Cristo viene a Arica
A pocos días de comenzar el tiempo de Adviento, y con él, la preparación más inmediata a Navidad, permítanme compartir con ustedes algunas reflexiones en torno a este tiempo.
Esta semana la Iglesia Católica dará comienzo al tiempo Litúrgico de Adviento, un tiempo, en lo personal, marcado por hermosos recuerdos: término de las clases, cercanía de las vacaciones y del verano, buen clima, etc. También un tiempo caracterizado por la esperanza, la conciencia de la cercanía de Dios y un tiempo en el que personalmente me sentía invitado a la conversión, a la búsqueda de mayor intimidad con Dios y a la espera activa del Salvador.
Si miramos cualquier libro que defina el significado del "Adviento" encontraremos palabras similares:
"El Adviento significa "llegada" y claramente en sintonía con la Navidad, indica el espíritu de vigilia y preparación que los cristianos deben vivir. En un principio con este término se denominaba al tiempo de preparación para la segunda venida de Cristo o "parusía" y no el nacimiento de Jesús como ahora lo conocemos.
Sin embargo, la realidad pareciera definir este tiempo de otra manera: un tiempo marcado por las carreras de un lado para otro, el término de un período de trabajo y la entrada a uno de descanso y vacaciones y sobretodo, un tiempo lleno de apuros y "urgencias" que transforman nuestro Adviento y Navidad más en una carrera comercial que en una experiencia religiosa.
Aún me parece estar viendo los noticieros que muestran a dueños y dueñas de casa corriendo un par de horas antes de las 12 de la noche para comprar los últimos regalos o financieras ofreciéndose a prestar dinero para gastar lo que no tenemos.
Permítanme ser categórico: de nada sirve la celebración de Adviento y de Navidad si para nosotros va a significar una locura emocional y económica; de muy poco -por no decir nada- si lo vamos a vivir como el recuerdo de un hecho histórico -nada más- ocurrido hace dos mil años.
La invitación que deseo hacerles es a vivir este tiempo de Adviento como la espera gozosa del Salvador, de MI Salvador, de Aquél que tiene algo concreto que decirle hoy a mi vida y en especial a mis dolores y frustraciones. Jesucristo es Dios de vivos, de nosotros, de hombres y mujeres que se alegran, sufren y esperan. Jesús, el niño pequeño e indefenso del pesebre, tiene una palabra renovadora para mí, y difícilmente la podré recibir como su regalo si no me detengo a caer en la cuenta de cuales son hoy mis necesidades de salvación... ¿qué espacios de mi vida necesitan hoy de redención?:
San Ignacio de Loyola, en sus Ejercicios Espirituales, invita al que hace los Ejercicios a una "Contamplación de la Encarnación" (EE.101), es decir, a mirar cómo la Trinidad -Dios Padre - Hijo - Espíritu Santo- contemplan la redondez de la tierra y cómo, por todas partes, la gente sufre, pasa necesidad y se condena por sus pecados. Para Ignacio aquí está lo central de la celebración de Navidad: Dios encarna a su Hijo para hacer redención -salvar- al hombre que camina hacia la muerte. Dios se hace hombre para cargar con nuestros dolores y angustias.
Quisiera mostrarles por qué considero que hoy es absolutamente necesario que Dios se encarne en el mundo, en nuestro continente, en Chile y en nuestra ciudad. Algunos datos objetivos nos pueden ayudar a caer en la cuenta de esta necesidad:
En el mundo...
•Hay alrededor de 20 mil suicidios al año.
•50 millones de personas están infectadas de SIDA.
•Se producen 1.500 millones de abortos al año, es decir 48 fetos mueren cada segundo.
•En algunos países de África 1 de cada 4 adultos está infectado de SIDA.
En Chile...
•Existe 1 médico por cada 943 habitantes.
•El 15% de la población aún no tiene acceso al agua potable.
•Hay un 10,7% de desempleo a nivel nacional.
•Aún permanecemos en un 6% de analfabetismo.
•El 78% de nuestra población viven con miedo a ser asaltados.
•El último año nacieron 40 mil niños de madres solteras.
•120 mil niños trabajan esporádica o permanentemente.
•Hay 20 mil portadores de SIDA.
•El 77,5% de los niños sufre algún tipo de maltrato infantil.
•Cada año 90 mil jóvenes dejan la educación.
•El 17% de nuestros niños vive en hogares de riesgo social.
•El 22% de la población chilena consume drogas ilegales.
•Suceden 855 robos al día.
•El 48% de los robos con violencia son hechos por menores de 20 años.
•Existen más de 24 mil presos repartidos en el país.
•Las violaciones han aumentado en un 10,2% en los últimos 4 años.
•Existen cerca de 3 millones de pobres (sueldo menor de 30.000) y 800 mil indigentes.
•El 80% más rico de nuestro país se lleva el 85% de las riquezas, mientras que el 20% más pobre solo percibe el 1,4% de nuestras riquezas.
•El 67% de nuestra población recibe un sueldo inferior a los 160 mil pesos.
A todo lo anterior habría que agregar índices relativos a escasez de vivienda, alimentación, vestuario, salud, educación; violaciones a los derechos humanos, divorcios, segregación indígena, malas condiciones de trabajo para muchos obreros, subempleados surgidos de crisis económicas, el hacinamiento urbano y la marginación campesina, ancianos desprotegidos y abandonados, separación de la Iglesia.
Leo textual algunos puntos del Documento de Puebla redactado por nuestros Obispos:
"A esto se suman las angustias que han surgido por los abusos de poder, típicos de los regímenes de fuerza, la tortura, la desaparición de seres queridos... las angustias surgidas por la violencia de grupos guerrilleros, por la acción de terroristas, entre otras cosas."
Si todo lo anterior no es motivo para que Jesucristo venga, que por favor alguien me explique lo que se vivía en Palestina hace dos mil años.
Quien considere que la venida de Jesucristo no tiene relación con estos acontecimientos corre el riesgo de que su fe se transforme en algo amorfo, desencarnada de la realidad y etérea y, por consiguiente, el Nacimiento al que nos preparamos no será más que un feriado bien aprovechado.
Jesucristo se encarna hoy privilegiadamente por aquellos que en estos momentos sufren una necesidad. Por qué no decirlo, los pobres son sus predilectos.
Si miramos cualquier libro que defina el significado del "Adviento" encontraremos palabras similares:
"El Adviento significa "llegada" y claramente en sintonía con la Navidad, indica el espíritu de vigilia y preparación que los cristianos deben vivir. En un principio con este término se denominaba al tiempo de preparación para la segunda venida de Cristo o "parusía" y no el nacimiento de Jesús como ahora lo conocemos.
Sin embargo, la realidad pareciera definir este tiempo de otra manera: un tiempo marcado por las carreras de un lado para otro, el término de un período de trabajo y la entrada a uno de descanso y vacaciones y sobretodo, un tiempo lleno de apuros y "urgencias" que transforman nuestro Adviento y Navidad más en una carrera comercial que en una experiencia religiosa.
Aún me parece estar viendo los noticieros que muestran a dueños y dueñas de casa corriendo un par de horas antes de las 12 de la noche para comprar los últimos regalos o financieras ofreciéndose a prestar dinero para gastar lo que no tenemos.
Permítanme ser categórico: de nada sirve la celebración de Adviento y de Navidad si para nosotros va a significar una locura emocional y económica; de muy poco -por no decir nada- si lo vamos a vivir como el recuerdo de un hecho histórico -nada más- ocurrido hace dos mil años.
La invitación que deseo hacerles es a vivir este tiempo de Adviento como la espera gozosa del Salvador, de MI Salvador, de Aquél que tiene algo concreto que decirle hoy a mi vida y en especial a mis dolores y frustraciones. Jesucristo es Dios de vivos, de nosotros, de hombres y mujeres que se alegran, sufren y esperan. Jesús, el niño pequeño e indefenso del pesebre, tiene una palabra renovadora para mí, y difícilmente la podré recibir como su regalo si no me detengo a caer en la cuenta de cuales son hoy mis necesidades de salvación... ¿qué espacios de mi vida necesitan hoy de redención?:
San Ignacio de Loyola, en sus Ejercicios Espirituales, invita al que hace los Ejercicios a una "Contamplación de la Encarnación" (EE.101), es decir, a mirar cómo la Trinidad -Dios Padre - Hijo - Espíritu Santo- contemplan la redondez de la tierra y cómo, por todas partes, la gente sufre, pasa necesidad y se condena por sus pecados. Para Ignacio aquí está lo central de la celebración de Navidad: Dios encarna a su Hijo para hacer redención -salvar- al hombre que camina hacia la muerte. Dios se hace hombre para cargar con nuestros dolores y angustias.
Quisiera mostrarles por qué considero que hoy es absolutamente necesario que Dios se encarne en el mundo, en nuestro continente, en Chile y en nuestra ciudad. Algunos datos objetivos nos pueden ayudar a caer en la cuenta de esta necesidad:
En el mundo...
•Hay alrededor de 20 mil suicidios al año.
•50 millones de personas están infectadas de SIDA.
•Se producen 1.500 millones de abortos al año, es decir 48 fetos mueren cada segundo.
•En algunos países de África 1 de cada 4 adultos está infectado de SIDA.
En Chile...
•Existe 1 médico por cada 943 habitantes.
•El 15% de la población aún no tiene acceso al agua potable.
•Hay un 10,7% de desempleo a nivel nacional.
•Aún permanecemos en un 6% de analfabetismo.
•El 78% de nuestra población viven con miedo a ser asaltados.
•El último año nacieron 40 mil niños de madres solteras.
•120 mil niños trabajan esporádica o permanentemente.
•Hay 20 mil portadores de SIDA.
•El 77,5% de los niños sufre algún tipo de maltrato infantil.
•Cada año 90 mil jóvenes dejan la educación.
•El 17% de nuestros niños vive en hogares de riesgo social.
•El 22% de la población chilena consume drogas ilegales.
•Suceden 855 robos al día.
•El 48% de los robos con violencia son hechos por menores de 20 años.
•Existen más de 24 mil presos repartidos en el país.
•Las violaciones han aumentado en un 10,2% en los últimos 4 años.
•Existen cerca de 3 millones de pobres (sueldo menor de 30.000) y 800 mil indigentes.
•El 80% más rico de nuestro país se lleva el 85% de las riquezas, mientras que el 20% más pobre solo percibe el 1,4% de nuestras riquezas.
•El 67% de nuestra población recibe un sueldo inferior a los 160 mil pesos.
A todo lo anterior habría que agregar índices relativos a escasez de vivienda, alimentación, vestuario, salud, educación; violaciones a los derechos humanos, divorcios, segregación indígena, malas condiciones de trabajo para muchos obreros, subempleados surgidos de crisis económicas, el hacinamiento urbano y la marginación campesina, ancianos desprotegidos y abandonados, separación de la Iglesia.
Leo textual algunos puntos del Documento de Puebla redactado por nuestros Obispos:
"A esto se suman las angustias que han surgido por los abusos de poder, típicos de los regímenes de fuerza, la tortura, la desaparición de seres queridos... las angustias surgidas por la violencia de grupos guerrilleros, por la acción de terroristas, entre otras cosas."
Si todo lo anterior no es motivo para que Jesucristo venga, que por favor alguien me explique lo que se vivía en Palestina hace dos mil años.
Quien considere que la venida de Jesucristo no tiene relación con estos acontecimientos corre el riesgo de que su fe se transforme en algo amorfo, desencarnada de la realidad y etérea y, por consiguiente, el Nacimiento al que nos preparamos no será más que un feriado bien aprovechado.
Jesucristo se encarna hoy privilegiadamente por aquellos que en estos momentos sufren una necesidad. Por qué no decirlo, los pobres son sus predilectos.
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con respuesta, ha mi hermano
con respuesta, ha mi hermano en cristo,oscar alarcon, recuerda mi hermano que la iglesia, la hacemos nosotros, no el clero.,cristo no va ha venir ha solucionar todos los problemas que mencionas, cristo necesita de tus manos y mis manos,..... pregunta para ti????.que tu estas haciendo con los dones que Dios te dio,. recuerda que nosotros somos la vos de aquellos que no pueden hablar, y recuerda, siempre actuar con conciencia, Que Dios te bendiga,..
CRISTO VIENE POR SU
CRISTO VIENE POR SU IGLESIA!
NO ESPECIALMENTE POR SU REGIONES
RECUERDEN ESO !
El articulista hace un
El articulista hace un catastro de las cosas negativas que suceden en nuestro país, como pasan en todas partes del mundo. Siempre habrá desigualdad, porque los seres humanos somos profundamente desiguales en capacidades, inteligencia, carácter, etc. Hay delincuencia, y el Estado no toma medidas más drásticas para combatirlas, y si hay 24 mil presos a lo mejor debería haber más para que la sociedad viviera más tranquila. Hay sida, y la iglesia se opone al uso del condon. Hay demasiados nacimientos no deseados, y la iglesia se opone a los anticonceptivos. Hay mucha desigualdad en los ingresos y en la educación, y la iglesia sigue dando una educación elitista a la clase alta en sus colegios particulares y así seguir controlando socialmente a qienes dirigen el país. A lo largo de la historia, la iglesia siempre ha estado con los poderosos, los reyes, los emperadores, los sectores influyentes y economicamente importantes.. Solo en el último tiempo se ha acordado de los pobres, tal vez por temor a una rebelion social y como una manera de controlarlos. Siempre se ha opuesto a la liberación de las mentes, y ha usado el dominio de las conciencias para sus propósitos. Muchos de los problemas de A.Latina derivan de hechos históricos como la colonización y el genocidio de los pueblos originarios, los cuales fueron calurosamente aplaudidos por la iglesia. Tampoco se opuso ni levantó la voz para denunciar el tráfico de esclavos, más bien lo propició, hay que recordar que los jesuitas eran los mas influyentes latifundistas y dueños de esclavos, hasta que perdieron el favor del Rey y los expulsó.Tal vez la Iglesia debiera predicar con el ejemplo, a través de sus medios de difusión , y pagar mejores sueldos en sus empresas, porque muchos vemos un doble estándard en sus prédicas.