Terminal Asoagro prohibió realizar tradicional festividad en su recinto

Terminal Asoagro prohibió realizar tradicional festividad en su recinto

25 Febrero 2020

Esta fue la ocasión en que Erika no pudo compartir la festividad.

Ada Angélica Rivas >
authenticated user Corresponsal Corresponsal Ciudadano

Erika Mamani, en uno de sus viajes a Bolivia, compró el tradicional licor llamado Cocoroco, más serpentinas con los colores patrios de sus ancestros, para celebrar el martes 25 de febrero la tradicional ch’alla en su local, donde vende frutas, que se han endulzado sin prisa bajo los rayos del tata Inti. Su puesto se ubica en el Terminal del Agro, donde todos los años desde su fundación se celebra y agradece a la pachamama, destinando el segundo martes después del carnaval para la ch´alla.

El concurrido ASOAGRO, principal proveedor de productos agrícolas y hortícolas de la Región de Arica y Parinacota, está formado, entre otros, por agricultores de los valles de Azapa, Lluta y pueblos andinos, la mayoría de locatarios aymaras, que participan de las diversas tradiciones ancestrales.

La ch´alla es uno de los rituales que comparten y consiste en una ceremonia de reciprocidad donde se agradece con incienso, serpentinas, challa y licor, cuyo sorbo inicial es ofrecido a la tierra por su generosidad con lo producido y entregado, acompañado de música y baile al ritmo de las bandas y tarkeadas que concurren a saludar a todos los locales. Esta práctica cultural ofrece la oportunidad de pedir protección por medio de diversos elementos rituales, entre ellos el alcohol, además de la buenaventura en los cometidos de cada participante.

Antes de este encuentro, durante el día, diversos grupos visitan locales, casas y recintos, algunos con altares o mesas, en su afán de challarlos, y luego confluyen en este espacio donde se continúa con la tradición, terminando la mayoría mojada y empapada de espuma.

La tradición de la challa con toda su vivencia este año fue prohibida por el directorio del ASOAGRO a través de un informativo, aludiendo que en esta celebración se registran desordenes, robos y actos delincuenciales, por lo que el martes 25 de febrero no se atenderá público y se cerrarán todas las dependencias.

La prohibición provocó malestar en quienes no podrán celebrar su tradicional martes de ch´alla, como Erika Mamani, que decidió adelantarse y hacerlo el lunes 24, porque era el día para challar negocios, porque tenía que agradecer a la madre tierra, como todos los años, pero sin la comunidad que compartía ese grato momento, en que decir gracias es necesario.