Opinión: La Discapacidad ninguneada en debates presidenciales

Opinión: La Discapacidad ninguneada en debates presidenciales

01 Noviembre 2013

Cuando los presidenciables hablan de integración, ha de saberse que el concepto se refiere a todos por igual. Esto es precisamente lo que no sucede en Chile, cuando las personas con discapacidad y sus familias intentamos ejercer nuestros derechos.

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*Por Alejandro Hernández Presidente y Director Ejecutivo - Fundación Nacional de Discapacitados. Consultor en discapacidad. 

Más de 9 millones de chilenos nos vemos diariamente vinculados con las barreras físicas y actitudinales que nos impone un país clasista, principalmente por falta de voluntad política y conciencia respecto a una problemática social enormemente expandida y en alza permanente, pero que no representa prioridad para los aspirantes a ocupar un cargo en La Moneda.

En los debates emitidos los días 29 y 30 de Octubre, ninguno de los nueve candidatos a presidente de la república, tuvo la deferencia de dirigirse directa y honestamente al sector más grande discriminado y excluido históricamente. Personalmente creo que no existe aún la conciencia, ni la voluntad de querer abordar el tema directamente.

Tal vez el resumen de los debates o las básicas exposiciones de las que fuimos testigos, se puedan resumir en dos frases: “Educación Gratuita y de Calidad” y “Fin a las Isapres”. Si de temas vinculados a diversidad, pareciera ser que el único que existe a nivel país es la libertad de género. Del Pueblo Mapuche, nada concreto y de Discapacidad cero, siendo esta última también un tema vinculado a la pobreza y riesgo social permanente.

Resulta paradojal, a pesar del conocimiento de más de un candidato, que ninguno de ellos haya querido referirse al tema (conscientemente) y esto viene pauteado de los comandos de cada candidato. Pobre resulta el verbo de un político que no incorporara la discapacidad como una de sus banderas de lucha en señal de una real integración, ya que la Discapacidad cruza verticalmente todas las áreas: Salud, Educación, Transporte, Trabajo, Seguridad Social, Discriminación y Exclusión.

En los últimos 23 años, solo 2 coaliciones políticas han gobernado en Chile. La aspiración de los jóvenes y también adultos es renovar la política, dando paso a rostros nuevos, pero también a nuevas ideas. Ninguna de estas será vencedora, si no incorpora la Discapacidad como punta de lanza de cualquier campaña, si excluye en los principales discursos a más de 9 millones de chilenos. Es literalmente farrearse la posibilidad de cambio real.

Si de los debates presidenciales dependiera, las personas con discapacidad y sus familias debiéramos anular el voto. Que nos queda, analizar las propuestas de cada candidato y comparar cual ofrece mejores soluciones (al menos en el papel) a las personas que conforman esta problemática en un país que sigue asociando la rehabilitación con caridad y no con un derecho humano esencial.

Lamentable el “silencio de los inocentes” cuando precisamente debieron haber sacado la voz para representar políticamente también a estos 9 millones de chilenos. El grado de desarrollo de una campaña política, se mide en la forma que integra a las personas con discapacidad y a sus familias. El grado de desarrollo de un debate presidencial se mide en la forma que integra a las personas con discapacidad. ¿Cuál ha sido el grado de desarrollo de estos debates?. Como consultor y dirigente en el área, si tuviera que sacar una nota a este debate, la nota sería un 1, en escala de 1 a 7.

En la semana una periodista me preguntaba “¿Si tuviera que ubicar a Chile en un ranking de integración en discapacidad a nivel mundial, en qué lugar lo ubicaría.? a lo cual respondí “En un ranking de 1 a 100 seguro que Chile ocuparía el lugar 99”. Un país rico en dinero, pero pobrísimo en cuanto a definir sus prioridades. En los países desarrollados y en otros en vías de serlo como Brasil y Argentina, la discapacidad es una prioridad.

Mal por Chile y sus candidatos, mal por la política y un Estado que seguirá dependiendo exclusivamente de la presión del tercer sector, organizaciones y dirigentes de la sociedad civil, para bajar a tierra los urgentes y necesarios cambios que han de ocurrir, no por la voluntad política, sino por la visión, voluntad, ética, moral y conciencia de la ciudadanía.

En medio de debates planos e inocuos, la discapacidad sigue estando en 2013 en el lugar de prioridad 1000 de los “políticos Made in Chile”. Seguiremos trabajando para sacar a la discapacidad del lugar mil y ponerlo en el top 5 del debate, realizando los cambios y ajustes necesarios para que nuestro país pueda aspirar a estar entre los países en verdadera vía de desarrollo humano.

Tarde o temprano se abrirán las grandes alamedas también para las personas con discapacidad y sus familias. La casa de gobierno, los Ministerios y municipios a las aspiraciones de la mitad de los chilenos. Aunque sea a martillo y cincel, habrá que seguir “entrando a picar” en las conciencias de quienes hoy pretenden gobernar un país que se caracteriza no precisamente por ser tolerante e integrador de la diferencia.