Coronavirus: Más que volver a la normalidad, conviene empezar de nuevo

Coronavirus: Más que volver a la normalidad, conviene empezar de nuevo

25 Junio 2020

Mantener incrustado este nuevo protocolo de "libertad", promueve un gran número de problemas a la salud mental de las personas

Pablo Valcarce Bravo >
authenticated user Corresponsal Corresponsal Ciudadano

Es el prologo que expone el artista Residente en una de sus últimas producciones. En gran medida le encuentro razón al propósito. La pandemia, las muertes, el encierro, el miedo al contagio, son las condiciones que nos mantienen  en un continuo estado de incertidumbre y estrés. Todo abultado por los problemas económicos y laborales que muchos ya cargan.

Mantener incrustado este nuevo protocolo de "libertad", promueve un gran número de problemas a la salud mental de las personas. Más cuando los niños no pueden asistir a clases, dejando atrás las relaciones sociales que esto conlleva. Se vuelve una "olla a presión" que en momentos de flaqueza emocional,  ¡explota!

No es por nada el aumento de las cifras de violencia doméstica que se ha mostrado en televisión. Aparte de la presión laboral que recae implícitamente en los trabajadores de empresas privadas, por miedo a los despidos a causa de la contracción económica que se está viviendo. Afortunadamente, los empleados de gobierno se excluyen de esta hipótesis, "o así se podría creer", o también la fortuna de los que tienen familia que puedan ayudar a sobrellevar la infortuna.

El renacimiento del cual habla el asunto de este post, es el cambio de paradigma, al cual hemos sido programados para creer dentro de nuestra formación primaria, secundaria y hasta universitaria. Con tanta gente humilde dispuesta a compartir sus conocimientos, herramientas y técnicas en la internet, es muy fácil creer en la reinvención de los propósitos en la vida. Muy por el contrario de los usureros que persiguen la  riqueza a toda costa.

Ya con todas las condiciones puestas en la mesa, nos queda librarnos de lo material, los excesos, la imagen y la exacerbada necesidad de mostrarle a los demás, "lo que soy", en redes sociales. Tomar la vida más ligera frágil y no aferrarse al antiguo orden. Enfrentarnos de cara al nuevo mundo y reestructurar nuestra vida a las nuevas condiciones, con nuevas necesidades.

Quién no se logre adaptar o no tenga la capacidad de cambio, le tocará duro.

Siempre con una buena sonrisa y como dice Ana María Polo "Sea cortes, ande con cuidado, edúquese lo más que pueda, respete para que lo respeten y que dios nos ampare"