¿Qué hago ahora si no tengo trabajo?

¿Qué hago ahora si no tengo trabajo?

30 Junio 2020

La pregunta que me hice una semana después de renunciar,  justo cuando llegó el Covid-19.

Rosa Araya Añicoy >
authenticated user Corresponsal Corresponsal Ciudadano

Esa fue la pregunta que me hice una semana después de haber renunciado a mi trabajo, y donde el Covid19 se instaló en el mundo entero para dejarnos aislados dentro de nuestras propias casas. ¿Y qué hago ahora? fue la pregunta que rondo mi cabeza por varios días y que luego de dos semanas, la preocupación comenzó a disminuir dando paso a las primeras ideas de lo qué podría hacer durante este encierro…y el corazón no se equivoco.

A inicios del aislamiento preventivo me cuestione la vida, de lo que quería hacer, lo que hice, lo que merezco y de aquellos lugares donde nunca volvería. Fue ahí donde recordé que la empleabilidad implica ser útiles para los demás, además de ser “el arte” de conseguir, mantenerse y/o transitar de un trabajo a otro.

A tres meses de pandemia, confirmo que siempre debemos trabajar nuestra empleabilidad, independiente tengamos trabajo o no. Hoy quisiera compartir con ustedes lo que he hecho durante estas semanas y cómo esto me ha permitido aprender nuevas cosas, conocer a nuevas personas,  tener mayores posibilidades de acercarme a mi propósito y encontrar trabajo.

Fundación Telefónica y su programa “Habilidades para el Empleo” habla de tres cualidades que a un/a candidato/a que lo hacen destacar por encima del resto: Manejo de idiomas, inteligencia emocional y manejo de la tecnología. Sin embargo, yo diría que CONOCERSE A SI MISMO es la primera tarea que debemos desarrollar para desde ahí, encaminarnos hacia nuestros propósitos personales y conseguir el tan esperado trabajo. A continuación les comparto cinco sencillos consejos:

a) Busca tu propósito: Busca tu IKIGAY, concepto japonés que te encamina hacia tu razón de ser o sentido de vida. Para ello, es importante que indagues en 4 pilares: 1) Lo que nos gusta hacer: lo que verdaderamente disfrutamos y que lo podríamos hacer todos los días sin aburrirnos. 2) Lo que somos buenos haciendo: nuestras habilidades y talentos, nuestras fortalezas frente a los demás. 3) Por lo que nos pueden pagar: la manera de monetizarnos e insertarnos en el mercado. 4) Lo que el mundo necesita: el valor que le agregamos a la comunidad y a los demás.

b) Encuentra la empresa/institución de tus sueños: donde el lugar donde puedas desarrollar tu propósito al máximo, busca las mejores empresas que se acerquen a tus valores y no trances con ello.

c) Acude a tus referencias: Esto se relaciona con tus amigos y conocidos, estudios confirman que el 45% de las personas que buscan trabajo, lo consigue por estos contactos que ayudan preguntando y haciendo que los procesos de selección sean más rápido.

d) Entiende los procesos de selección: ten paciencia con estos procesos y sobre todo entiende que él no quedar en ese puesto, puede tener por varios motivos, no necesariamente que no estás calificado para ello.

e) Cuida tu Imagen en redes sociales: Recuerda que tus redes sociales aunque sean “redes personales” puede interferir en tu proceso de selección, tu futuro empleador buscará conocerte y ver de qué temas hablas, qué piensas y cuáles son tus intereses, por tanto, ellos ingresarán a todas tus plataformas sociales.

Hoy abrazo a todos y todas quienes están viviendo la incertidumbre por la falta de empleo, sé que la llegada de un trabajo no vendrá caída del cielo, sin embargo, los/as invito a ocupar este tiempo en prepararse mejor y conocerse a si mismo/a, así cuando llegue la anhelada entrevista, aumentarán las posibilidades de acceder a ese trabajo que tanto has soñado.

Por mi parte, seguiré ofreciendo mis talleres de empleabilidad y voluntariado de manera gratuita a diversas instituciones educativas y organizaciones sociales que me contacten, ya que esto también es aumenta mi empleabilidad personal, porque mientras otros avanzan en el cumplimiento de su propósito, yo también avanzaré en los míos!