Arica no es Chile: Apuntes para una futura ciudad Estado

Arica no es Chile: Apuntes para una futura ciudad Estado

08 Enero 2021

Pero si Arica no es ni Chile, Perú o Bolivia entonces ¿qué podría ser? He aquí algunas posibles respuestas.

Marcos Cereceda... >
authenticated user Corresponsal Corresponsal Ciudadano

En nuestras manos, por fin, tenemos la oportunidad histórica para poder transformar la realidad de nuestra ciudad. Ya no se trata de impulsar leyes y reformas, el marco institucional actual no permite dar una respuesta a las necesidades estructurales de Arica y sincéramente estoy aburrido de escuchar aquella frase “Arica no es Chile”. Es por eso que, en actual momento constituyente, más allá de las maquinarias de los partidos políticos, es necesario comenzar a pensar en clave ariqueña y comenzar a soñar una nueva realidad institucional desde Arica y para Arica, creando nuestros órganos de representación y participación ciudadana, ampliando nuestra autonomía legislativa, jurídica y económica; aprovechando nuestra privilegiada situación cultural y geográfica. Quizás algunos dirían que esto se traduce en más “regionalismo”, “descentralización” o bien un hipotético “federalismo”, un conjunto de diseños institucionales que, para la ciudad de Arica, quizá se revelan como insuficientes, no acaban de interpretar del todo nuestra compleja y rica diversidad local.  

Es por esto que en el actual momento constituyente, tenemos que intentar ir más de lo actualmente posible y constituir a Arica como ciudad-estado, una cuestión que quizá pasa por reconocer que efectivamente “Arica no es Chile” pero que tampoco es Perú ni Bolivia, es decir, somos una ciudad controlada por el Estado chileno, pero nuestra realidad vas más allá de sus fronteras: somos chilenos, peruanos, bolivianos, aymaras, quechuas, afrodescendientes, etc.

Pero si Arica no es ni Chile, Perú o Bolivia entonces ¿qué podría ser? He aquí algunas posibles respuestas:

Co-soberania

Arica puede ser una ciudad, un territorio co-soberano, que pertenece por igual al Estado chileno, peruano y boliviano. Esto posibilitaría un desarrollo económico enorme para la ciudad, además posibilitaría el desarrollo científico y cultural de la zona y seria un referente para la paz y la comparación geopolítica y militar. Por ejemplo, el castellano y el aymará serian lenguas cooficiales, que se enseñan de manera obligatoria en la escuela; la ciudad seria receptora de la inversión pública y privada de los tres países; Bolivia por fin tendría su mar y su puerto (sin quitarle nada Chile ni a Perú). Pero además se podrían instalar universidades de los tres países, fundar centros de investigación trilaterales, los que aumentaría la transferencia y el potencial científico y técnico de Arica y el de sus tres países. En un plano geopolítico -militar, incluso, en Arica se pueden instalar delegaciones militares de los tres países, ampliando las capacidades de cooperación en un marco de la cultura de la paz.

Autogobierno

Como ciudad- estado “co-soberana”, la ciudad de Arica ha de tener sus propias instituciones de autogobierno y capacidad jurídico-legislativa, desarrolladas través de la “Carta institucional de Arica” que, siguiendo el principio los principios de división de poderes, establecería las instituciones de autogobierno ciudad la ciudad, que funcionarían de manera independiente, pero en coherencia con el ordenamiento jurídico de Chile, Perú y Bolivia. Estos son, el poder ejecutivo (que podría ser la municipalidad), un poder legislativo (que podría ser un cabildo) y el poder judicial que estaría integrado y jerarquizado con el poder judicial de los tres países (como lo ha hecho la Unión Europea).  Además de esta división clásica, también se podría constituir el “poder ciudadano”, que desarrollaría mecanismo de participación para impulsar proyectos de ley, vetarlos o bien para impulsar diferentes tipos de referendos (revocatorio, temático, presupuestario, etc.) Dentro de muchos aspectos, la Carta institucional de Arica establecería los límites territoriales de la ciudad, los derechos políticos, civiles y sociales de la ciudanía, además tener su propia policía (que funcionaria integrada con la policía de Chile, Perú y de Bolivia).

Economía

Como ciudad-estado, Arica también tendría una estructura económica y financiera específica, sostenida por una agencia de impuestos o tributos, encargada única de fijar y recaudar los impuestos generados de las actividades económicas realizadas en la ciudad. Del fondo presupuestario, los estados de Chile, Perú y Bolivia tendrán el derecho a una cuota o pago anual, en concepto de pago por representación diplomática, defensa y servicios públicos, estas cuotas estarán sujeta a la disponibilidad presupuestaria y necesidades socioeconómica de la ciudad. Con la posibilidad de una “hacienda propia” se podrían desarrollar nuevos tipos de economía post-capitalista: reconociendo y fomentando la propiedad privada y la propiedad estatal, pero también reconociendo la propiedad comunitaria, autogestionada o cooperativista. Y reconociendo y fomentando la economía de los cuidados, que pasaría por desarrollar una gama de servicios y actividades remuneradas relacionadas con la atención a personas dependientes o adultos mayores, un aspecto clave si queremos atraer visitantes adultos mayores, para que vengan a disfrutar de nuestro clima y hospitalidad.

Son muchas las características que podría tener la Ciudad Estado de Arica, pero el objetivo no es desarrollar aquí un tratado de diseño institucional ad-hoc a nuestra realidad, más bien ha sido intento de poner en conversación y explorar el potencial que existe para situar a nuestra ciudad como un referente latinoamericano de democracia directa, buen vivir, paz y desarrollo ecológico y socioeconómico.