Felicidad: En Arica dan de alta a niña que estuvo más de un año en el Hospital Juan Noé

28 Octubre 2020

Desde que nació estuvo al cuidado médico producto de la inmadurez de su organismo,  hoy es una bella niña que fue dada de alta ya está en feliz en su casa por primera vez. 

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Con alegría y emoción el equipo de pediatría del Hospital Regional de Arica Dr. Juan Noé C. se despidió de la paciente más antigua que tenían, una niña de 1 año y tres meses de edad que, desde que nació, estuvo hospitalizada y tras superar difíciles procesos se le dio el alta médica.

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En agosto de 2019, nació con 30 semanas de gestación, 730 gramos de peso y midiendo 29 centímetros, por lo que pasó sus primeros cuatro meses en la Unidad de Neonatología del Hospital, donde se le entregaron todos los cuidados requeridos para un recién nacido con estas características, que presentaba problemas respiratorios producto de su inmadurez al nacer, al igual que su sistema nervioso, digestivo y de inmunidad, lo que la lleva a sortear una neumonía que pudo superar con ayuda de ventilación mecánica.

En enero, llegó a pediatría a la Unidad de Cuidados Intensivos, ella es una niña súper feliz, acá se han portado un siete con mi hija, al poco tiempo le dio un paro cardiorrespiratorio, seguido de un paro respiratorio, lo cual derivó en una traqueotomía, también tiene una gastrostomía, ella estuvo muy complicada”, comentó la madre, Jazmine Alvarado.

Respecto a la evolución que tuvo su hija, Jazmín agradeció al equipo multidisciplinar que trabajó con ella, desde recién nacida en neonatología y actualmente en pediatría, “ella ha trabajado harto su respiración, tiene kinesiólogo pulmonar, kinesiólogo para su sistema motriz, fonoaudióloga, en fin, tiene un equipo humano para ella y gracias a Dios hace días que no tiene traqueotomía, respira solita”, explicó la madre de la pequeña paciente.

“Para mí es una enorme satisfacción ver como el esfuerzo mancomunado de todo el equipo, médicos, enfermeras, Tens y los interconsultores ha dado este tremendo fruto: una niña que se puede ir de alta sin traqueotomía, después de haber vivido un año con un ventilador”, comentó la enfermera coordinadora de Pediatría, Soledad Ayllón, quien agregó que “ha habido un trabajo de fonoaudiología, kinesiología, otorrinos, pediatras, enfermería, Tens, educadora de párvulos, psicóloga y todo el equipo Chile Crece Contigo, ha sido un trabajo de todos y todas que forman parte de este quipo y por eso ella se va como una niña feliz”.

Por su parte, el pediatra e intensivista José Luis González Robles explicó que la menor tuvo muchas complicaciones en todo su proceso por lo que hubo que determinar varias intervenciones: “Cuando llegó acá ella no se conectaba, hacía apneas frecuentes y respondió bien a la intervenciones programadas, en ese sentido pudimos facilitar su crecimiento, mantener la estimulación y todo el trabajo de la unidad se ve reflejado en una paciente que ya tiene posibilidad de estar en su casa sin traqueotomía, se fue alegre, sentada aguantando su cuerpo, que es más pequeño pero ha ido recuperando su peso y talla, y también su inmunidad”.

Un difícil momento vivieron también los padres de la menor cuando producto de la pandemia se suspendieron las visitas en el Hospital, por lo que desde marzo a la fecha ellos se comunicaron con su hija a través de videollamadas que, puntualmente, esperaban de forma diaria a las 14:00 horas. “Es muy lindo el ver que se puede establecer una relación, fue un gran trabajo del equipo Chile Crece Contigo para mantener ese contacto con los padres”, comentó el pediatra González.
El trabajo kinesiológico le permitió recuperar la movilidad de su cuerpo y poder sentarse, el equipo de fonoaudiología realizó el trabajo de permitirle deglutir y la educadora permitió complementar este trabajo con juegos, estimulación y el contacto con sus padres.

Sobre el trabajo que realiza en pediatría, González explicó que “hemos tenido en general bastantes buenas evoluciones en varios pacientes, eso es lo más bonito del trabajo de nosotros, el poder ver estos resultados que no son de uno; sino que, de un proceso de evolución del equipo y de harto trabajo que llena de satisfacción y de orgullo”.

Antes irse a casa, el padre de la menor, Mario Díaz, expresó su agradecimiento: “Yo puedo decir que aquí son un grupo súper humano, ella es una niña feliz, siempre pasaremos a saludar cuando se pueda la han cuidado harto y la quieren, con pequeñas cosas uno se da cuenta. Nosotros vamos a trabajar ahora el apego, damos las gracias al equipo que siempre estuvo pendiente, a pesar de la pandemia, de que nosotros tengamos comunicación con ella y todo se ha dado para no fallarle”.