Caracoles: Un milagro sexual en la Quebrada Encantada
Helicicultores se unen para intercambiar su sabiduría
Una visita cordial entre colegas “caracoleros’’, con la sapiencia que sólo entrega la sacrificada y dura práctica para este tipo de trabajo (¡De rodillas en la tierra y con las manos bien cochinas!), realizaron distintos criadores y cultivadores de caracoles, o helicicultores como bien se definen, a los emprendedores de La Granja, asentados en la “Quebrada encantada’’ de Cerro Chuño.
El peladero que era el lugar, hace no más de un año y medio, hoy es todo emprendimiento y creatividad.
Gente de esfuerzo, ariqueña, sin queja ninguna, con pura motivación y el apoyo de Tarapacá Incuba, la incubadora de negocios de la Universidad de Tarapacá, han levantado todo un pequeño poblado empresarial, con galpones de fina terminación y excelente acabado en metal. Todo dirigido a una sola meta. La crianza de caracoles en el desierto más seco del mundo.
¿Caracoles en el desierto?
“Una vez nos enviaron a un helicicultor especialista desde la zona sur, para darnos una charla y primero no que creía que en el desierto, con las condiciones climáticas imperantes, pudiéramos tan siquiera soñar con que un solo caracol superviviera. Cuando se fue, partió sabiendo que todos sus caracoles tenía que traerlos aquí, al norte, por que las condiciones para la crianza y no sólo la recolección como hacen por allá, (helicicolecta) son las perfectas en estos tremendos invernaderos. Como aquí no se aletargan para el invierno, podemos tener el doble de recolección’’.
Daniel Ralde, el orgulloso anfitrión de la Granja, comenta contento de todo lo que han pasado en un año y medio aproximadamente, para levantar este milagro estructural y biológico en lo antes era un peladero de 22.3 hectáreas, donde todo, cada piedra, cada tronco, se ha reciclado para levantar esta obra magnífica.
Por supuesto, estamos gestionando con Bienes Nacionales y esperamos una pronta respuesta a la entrega de los terrenos. Lo más graciosos es que de vez en cuando viene un político y se saca sus fotos sonriente, pero no hemos tenido apoyo de nadie más hasta ahora, que contamos con Tarapacá Incuba’’, subraya seguro.
En efecto, la incubadora de negocios de la Universidad de Tarapacá los ha aceptado como pre-incubados y los está apadrinando desde este año en la consecución de sus metas, que es llegar a convertirse en empresarios sólidos, de mantequilla, paté, crema e incluso el caviar más caro del mundo, todos subproductos del lento, pero seguro, caracol de tierrra: el Hélix Aspersa Müller , nuestro caracol común.
Y es gracias a Tarapacá Incuba que han logrado organizarse todos los helicicultores ariqueños y están intercambiando sus conocimientos, sin mezquindades y empujando para el mismo norte, en un proyecto que motiva la comunicación y la confianza entre puros colegas de oficio.
“Lo que es una tremenda inyección de ánimo, cuando uno pensaba que esta solo en esta pega, es grato intercambiar información y que te abran las puertas como ahora’’, comenta Pablo Alegre, pionero en el tema y que ya saca cuentas alegres, con jabones y otros derivados del noble animalillo baboso.
Y todo entre los caracoles, todo es puro sexo. Y del bueno, sin complicaciones. Bueno, también comen, zanahorias, lechugas, pepinos, unas tremendas acelgas que crecen allí mismo en La Granja y pienso; y luego, a reproducirse, con camadas de hasta 200 caracolillos los más activos; aunque existen los más flojos, que han puestos dos.
La noche es el día para ellos. Gracias a su condición de “hermafroditas incompletos’’, basta con que dos de ellos se fundan en un abrazo romántico durante cinco y diez horas, dancen un poco, entrelacen de lado a lado sus dardos calcáreos sexuales… y a reproducirse se ha dicho.
“No los puedes tocar siquiera, si tu los separas no sólo pierden sus órganos reproductores si no que mueren. Esto sí que es delicado. Ellos solitos se buscan, se escogen, no necesitan la intervención humana y tampoco son monógamos, buscan a la pareja del momento’’, agrega Ana María Torres, Helicicultora.
“Pero aquí tienen las condiciones de invernadero necesarias para su correcto crecimiento, pueden esconderse entre el sinodón (vegetal) y apenas nacen los huevitos los llevamos a las incubadoras. Ellos tienen el corazoncito pequeño y frágil, por lo que también les tenemos preparados una especie de sala de “post parto’’, un lugar donde recuperarse sanamente luego de poner sus huevitos. La gracia está en el trato’’, explica Maritza Torres, Presidenta de la agrupación de mujeres de la Granja.
Y lo sexual, al consumirlo, por supuesto, también llega hasta nosotros. Es por esto que es tan apetecido en lugares como Oriente y Europa. Por algo les llaman al caviar de caracoles “Las perlas de Afrodita’’, y por supuesto, el poder afrodisíaco va en la carne, en las cremas, en las mantequillas, el paté…
Todos estos caracoles ariqueños, los de La Granja, con más de 40 socios, con el apoyo y seguimiento de Tarapacá Incuba, cumplirán con los más altos estándares de calidad, asegurando su trazabilidad genética y estar acreditado por el SAG, a través de la Norma denominada PABCO: Plantel Animal Bajo Control Oficial. Para salir desde la Quebrada Encantada …Al mundo.
El peladero que era el lugar, hace no más de un año y medio, hoy es todo emprendimiento y creatividad.
Gente de esfuerzo, ariqueña, sin queja ninguna, con pura motivación y el apoyo de Tarapacá Incuba, la incubadora de negocios de la Universidad de Tarapacá, han levantado todo un pequeño poblado empresarial, con galpones de fina terminación y excelente acabado en metal. Todo dirigido a una sola meta. La crianza de caracoles en el desierto más seco del mundo.
¿Caracoles en el desierto?
“Una vez nos enviaron a un helicicultor especialista desde la zona sur, para darnos una charla y primero no que creía que en el desierto, con las condiciones climáticas imperantes, pudiéramos tan siquiera soñar con que un solo caracol superviviera. Cuando se fue, partió sabiendo que todos sus caracoles tenía que traerlos aquí, al norte, por que las condiciones para la crianza y no sólo la recolección como hacen por allá, (helicicolecta) son las perfectas en estos tremendos invernaderos. Como aquí no se aletargan para el invierno, podemos tener el doble de recolección’’.
Daniel Ralde, el orgulloso anfitrión de la Granja, comenta contento de todo lo que han pasado en un año y medio aproximadamente, para levantar este milagro estructural y biológico en lo antes era un peladero de 22.3 hectáreas, donde todo, cada piedra, cada tronco, se ha reciclado para levantar esta obra magnífica.
Por supuesto, estamos gestionando con Bienes Nacionales y esperamos una pronta respuesta a la entrega de los terrenos. Lo más graciosos es que de vez en cuando viene un político y se saca sus fotos sonriente, pero no hemos tenido apoyo de nadie más hasta ahora, que contamos con Tarapacá Incuba’’, subraya seguro.
En efecto, la incubadora de negocios de la Universidad de Tarapacá los ha aceptado como pre-incubados y los está apadrinando desde este año en la consecución de sus metas, que es llegar a convertirse en empresarios sólidos, de mantequilla, paté, crema e incluso el caviar más caro del mundo, todos subproductos del lento, pero seguro, caracol de tierrra: el Hélix Aspersa Müller , nuestro caracol común.
Y es gracias a Tarapacá Incuba que han logrado organizarse todos los helicicultores ariqueños y están intercambiando sus conocimientos, sin mezquindades y empujando para el mismo norte, en un proyecto que motiva la comunicación y la confianza entre puros colegas de oficio.
“Lo que es una tremenda inyección de ánimo, cuando uno pensaba que esta solo en esta pega, es grato intercambiar información y que te abran las puertas como ahora’’, comenta Pablo Alegre, pionero en el tema y que ya saca cuentas alegres, con jabones y otros derivados del noble animalillo baboso.
Y todo entre los caracoles, todo es puro sexo. Y del bueno, sin complicaciones. Bueno, también comen, zanahorias, lechugas, pepinos, unas tremendas acelgas que crecen allí mismo en La Granja y pienso; y luego, a reproducirse, con camadas de hasta 200 caracolillos los más activos; aunque existen los más flojos, que han puestos dos.
La noche es el día para ellos. Gracias a su condición de “hermafroditas incompletos’’, basta con que dos de ellos se fundan en un abrazo romántico durante cinco y diez horas, dancen un poco, entrelacen de lado a lado sus dardos calcáreos sexuales… y a reproducirse se ha dicho.
“No los puedes tocar siquiera, si tu los separas no sólo pierden sus órganos reproductores si no que mueren. Esto sí que es delicado. Ellos solitos se buscan, se escogen, no necesitan la intervención humana y tampoco son monógamos, buscan a la pareja del momento’’, agrega Ana María Torres, Helicicultora.
“Pero aquí tienen las condiciones de invernadero necesarias para su correcto crecimiento, pueden esconderse entre el sinodón (vegetal) y apenas nacen los huevitos los llevamos a las incubadoras. Ellos tienen el corazoncito pequeño y frágil, por lo que también les tenemos preparados una especie de sala de “post parto’’, un lugar donde recuperarse sanamente luego de poner sus huevitos. La gracia está en el trato’’, explica Maritza Torres, Presidenta de la agrupación de mujeres de la Granja.
Y lo sexual, al consumirlo, por supuesto, también llega hasta nosotros. Es por esto que es tan apetecido en lugares como Oriente y Europa. Por algo les llaman al caviar de caracoles “Las perlas de Afrodita’’, y por supuesto, el poder afrodisíaco va en la carne, en las cremas, en las mantequillas, el paté…
Todos estos caracoles ariqueños, los de La Granja, con más de 40 socios, con el apoyo y seguimiento de Tarapacá Incuba, cumplirán con los más altos estándares de calidad, asegurando su trazabilidad genética y estar acreditado por el SAG, a través de la Norma denominada PABCO: Plantel Animal Bajo Control Oficial. Para salir desde la Quebrada Encantada …Al mundo.
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HOLA ME GUSTARIA SABER COMO
HOLA ME GUSTARIA SABER COMO INICIARME EN LA CRIANZA DE CARACOLES YA Q CUENTO CON TERRENO SUFICIENTE .
Hola, me gustó mucho este
Hola, me gustó mucho este reportaje.
Yo he criado caracoles, pero en pequeña escala, en forma muy artesanal, en mi casa (Stgo).
A fines de este verano, recolecte una cantidad de huevos para hacer caviar. Y ha resultado bien.
Pero me impresiona el hecho de que también se pueda hacer paté, mantequilla y otros productos, que hasta el momento no había escuchado.
Me gustaría mucho poder comunicarme con Uds. para poder obtener más información al respecto.
Atentamente,
Isabel Castillo.
Santiago.
Me gustaría saber más del
Me gustaría saber más del tema recolección del "caviar" de caracol y se su conservación hasta el consumo.