuche por excelencia) y los comentarios aqui expuestos???. La verdad es que hay que prestar mayor atención a la evolución de las poblaciones locales indígenas desde el momento de la invasión europea hasta nuestros días. Las poblaciones reconocidas por la ley indígena cuantan con una amplia documentación arqueológica, histórica y etnográfica que permiten conocer su profundidad cultural y la relacion con nuestro territorio. El caso de la CULTURA ARQUEOLOGICA DIAGUITA y la recien creada ETNIA DIAGUITA es bastante mas complejo. No existe la información necesaria para fundamentar su continuidad histórica. Ello no quiere decir que en la cuarta región no existan descendientes de población indígena, pero debemos conocer con mayor certeza cual es la evolución de las poblaciones indígenas en esta región. Bueno estimad@ Ancafilu quizás tu mensaje iba para otro destino y casualmente llego a esta pagina de discusión, sino es asi te invito cordialmente a exponer tus reflexiones, ideas y APORTES al tema,
JIKISIÑAKAMA
beneficios de ley indígena?
beneficios de ley indígena? = me suena extraño, a mí como mapuche no me ha traído ningún beneficio esa ly jajaja
en fin.... habrá que "re-pensar" el artículo por parte mía pq de verdad em parece extraño todo lo que escribió quien lo publicó y no entendí tampoco el fin de ello
pq lo único q me quedó claro es q cree q la ley indígena trae beneficios...
(una eca indígena toda cagada jajajaj?)
Esto me suena a fascismo
Esto me suena a fascismo puro. Por que no se van a tomar un cafecito con Sergio villalobos mejor. Uds si que no tienen identidad. No son más que unos pobres chilenos que se han quedado estancado en conservadurismos baratos. Me pregunto si la nación chilena relamente existe. Segun mi opinion no es más que una identidad artificial creada por criollos españoles que quisieron imponer por la fuerza una falsa identidad. Uds estan en estas tierras porque sus antepasados las usurparon, así que no hablen mucho.
¡Viva el nacionalismo Mapuche y fuera los Chilenos!
Ademas de lo aqui expresado
Ademas de lo aqui expresado por Alvaro Romero revuelo ha causado en parte de la comunidad científica de la arqueologia Chilena el decreto de reconocimiento de la etnia Diaguita dentro de la Ley Indígena. Este revuelo se ha debido a que una parte importante de los investigadores piensan que es hoy imposible reconstruir un vínculo cultural entre las poblaciones precolombinas del territorio en cuestión y las actuales poblaciones campesinas que habitan en la región.
Desafortunadamente, la cuenca del río Huasco, región donde habitan estas comunidades autoproclamadas Diaguitas es uno de los menos estudiados en Chile y los pocos datos disponibles hacen pensar que éste no era un territorio tradicional del pueblo que se conocen arqueológicamente como cultura Diaguita. Con la incorporación de la mayor parte de Chile al Imperio Inka, un poco antes de la conquista española, el estado cuzqueño realizo movimientos de poblaciones que significaron el probable desplazamiento de ?Diaguitas? ?de hecho el nombre es un error de un investigador de inicios del siglo pasado- hacia el Huasco, proceso en que seguramente estuvieron involucrados también poblaciones del otro lado de los Andes (Argentina) y de los valles de Chile Central. De hecho, los apellidos que son invocados como ?diaguitas? son también muy comunes en el territorio Argentino, al otro lado de la cordillera. Un error parecido se cometió en el reconocimiento de la etnía Coya del interior de Copiapó.
Obviamente esto no quiere decir que las poblaciones campesinos de estos territorios no requieran del apoyo del estado, pero personalmente me parece que la Ley Indígena se creo para apoyar a las etnias originarias de nuestro territorio y no para crear nuevas etnias.
Saludos cordiales
Luis E. Cornejo B.
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