Destacado músico ariqueño difunde el sonido de la zampoña en Estados Unidos

Destacado músico ariqueño difunde el sonido de la zampoña en Estados Unidos

28 Octubre 2014

Rodomiro Huanca y la agrupación Phusiri Marka.

Gustavo del Canto >
authenticated user Corresponsal

El destacado músico, gestor e investigador socoromeño, Rodomiro Huanca, se encuentra en los Estados Unidos, invitado por la School of Music and Dance from the University of Oregon, para brindar, junto con su agrupación Phusiri Marka, lo mejor de música de los pueblos y comunidades aymara de la provincia de Parinacota.

Rodomiro comenzó su carrera de músico hace más de 40 años, cuando en 1976 comenzó a participar en distintas fiestas tradicionales, patronales y carnavales de Putre, Socoroma, Copaquilla, entre otras.

Ya en esos primeros encuentros transitaban las imágenes sonoras de las cruces de mayo, los pachallampes, carnavales y limpia de canales. Al poco tiempo, junto a su  agrupación Phusiri Marka se volvió un eslabón vivo de las comunidades que aún mantienen sus fiestas ancestrales. En ese contacto, Huanca ha buscado conjugar las tradiciones de aquellos pueblos, con las creaciones que han enriquecido tanto el repertorio de su agrupación, como el propio acervo musical de las diversas fiestas en que participan.

“Más que un grupo, somos un espacio de formación por donde han pasado personas de distintas edades, profesiones y oficios, que entienden que la música no es sólo mostrar sino aprender e investigar constantemente”, comenta Huanca.

Por su parte, para la directora regional del Consejo de la Cultura, Verónica Zorzano, es fundamental que los músicos de nuestra Región difundan nuestra cultura ancestral: “Rodomiro Huanca es un baluarte de nuestra música y folclor. Por esto, es maravilloso que se encuentre en Estados Unidos difundiendo el folclor de las comunidades andinas de Arica y Parinacota. Un verdadero embajador de nuestra identidad regional”.

De norte a norte

La visita a Oregon es, en sí, otro ejemplo de este profundo sentido colaborativo. Rodomiro siempre ha estado dispuesto a compartir su conocimiento con otros investigadores. Y fue en un acto de reciprocidad que un profesor norteamericano le extendió la invitación a estos Sopladores del Pueblo que, desde la autogestión, han generado lazos para la promoción cultural como una necesidad vital de crecimiento y gratificación.

Como emblema de este andar pausado y certero, se escucharán en Oregon, huaynos, takiraris y otros géneros andinos, al son de toyos, zanjas, contras, maltas y shules, que son registros tradicionales de los sopladores aymara. Es que Huanca y su agrupación salvaguardan una ancestral cultura musical de pusas y sikuras andinas, también conocidas como zampoñas, cuyo origen está en la cultura Huari, hace aproximadamente 1.500 años. Así, diez sopladores, un redoblante, un platillo y un bombo se embarcan desde el norte hacia más al norte, para llevar algo de esta ruta recorrida.

Este pasaje de doce días por Estados Unidos es otro de los tramos que se suma al transitar de este músico que, junto a su comparsa, ha sabido estar presente en las alegrías de los pueblos que permanecen entre montañas, bofedales, punas, volcanes y pedregales. Pronto se adentrarán en este nuevo viaje, llevando en sus maletas la cultura de los distintos pueblos y tradiciones que desde Arica y Parinacota hoy soplan con fuerza en dirección a otro norte.