“Píldora del día después” Una Solución sin Diálogo
No estoy en contra de la distribución de esta alternativa –que hasta antes de esta decisión de Ejecutivo era para mayores de 15 años-, pero sí difiero de la nula oportunidad de no crear los espacios y no validarlos para que los padres se enteren de
Mucho se ha hablado de la decisión gubernamental de distribuir la “Píldora del día después” a jovencitas desde los 14 años y mucho también se ha criticado a los políticos por la falta de consecuencia con la forma en que legislamos al reconocer el discernimiento a los jóvenes desde los mismos 14 años en materias penales (lo que no significa que irán a la cárcel como erróneamente se ha informado) y privarles de la decisión de que puedan ir libremente a solicitarla a un consultorio.
Me parece que dentro de ser consecuentes ambos casos no son comparables, pero a la vez ambos muestran deficiencias de nuestra sociedad, sobre todo dirigido a los sectores más vulnerables, de entregar las herramientas para prevenir y que un o una joven de 14 años llegue a circunstancias tan críticas y poco adecuadas para una persona de esa edad es lo que debemos evitar y que no hemos sido capaces de enfrentarlo de manera eficaz y efectiva como sociedad.
Como madre una de mis mayores responsabilidades es educar, entregar valores y guiar por un buen camino a mis hijos. Sé que por distintas circunstancias no todos los niños cuentan en sus hogares con patrones de vida y de cariño que logre evitar malas conductas o en este caso por un tema natural iniciarse tempranamente en la vida sexual, entre otros actos.
No se pueden desconocer las cifras en que se indican que el 40% de los embarazos son no deseados; que el porcentaje de embarazos adolescentes en los quintiles más bajos van en aumento, pero en cada una de estas circunstancias sin duda que el apoyo de la familia es fundamental. No estoy en contra de la distribución de esta alternativa –que hasta antes de esta decisión de Ejecutivo era para mayores de 15 años-, pero sí difiero de la nula oportunidad de no crear los espacios y no validarlos para que los padres se enteren de que sus hijas soliciten este fármaco es inaceptable. Que la distribución de la píldora no esté acompañada de consejería me parece aún más grave, porque estamos desviando el tema, privilegiando y poniéndole un énfasis en la igualdad acceso para las distintas clases sociales, pero nadie me asegura que una niña con recursos hoy no llegue a un consultorio a solicitar esta mediana solución, cuando quizás en la misma circunstancia, pero sin este mandato del Ministerio de Salud habría tenido que recurrir obligadamente a un adulto, ya que se vende en farmacias, pero con receta médica.
Por eso el problema de fondo es la inconsecuencia de no fomentar los diálogos familiares, de evitar que por bien o mal, un problema como este (porque para nadie es deseable un hijo a los 14 años o que tu hija quede embarazada a esa edad) puede cambiar las relaciones y conexiones familiares sí o sí. Creo que como mujer no hay nada más difícil que no contar con tu madre en los temas femeninos.
Queremos jóvenes integrales y debemos aceptar que la vida ya no es como cuando nosotros teníamos esa edad. Se ha producido una serie de cambios generacionales desde los años 60, ya que se dio una evolución en las prácticas sexuales y normas, se rompieron los tabúes, aparece la anticoncepción moderna y el VIH, lo que gatilla la necesidad de una sexualidad segura con una nueva visión de la sexualidad en las mujeres y con ello se genera una noción de los derechos en torno a la sexualidad, generándose una diversidad de opiniones en torno al tema y es aquí donde radica la fortaleza y debilidad para educar en sexualidad.
Los objetivos de las insuficientes políticas públicas en torno al tema –que se iniciaron en los 90- eran apoyar y promover la labor educativa de las familias para que realicen un adecuado acompañamiento y formación afectiva y sexual de sus hijos e hijas, en las distintas edades y contexto en que se desarrollan. Asegurar que el Ministerio de Educación cuente con capacidades para implementar el plan en todos los niveles del sistema educativo y coordinar agenda de trabajo con los medios de comunicación y otros sectores relevantes que son fuentes de información y orientaciones para niños, niñas y jóvenes en materia de afectividad y sexualidad, situación que con las estadísticas de hoy nos indican que fueron y son un fracaso.
Hoy los adolescentes no tienen problemas en hablar libremente sobre sexualidad, sexo o sobre sus relaciones y adaptándonos a estos cambios es fundamental contar con clases de educación sexual, con campañas para evitar en contagio de VIH, con masificar el uso del preservativo y disminuir las enfermedades de transmisión sexual, pero por sobre todo fomentar el diálogo en la familia, porque somos los primeros responsables de precaver que este tipo de medidas no tengan que ser necesarias para nuestras jóvenes desde los 14 años.
Ximena Valcarce B.
Diputada
Arica-Parinacota
Me parece que dentro de ser consecuentes ambos casos no son comparables, pero a la vez ambos muestran deficiencias de nuestra sociedad, sobre todo dirigido a los sectores más vulnerables, de entregar las herramientas para prevenir y que un o una joven de 14 años llegue a circunstancias tan críticas y poco adecuadas para una persona de esa edad es lo que debemos evitar y que no hemos sido capaces de enfrentarlo de manera eficaz y efectiva como sociedad.
Como madre una de mis mayores responsabilidades es educar, entregar valores y guiar por un buen camino a mis hijos. Sé que por distintas circunstancias no todos los niños cuentan en sus hogares con patrones de vida y de cariño que logre evitar malas conductas o en este caso por un tema natural iniciarse tempranamente en la vida sexual, entre otros actos.
No se pueden desconocer las cifras en que se indican que el 40% de los embarazos son no deseados; que el porcentaje de embarazos adolescentes en los quintiles más bajos van en aumento, pero en cada una de estas circunstancias sin duda que el apoyo de la familia es fundamental. No estoy en contra de la distribución de esta alternativa –que hasta antes de esta decisión de Ejecutivo era para mayores de 15 años-, pero sí difiero de la nula oportunidad de no crear los espacios y no validarlos para que los padres se enteren de que sus hijas soliciten este fármaco es inaceptable. Que la distribución de la píldora no esté acompañada de consejería me parece aún más grave, porque estamos desviando el tema, privilegiando y poniéndole un énfasis en la igualdad acceso para las distintas clases sociales, pero nadie me asegura que una niña con recursos hoy no llegue a un consultorio a solicitar esta mediana solución, cuando quizás en la misma circunstancia, pero sin este mandato del Ministerio de Salud habría tenido que recurrir obligadamente a un adulto, ya que se vende en farmacias, pero con receta médica.
Por eso el problema de fondo es la inconsecuencia de no fomentar los diálogos familiares, de evitar que por bien o mal, un problema como este (porque para nadie es deseable un hijo a los 14 años o que tu hija quede embarazada a esa edad) puede cambiar las relaciones y conexiones familiares sí o sí. Creo que como mujer no hay nada más difícil que no contar con tu madre en los temas femeninos.
Queremos jóvenes integrales y debemos aceptar que la vida ya no es como cuando nosotros teníamos esa edad. Se ha producido una serie de cambios generacionales desde los años 60, ya que se dio una evolución en las prácticas sexuales y normas, se rompieron los tabúes, aparece la anticoncepción moderna y el VIH, lo que gatilla la necesidad de una sexualidad segura con una nueva visión de la sexualidad en las mujeres y con ello se genera una noción de los derechos en torno a la sexualidad, generándose una diversidad de opiniones en torno al tema y es aquí donde radica la fortaleza y debilidad para educar en sexualidad.
Los objetivos de las insuficientes políticas públicas en torno al tema –que se iniciaron en los 90- eran apoyar y promover la labor educativa de las familias para que realicen un adecuado acompañamiento y formación afectiva y sexual de sus hijos e hijas, en las distintas edades y contexto en que se desarrollan. Asegurar que el Ministerio de Educación cuente con capacidades para implementar el plan en todos los niveles del sistema educativo y coordinar agenda de trabajo con los medios de comunicación y otros sectores relevantes que son fuentes de información y orientaciones para niños, niñas y jóvenes en materia de afectividad y sexualidad, situación que con las estadísticas de hoy nos indican que fueron y son un fracaso.
Hoy los adolescentes no tienen problemas en hablar libremente sobre sexualidad, sexo o sobre sus relaciones y adaptándonos a estos cambios es fundamental contar con clases de educación sexual, con campañas para evitar en contagio de VIH, con masificar el uso del preservativo y disminuir las enfermedades de transmisión sexual, pero por sobre todo fomentar el diálogo en la familia, porque somos los primeros responsables de precaver que este tipo de medidas no tengan que ser necesarias para nuestras jóvenes desde los 14 años.
Ximena Valcarce B.
Diputada
Arica-Parinacota
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es muy buena y se las
es muy buena y se las recomiendo casos de sexo en la familiacasos de sexo en la familiacasos de sexo en la familia
Pilar... si educaramos, no
Pilar... si educaramos, no apretaríamos los dientes.
Contrariamente a tu experiencia, la gran mayoría de las madres con las que he conversado se oponen tajantemente al uso de la pildora del dìa después y mas aún entre aquellas que fueron madres adolescentes.
Muchas de ellas, que vivieron la experiencia de tener un hijo siendo muy jóvenes y algunas pocas abandonadas por sus parejas, recuerdan un spot publicitario en que la madre luego de analizar lo distinta que sería su vida sin el nacimiento de su pequeño hijo, finalmente ante la frase "Si tu no estuvieras...." la respuesta que comparten con el spot es "me muero".
Por lo que me sorprende el absolutismo de tu comentario.
La relación sexual sin la responsabilidad de la paternidad, es una decisión que en la mayoría de los casos deja marcas nuestras vidas, y mas grande es la marca cuando se recurre a pildoras y abortos, concientes de que lo que hacemos es poner fin a una vida.
Por eso es que debemos preocuparnos de educar, de mostrarle a nuestros niños y jóvenes, no solo los metodos anticonceptivos (y espero que nunca los abortivos) sino el vivir una sexualidad responsable, que comprendan que una "noche de pasión desenfrenada" tiene efectos permanentes en sus vidas.
He leído y releído cuanto
He leído y releído cuanto se ha escrito sobre la píldora, desde el punto de vista médico que no tiene nada de malo , ni cáncer ni aborto ni nada, vivo y convivo con un segmento de la población postergada de sueldo mínimo, de disfuncionalidad familiar y social , vulnerada en sus derechos y vulnerada en su integridad , sin futuro, reciclando la falta de oportunidades, que si la culpa la tiene el sistema, el gobierno, o las soluciones la derecha, poco les importa, viven el día a día y he preguntado sobre el tema reiteradamente , aún no encuentro a ninguna madre que este en desacuerdo y a la pregunta de si quieren acompañar a sus hijas al consultorio para la entrega de la píldora, contestan que no les importa con quien vayan en tanto vayan, las madres con horror asumimos que por bien que creamos formar a nuestras hijas irremediablemente ellas evaluaran en que espacios de su vida nos quieren involucrar y en cuales no, mamás eduquemos y apretemos los dientes , el resto esta fuera de nuestro alcance.
EL DIA ANTERIOR...... DE LA
EL DIA ANTERIOR...... DE LA PILDORA.....Respetable la opinión de la Sra. Valcarce....... Respetable pero discutible. Mucho discurso, muchas palabras, muchos conceptos, pero poca sustancia.........Si una adolescente (no necesariamente de 14 años), necesita la pildora del día después, es porque el día antes estalló en ella y en su pareja (casi siempre ocasional), el deseo irrefrenable y viene al caso analizar esta situación..... Los jovenes de todas las edades y tambien los adultos de todas las edades, hombres y mujeres, estamos sometidos diariamente a un bombardeo de erotismo y al grupo más vulnerable (los jovenes), se le muestran modelos muy discutibles en cuanto a comportamiento.
Modelos de televisión (temporeras de la TV), que se cuelgan de algun deportista "triunfador" para alcanzar notoriedad, sin importar si ella es o no menor de edad y pasa a ser una anecdota y en algunos casos, un ejemplo a seguir por nuestras adolescentes, marginales en su mayoría, que corren tras el sustituto de triunfador que encuentran a su alcance en el barrio, el colegio o la disco de moda y repiten lo que su modelo hace.
Voces de alarma y gritos destemplados se han escuchado estos días por la desición de que la pildora se entregue sin mayores tràmites a partir de los 14 años de edad. Plañideras que lloran sobre la leche derramada. Sabemos que los diferentes sistemas sociales (educación, salud, justicia) no actúan de la forma debida. En los colegios municipales la calidad de la educación es deficiente y no se les entrega a los estudiantes una orientación sexual completa (sexualidad y vida familiar), generalmente se limita a genitalismo. Por su parte el sistema de salud no cuenta con los recursos humanos y materiales para atender todos los casos que llegan a golpear sus puertas. Para que hablar de nuestro sistema judicial, que de renovado tiene bien poco y los jucios de toda índole son ganados por quien tiene más recursos para pagar al mejor abogado. A fin de cuentas, nuestros adolescentes quedan en la más absoluta indefensión. Los empleados de la política, entre los cuales incluyo a la Sra. Valcarce, hablan y hablan (las veces que se aparecen por las salas de sus respectivas cámaras) y no hacen nada. Trámites legislativos que debieran tomar poco tiempo se dilatan hasta lo inconcebible por nuestro caduco sistema, entonces, el ejecutivo toma las riendas y recién se acuerdan que son representantes de la comunidad y salen a defender posturas morales, de familia, partidistas, etc., olvidandose que su función es propender al bien común y en este caso muy particular, el bien común es no destruir, todavía más, la vida de una adolescente, que ya ha perdido parte de su dignidad y más encima condenarla a una maternidad no deseada, maternidad que no será por un breve tiempo, sino para toda la vida.
con todo respeto hacia las
con todo respeto hacia las distintas posiciones sobre la pildora de la discordia ,creo que se hace mucho espaviento con una evidente realidad que era mas que nesesaria asumir, tal vez es la ocasion para sacar dividendos políticos, religiosos,culturales u otro orden, hasta cuando seguirá la mojigatería en nuestro pais, hasta cuando se denosta a los que tienen la responsabilidad de cautelar la irracionalidad de traer hijos al mundo sin responsabilidad.
No hay peor ciego que el que no quiere ver que nos esta comiendo la pobreza, en las pobres poblaciones de nuestro chile,que es ahi donde más se incuba la promiscuidad que deja como resultado huerfanos de protección, de alimentación,salud,alero familiar,y personas emocionalmente con menos espectativas en la vida, por no ser hijos deseados, acaso dios espera eso de niños que sean padres niños?. Me parece imverosímil que algunos no esten de acuerdo porque la realidad es que incluso a los 12 años ya algunos niños juegan al amor y no tienen madre la que esta en la droga o en la calle para ganar el pan o el padre preso, y pienso positivamente que a ellos más que a nadie esta el libre acceso a la píldora , no a la niña que esta bién orientada protegida y amada, y ninguna autoridad de salud gobierno social o jurídica está llamando al chipe libre , por el contrario han hecho un análisis de lo que es el comportamiento sexsual de los chilenos en la actualidad,y al lastre que lleva el no controlar el embarazo adolescente en los diferentes estratos sociales, porque lavantar tanto polvo si con eso solo ensucian el contenido ya basta de absurdos moralistas no esdtamos en los años 60,donde todo era tabú , pero que ellos mismos dan gracias a dios porque aún no aparecía el sida y así estan pataleando sino no exsistirían y no encubririan el aborto,
las relaciones extra maritales ,la pedofilia y otras aberraciones,en honor ala verdad nadie tiene moral para oponerse a esta acertada desición ya que todos tienen tejado de vidrio enpezando por ...... bueno como dije que era con respeto mejor les mando mis buenos deseos .
que entierren la idea momificada, que no hagan a otros lo que no quieren les hagan a ellos, que luchen todos por un chile libre de prejuicios y doble estandar y que no se preocupen porque los pobres sabemos que cuando píldora quieren píldora compran pero lo que no van a comprar es el silencio de esta parte de nuestra sociedad que viva la píldora, el dia antes, el dia después y todos los dias de nuestra vida, que termine el aborto, el trabajo infantil la violencia intrafamiliar, que no hallan ciudadanos de segunda y tercera clase que la píldora pare el escándalo y se convierta en un bi´n mayor para chile.