Lo que no se mide, no se mejora: ¿Cuántas viviendas al 2022 en Arica?

Lo que no se mide, no se mejora: ¿Cuántas viviendas al 2022 en Arica?

12 Mayo 2018

¿Cuál es la razón de la nueva administración que le impide comprometer una "meta de construcción de viviendas en la región"?

Juan Arcaya >
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"Lo que no se mide, no se mejora. Lo que no se mejora, se degrada". Esta frase es muy utilizada en planificación estratégica y, si bien se le atribuye a Peter Drucker, corresponde al físico matemático inglés William Kelvin. Esta premisa expresa claramente la importancia de implementar metas e indicadores cuantitativos como un sistema de control de gestión que permita la evaluación del resultado parcial y final de alguna política pública como, por ejemplo, la construcción de viviendas en nuestra región de Arica y Parinacota.

Eran las primeras semanas del gobierno de Michelle Bachelet, aún con 2 terremotos encima que azotaron la región (1 y 2 de abril de 2014), el ex intendente Emilio Rodríguez levantaba por mandato de la misma Presidenta un plan estratégico (PEDZE) con el principal objetivo de equiparar la alicaída infraestructura pública que a esa fecha mantenían las regiones extremas respecto a otras del país.

Uno de esos importantes déficit era el de la construcción de viviendas sociales, cuya demanda organizada alcanzaba los 60 comités que superaban las 3.000 familias. Muchas de éstas incluso habían recibido subsidios (de papel), que le llamaron "soluciones habitacionales", pero que no podían aplicar: era casi un "vale por 550 UF" que no estaba asociado a un proyecto ni a un terreno. O sea, se esperaba a que las inmobiliarias sociales (EGIS) llegaran solas a la región, compraran terrenos, construyeran casas o departamentos y las familias con el subsidio en mano eligieran su mejor alternativa para resolver su carencia habitacional. Nada de eso ocurrió, pues en la región durante el 2010-2014 se construyeron poquísimas viviendas, lo que hizo pertinente incorporar en el PEDZE la construcción de 3.000 viviendas al año 2018 y 5.000 al 2020 para atender el déficit cuantitativo y, de paso, mejorar el estándar que se arrastró los últimos años (de 50 m2 se subió a 61 m2)

La tarea no era fácil, si se consideraba el agravante que la adquisición de suelo para un nuevo parque habitacional había sido nula. Y existía otro paradigma: no existía oferta ni capacidades de empresas constructoras para asumir este importante desafío. Resuelto estos 2 grandes “lomos de toro”, el de la adquisición de suelos y entusiasmar a las empresas para construir en Arica, la meta de iniciar la construcción de 3.000 viviendas fue más que cumplida. Específicamente, hasta marzo de 2018 se construyeron y entregaron en nuestra ciudad 2.803 viviendas y se dejó iniciada la construcción de 1.337 que, si sumanos las 544 viviendas del programa DS19 (que comenzó su construcción el 20 de abril), serían 4.684 viviendas en total. 

Es decir, comprometimos 3.000 en el PEDZE y llegamos a 4.684.

Por lo anterior, es extraño que a 60 días del nuevo gobierno, Giancarlo Baltolu, la nueva autoridad de la cartera de vivienda, levante un discurso de que esta administración asumirá el déficit habitacional con calidad, sin mencionar el dato duro, la cifra, el indicador, la meta de cuantas serán las viviendas que se comprometerán estos 4 años. Del mismo modo, el seremi de Gobierno, Víctor Mardones, señaló en una entrevista en La Estrella de Arica que en esta gestión se incrementará la construcción de viviendas sociales, pero tampoco indica cuántas serán.

La verdad es que la falta de suelo tampoco es una excusa, ya que gracias a recursos del mismo PEDZE se hizo una importante gestión de suelo que permitió adquirir vía expropiación 20 hectáreas en el sector “Nuevo norte” (lote H-4), aparte de las 30 hectáreas del sector El Alto. Además, se adquirieron 20 hectáreas en el sector Coraceros, donde incluso se tiene bastante avanzado el plan maestro que desarrolla la UC por medio de licitación Serviu.

Coraceros se trata de un masterplan (ver imagen) que indicará cuál es la cabida (cantidad de viviendas posibles de construir), los espacios públicos y el equipamiento requerido. Asimismo, resolverá con un parque arqueológico la puesta en valor de los vestigios del “Hombre de Acha” que ahí se encuentran, entre otras importantes definiciones. De esta manera, no sólo permitirá atender la demanda habitacional, sino que también le cambiará la cara definitivamente al acceso sur de la ciudad.

Entonces, si existen terrenos disponibles, está la demanda organizada a través de los comités debidamente inscritos (capacitados y ordenados por antigüedad como prelación) y con el compromiso que el crecimiento económico será superior a los últimos 4 años (que permitirá disponer de más recursos para seguir atendiendo la agenda social del país), ¿por qué no es posible conocer de cuánto será el programa habitacional (cantidad de subsidios por años)?

¿Cuál es la razón de la nueva administración que le impide comprometer una "meta de construcción de viviendas en la región"? La comunidad necesita datos claros y precisos que permita el oportuno y pertinente control social; por tanto, medir, examinar y mejorar la gestión del gobierno en ese importante ámbito de atención del déficit habitacional regional.

Seguiremos atentos.

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